Economía
Plantean líderes progresistas necesidad de evitar recesión social
Los asistentes expresaron además la necesidad de 'construir las bases de una nueva economía que permita que la prosperidad sea ampliamente compartida'
VIÑA DEL MAR, CHILE.- Los líderes que participaron hoy aquí en la Cumbre Progresista destacaron la necesidad de poner a la gente primero para evitar que la recesión económica se transforme en una recesión social.
En la declaración final del encuentro iniciado la víspera en el balneario chileno de Viña del Mar, los asistentes expresaron además la necesidad de 'construir las bases de una nueva economía que permita que la prosperidad sea ampliamente compartida'.
Líderes de diversos países y organismos internacionales se reunieron en la Cumbre Progresista de Viña del Mar, para analizar los principales desafíos que enfrenta hoy el mundo y para discutir las perspectivas de una respuesta progresista coordinada.
En el texto final, destacaron que la cita tuvo lugar en un momento de extrema dificultad. 'La crisis económica internacional, el estado del medio ambiente, y las graves consecuencias sociales que pueden resultar de éstas, demandan una urgente acción de los gobiernos'.
En la reunión, convocada por la presidenta chilena Michelle Bachelet, los líderes 'reafirmaron su compromiso con los valores progresistas enraizados en una historia de libertades, de libertad económica, de derechos humanos, de democracia y de justicia social'.
Indicaron que se puede evitar la recesión social mediante políticas que reanuden el crecimiento, refuercen la protección social y estimulen la creación de empleo.
Los líderes enfatizaron la necesidad de dar un nuevo ímpetu a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la Organización de Naciones Uniads ( ONU).
En sus deliberaciones, los participantes destacaron la necesidad de reformar la regulación de las instituciones financieras y de una coordinación internacional para ese objetivo.
Señalaron la necesidad de evitar políticas proteccionistas y concluir exitosamente la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Coincidieron en que los países deben adoptar medidas para estimular la economía y una acción coordinada para una recuperación equilibrada y sostenida.
Indicaron que la cumbre del Grupo de los 20 (G-20), que se realizará la próxima semana en la capital británica, es vista como una excelente oportunidad para entregar una respuesta efectiva a la crisis.
Los líderes participantes señalaron que es necesario que las instituciones financieras internacionales jueguen un importante papel en la prevención de las consecuencias económicas para los países emergentes y en desarrollo.
De acuerdo con los asistentes a la Cumbre Progresista, se requiere de una 'recuperación verde, para emprender urgentemente una respuesta coordinada al cambio climático y expandir las inversiones en energías limpias, para establecer el camino hacia una economía global de bajas emisiones'.
En la cita participaron el primer ministro de Reino Unido, Gordon Brown; los presidentes de Uruguay, Tabaré Vázquez; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; la mandataria argentina Cristina Fernández y el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
También asistieron el primer ministro noruego Jens Stoltenberg, el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden; el presidente del Banco Africano de Desarrollo, Donald Kaberuka y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.
En la declaración final del encuentro iniciado la víspera en el balneario chileno de Viña del Mar, los asistentes expresaron además la necesidad de 'construir las bases de una nueva economía que permita que la prosperidad sea ampliamente compartida'.
Líderes de diversos países y organismos internacionales se reunieron en la Cumbre Progresista de Viña del Mar, para analizar los principales desafíos que enfrenta hoy el mundo y para discutir las perspectivas de una respuesta progresista coordinada.
En el texto final, destacaron que la cita tuvo lugar en un momento de extrema dificultad. 'La crisis económica internacional, el estado del medio ambiente, y las graves consecuencias sociales que pueden resultar de éstas, demandan una urgente acción de los gobiernos'.
En la reunión, convocada por la presidenta chilena Michelle Bachelet, los líderes 'reafirmaron su compromiso con los valores progresistas enraizados en una historia de libertades, de libertad económica, de derechos humanos, de democracia y de justicia social'.
Indicaron que se puede evitar la recesión social mediante políticas que reanuden el crecimiento, refuercen la protección social y estimulen la creación de empleo.
Los líderes enfatizaron la necesidad de dar un nuevo ímpetu a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la Organización de Naciones Uniads ( ONU).
En sus deliberaciones, los participantes destacaron la necesidad de reformar la regulación de las instituciones financieras y de una coordinación internacional para ese objetivo.
Señalaron la necesidad de evitar políticas proteccionistas y concluir exitosamente la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Coincidieron en que los países deben adoptar medidas para estimular la economía y una acción coordinada para una recuperación equilibrada y sostenida.
Indicaron que la cumbre del Grupo de los 20 (G-20), que se realizará la próxima semana en la capital británica, es vista como una excelente oportunidad para entregar una respuesta efectiva a la crisis.
Los líderes participantes señalaron que es necesario que las instituciones financieras internacionales jueguen un importante papel en la prevención de las consecuencias económicas para los países emergentes y en desarrollo.
De acuerdo con los asistentes a la Cumbre Progresista, se requiere de una 'recuperación verde, para emprender urgentemente una respuesta coordinada al cambio climático y expandir las inversiones en energías limpias, para establecer el camino hacia una economía global de bajas emisiones'.
En la cita participaron el primer ministro de Reino Unido, Gordon Brown; los presidentes de Uruguay, Tabaré Vázquez; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; la mandataria argentina Cristina Fernández y el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
También asistieron el primer ministro noruego Jens Stoltenberg, el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden; el presidente del Banco Africano de Desarrollo, Donald Kaberuka y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.