Economía

Prioridades de atención a minifirmas

El fondo destinado al apoyo de PyMes es muy poco y se necesita apoyar más a este sector empresarial

CIUDAD DE MÉXICO (19/SEP/2011).- Aunque este 2011 el Gobierno federal destinó cerca de siete mil 300 millones de pesos para el Fondo Pyme, cantidad que representa un aumento sustancial respecto a años anteriores, estos recursos son insuficientes para apoyar a las más de tres millones 990 mil Mipymes en México (Inegi, 2009), que representan 99.8% de las unidades empresariales, generan 52% del Producto Interno Bruto y ofrecen 72% del empleo en el país.

Sería deseable que para este 2012 el Fondo Pyme tenga un plan estratégico con prioridades de apoyo por sector productivo, con lineamientos específicos en las diversas ramas industriales y que priorice los apoyos a aquellas actividades que se consideren estratégicas considerando su impacto tanto a corto como a mediano y largo plazo. El criterio de creación de empleo a corto plazo, que se ha estado empleando para medir los resultados del Fondo Pyme, restringe sus alcances. Una visión que considere los impactos de iniciativas empresariales a mediano y largo plazo sería más deseable.

Tener un plan rector estratégico fortalecerá las iniciativas de los organismos intermediarios al proporcionarles una guía y permitirá canalizar recursos en forma efectiva para el desarrollo empresarial en el país. Ampliar las oferta de programas sectoriales que apoya el Fondo Pyme, como lo son ahora los orientados a empresas turísticas y a productores de tortilla, con una visión estratégica, puede detonar el desarrollo sustentable de Mipymes. El programa de apoyo a personas con incapacidades y mujeres, que ahora se concentra en microempresas, se debe ampliar a un sector más amplio empresarial, con esta visión estratégica y buscando incentivar la innovación. El apoyo a empresas tecnológicas debe ampliarse y considerar una gama más amplia de empresas en diferentes etapas de desarrollo, fortaleciendo los programas de emprendedores, incubadoras de empresas y empresas gacela, que apoya el Fondo, pero también a iniciativas que hagan más competitiva a la base tecnológica del país.

Una mayor coordinación con entidades que apoyan a empresas, tanto del sector público como privado, puede tener un efecto multiplicador. La coordinación con universidades, tanto públicas y privadas, y otros organismos que ofrecen consultoría y capacitación, pueden ser un detonante de la actividad productiva de las Mipymes. Programas de apoyo en infraestructura y de garantías deben ser más selectivos, tomando en cuenta además de su impacto inmediato, los resultados esperados a mediano y largo plazo, con lo que se mejorarán los resultados del programa. Finalmente la información que recibe del programa el empresario debe de mejorarse, ya que sólo aquellos que tienen una relación cercana con las organizaciones intermediarias son los que se han beneficiado el programa.

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