Economía
Pemex restablece relaciones con la española Repsol
El acuerdo entre las petroleras contribuirá al desarrollo de sus planes empresariales y oportunidades de negocio y cooperación mutua
MADRID, ESPAÑA (26/ENE/2012). - Las petroleras Petróleos Mexicanos (Pemex) y Repsol firmaron un acuerdo de intenciones para negociar una alianza en la que se fijará la participación de la mexicana, que no podrá bajar de 5% ni exceder 10%, del capital de la española, informaron las dos compañías.
El acuerdo, de 10 años de duración, incluye el apoyo expreso al plan estratégico y a la estructura actual de gobierno en Repsol, así como la evaluación de las oportunidades de negocio que puedan resultar de interés mutuo.
Ambas compañías se han comprometido a negociar una “alianza industrial estratégica”, que contribuya al mejor desarrollo de sus planes empresariales y “permita establecer vías y mecanismos para la cooperación mutua”.
La alianza se basa en los “principios de reciprocidad, beneficio y colaboración mutuos, vocación de largo plazo y no exclusividad”.
Pemex posee actualmente 9.5% de las acciones de Repsol-YPF y un puesto en el consejo de la firma española tras ampliar el verano pasado su participación en virtud del acuerdo alcanzado con Sacyr.
La alianza, planteada en el Consejo de Administración de Repsol, abarcará las áreas de negocio de exploración y producción (Upstream) y Gas Natural Licuado (GNL) en América y de refino y comercialización (Downstream) en América, España y Portugal.
Asimismo, Repsol será aliado de Pemex en México para evaluar y promover las oportunidades de negocio que puedan resultar de interés mutuo.
Junto al acuerdo para la alianza, Repsol propuso además la sustitución de José Manuel Carrera -propuesto por el director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel-, por Marco Antonio de la Peña como representante de Pemex en el Consejo de Repsol.
Pemex ha reconocido en un comunicado que este acuerdo es resultado de la sesión del Consejo de Administración que celebró el pasado 6 de enero, en la que se “acordó normalizar las relaciones con Repsol y buscar establecer acuerdos de colaboración de largo plazo”.
La semana pasada, el secretario de Energía de México, Jordy Herrera, que es también consejero presidente de Pemex, se reunió en Madrid con el presidente de Repsol, Antonio Brufau, para avanzar en la normalización de las relaciones.
TELÓN DE FONDO
Nuevos viejos amigos
En agosto de 2011, Pemex y la constructora Sacyr firmaron un pacto de accionistas con el objetivo de incrementar su control sobre Repsol-YPF y como parte de esa alianza, Pemex adquirió 5% de la petrolera. En ese momento Sacyr era el máximo accionista de Repsol con 20 por ciento.
Este pacto, por el que las dos empresas unían sus participaciones y cuestionaban la gestión de Repsol, tensó las relaciones de Pemex con la petrolera española.
Sacyr dio luego por concluido el acuerdo por problemas internos debió vender a la propia Repsol-YPF 10% del capital.
Esa venta, completada a finales de diciembre, permitió a la constructora refinanciar una parte vital de su abultada deuda y evitó ulteriores consecuencias no sólo para Sacyr, sino para la propia petrolera y sus bancos acreedores.
El acuerdo, de 10 años de duración, incluye el apoyo expreso al plan estratégico y a la estructura actual de gobierno en Repsol, así como la evaluación de las oportunidades de negocio que puedan resultar de interés mutuo.
Ambas compañías se han comprometido a negociar una “alianza industrial estratégica”, que contribuya al mejor desarrollo de sus planes empresariales y “permita establecer vías y mecanismos para la cooperación mutua”.
La alianza se basa en los “principios de reciprocidad, beneficio y colaboración mutuos, vocación de largo plazo y no exclusividad”.
Pemex posee actualmente 9.5% de las acciones de Repsol-YPF y un puesto en el consejo de la firma española tras ampliar el verano pasado su participación en virtud del acuerdo alcanzado con Sacyr.
La alianza, planteada en el Consejo de Administración de Repsol, abarcará las áreas de negocio de exploración y producción (Upstream) y Gas Natural Licuado (GNL) en América y de refino y comercialización (Downstream) en América, España y Portugal.
Asimismo, Repsol será aliado de Pemex en México para evaluar y promover las oportunidades de negocio que puedan resultar de interés mutuo.
Junto al acuerdo para la alianza, Repsol propuso además la sustitución de José Manuel Carrera -propuesto por el director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel-, por Marco Antonio de la Peña como representante de Pemex en el Consejo de Repsol.
Pemex ha reconocido en un comunicado que este acuerdo es resultado de la sesión del Consejo de Administración que celebró el pasado 6 de enero, en la que se “acordó normalizar las relaciones con Repsol y buscar establecer acuerdos de colaboración de largo plazo”.
La semana pasada, el secretario de Energía de México, Jordy Herrera, que es también consejero presidente de Pemex, se reunió en Madrid con el presidente de Repsol, Antonio Brufau, para avanzar en la normalización de las relaciones.
TELÓN DE FONDO
Nuevos viejos amigos
En agosto de 2011, Pemex y la constructora Sacyr firmaron un pacto de accionistas con el objetivo de incrementar su control sobre Repsol-YPF y como parte de esa alianza, Pemex adquirió 5% de la petrolera. En ese momento Sacyr era el máximo accionista de Repsol con 20 por ciento.
Este pacto, por el que las dos empresas unían sus participaciones y cuestionaban la gestión de Repsol, tensó las relaciones de Pemex con la petrolera española.
Sacyr dio luego por concluido el acuerdo por problemas internos debió vender a la propia Repsol-YPF 10% del capital.
Esa venta, completada a finales de diciembre, permitió a la constructora refinanciar una parte vital de su abultada deuda y evitó ulteriores consecuencias no sólo para Sacyr, sino para la propia petrolera y sus bancos acreedores.