Economía
Los mexicanos, desprotegidos por venta de sus datos personales
Las bases de datos de mexicanos suelen ser vendidos abierta o encubiertamente, generando ganancias a quienes lo hacen
GUADALAJARA, JALISCO.- La comercialización de bases de datos personales resulta un magnífico negocio para algunas corporaciones. En Argentina, representa ventas por más de mil millones de dólares anuales (13 mil 500 millones de pesos. En México no hay un cálculo sobre esto, como tampoco una legislación que regule el lucro en esta información. “Por ello, es preciso crear una cultura social y jurídica de protección y leyes que protejan la intimidad de los habitantes y la confidencialidad de algunos procesos en las empresas, para evitar filtraciones indebidas”, afirmó el jefe de la Unidad de Transparencia del
Ayuntamiento de Zapopan, Héctor Ontiveros Delgadillo.
Al participar en una sesión conjunta de la Federación de Colegios de Profesionistas de Jalisco (FCPJ) y el Colegio de Abogados del Foro de Jalisco para analizar “La protección de datos personales en el marco jurídico actual”, Ontiveros dijo que existen dos corrientes del derecho en este campo: “En Europa se regulan la integración y comercialización de bases de datos personales con un órgano de garantía que sanciona las violaciones a las disposiciones vigentes, pero en Estados Unidos se ha optado por la autorregulación con base en códigos de conducta, sin regulaciones o supervisiones gubernamentales”.
En el caso de México se evalúa establecer una alternativa mixta de los modelos, el europeo y el estadounidense, con esquemas de autorregulación y leyes concretas, buscando incluso la regulación de las llamadas “redes sociales” por internet, como Facebook, y previniendo la infiltración de programas invasivos en los sistemas de computación de personas, instituciones y empresas, que roben datos confidenciales.
A juicio de Ontiveros, el Buró de Crédito, operado por una empresa privada, vulnera las leyes mexicanas y provoca “una grave discriminación” al divulgar información bancaria y crediticia que se considera privada y confidencial. “Una demanda de un banco a un cliente no necesariamente significa insolvencia de la persona afectada, como lo maneja arbitrariamente el Buró, perjudicando así a muchos usuarios del sistema financiero”, cuyos reportes de insolvencia impiden recibir nuevos créditos.
Existe otro buró, el de Demandas Laborales, que integra bases de datos con los nombres de los trabajadores que demandan por distintos motivos a las empresas. “Esta información se vende a los empresarios que temen contratar a trabajadores problema, aunque está plenamente demostrado que apenas 5% de los trabajadores que presentan demandas laborales se consideran conflictivos y causantes de problemas legales a las empresas. La mayoría demanda justificadamente una indemnización”.
Ontiveros lamentó que estos dos organismos integran y comercializan bases de datos personales de manera ilegal y discriminatoria, que perjudican a muchas personas. Afirmó que compañías aseguradoras y algunas misiones diplomáticas en México también compran indebidamente los expedientes clínicos de algunos pacientes y utilizan estos datos como fundamento para negar algún seguro o la concesión de una visa.
“Todo esto pasa en México porque no existen aún regulaciones federales precisas, algo a lo cual se oponen las corporaciones que obtienen grandes ganancias económicas con la venta de las bases de datos que obtienen, utilizando incluso información captada por compañías de aviación y de documentación oficial”, señaló el funcionario zapopano. “Por ello, es indispensable crear una cultura social y jurídica de protección de datos personales, para evitar también que algunos nieguen información argumentando confidencialidad cuando no es así”, concluyó.
Si le quieren robar, no abra la puerta al ladrón
El siguiente mensaje le llegó a un lector a su buzón electrónico. Es un buen ejemplo de un engaño, con el que se trata de robar a cada uno de los miles de destinatarios. El mensaje original llegó en inglés, omitiendo el buzón del remitente:
De: Señora.Carole Chambers [xxx@xxxxx.com]
Enviado el: miércoles, 22 de julio de 2009 02:48 a.m.
Para: lista secreta de destinatarios.
Asunto: su pago fue enviado vía Estern Union. Contacte al remitente para obtener más información.
X-OBSA S.A-MailScanner-Information: por favor, contacte al ISP para más información.
MailScanner: el mensaje está limpio de virus.
X-Spam-Status: No.
Un compañero de trabajo me ayudó a enviarle su primer pago por siete mil dólares vía Western Union. Ahora le envío más información.
Le he pedido al señor Eric Peters que le haga llegar siete mil dólares diariamente hasta completar el pago de dos millones 500 mil dólares.
Sírvase enviarnos su número de teléfono, nombre completo, dirección y país para asegurarnos de mantener contacto con usted.
Contacte al señor Eric Peters de la oficina en Benin de Western Union, al buzón electrónico westerunion@sify.com o llámele al número +229 93811108.
Saludos y felicidades
Señora Carole Chambers.
El mensaje es un intento para atrapar la codicia de los destinatarios, pues más de alguno de los miles a los que le son enviados estos correos imaginan que detrás del mensaje hay un error involuntario de alguien que tiene dinero para regalar. Recibir el equivalente de cien mil pesos por día, durante casi un año por un error puede ser una gran tentación. Este es el anzuelo.
En realidad, lo que buscan son sus datos: nombre completo, dirección y teléfono. Si le envía esos datos, lo van a buscar para eliminar cualquier sospecha y convencerlo de que la suerte ha tocado su puerta, y que todos sus problemas económicos serán resueltos.
Entonces viene el robo. Le pedirán que haga llegar mil o cinco mil dólares a alguna dirección, “para facilitar algunos trámites burocráticos y corroborar que usted sigue interesado en recibir la fortuna”, le dicen. ¿Qué es lo que le piden, para todo lo que va a recibir? Lo cierto es que nunca lo recibirá.
La codicia es un mal humano tan extendido, que este tipo de engaños representan cientos de miles de dólares en utilidades a sus operadores. Únciamente necesitan la credibilidad de dos o tres de cada mil intentos por internet.
Al participar en una sesión conjunta de la Federación de Colegios de Profesionistas de Jalisco (FCPJ) y el Colegio de Abogados del Foro de Jalisco para analizar “La protección de datos personales en el marco jurídico actual”, Ontiveros dijo que existen dos corrientes del derecho en este campo: “En Europa se regulan la integración y comercialización de bases de datos personales con un órgano de garantía que sanciona las violaciones a las disposiciones vigentes, pero en Estados Unidos se ha optado por la autorregulación con base en códigos de conducta, sin regulaciones o supervisiones gubernamentales”.
En el caso de México se evalúa establecer una alternativa mixta de los modelos, el europeo y el estadounidense, con esquemas de autorregulación y leyes concretas, buscando incluso la regulación de las llamadas “redes sociales” por internet, como Facebook, y previniendo la infiltración de programas invasivos en los sistemas de computación de personas, instituciones y empresas, que roben datos confidenciales.
A juicio de Ontiveros, el Buró de Crédito, operado por una empresa privada, vulnera las leyes mexicanas y provoca “una grave discriminación” al divulgar información bancaria y crediticia que se considera privada y confidencial. “Una demanda de un banco a un cliente no necesariamente significa insolvencia de la persona afectada, como lo maneja arbitrariamente el Buró, perjudicando así a muchos usuarios del sistema financiero”, cuyos reportes de insolvencia impiden recibir nuevos créditos.
Existe otro buró, el de Demandas Laborales, que integra bases de datos con los nombres de los trabajadores que demandan por distintos motivos a las empresas. “Esta información se vende a los empresarios que temen contratar a trabajadores problema, aunque está plenamente demostrado que apenas 5% de los trabajadores que presentan demandas laborales se consideran conflictivos y causantes de problemas legales a las empresas. La mayoría demanda justificadamente una indemnización”.
Ontiveros lamentó que estos dos organismos integran y comercializan bases de datos personales de manera ilegal y discriminatoria, que perjudican a muchas personas. Afirmó que compañías aseguradoras y algunas misiones diplomáticas en México también compran indebidamente los expedientes clínicos de algunos pacientes y utilizan estos datos como fundamento para negar algún seguro o la concesión de una visa.
“Todo esto pasa en México porque no existen aún regulaciones federales precisas, algo a lo cual se oponen las corporaciones que obtienen grandes ganancias económicas con la venta de las bases de datos que obtienen, utilizando incluso información captada por compañías de aviación y de documentación oficial”, señaló el funcionario zapopano. “Por ello, es indispensable crear una cultura social y jurídica de protección de datos personales, para evitar también que algunos nieguen información argumentando confidencialidad cuando no es así”, concluyó.
Si le quieren robar, no abra la puerta al ladrón
El siguiente mensaje le llegó a un lector a su buzón electrónico. Es un buen ejemplo de un engaño, con el que se trata de robar a cada uno de los miles de destinatarios. El mensaje original llegó en inglés, omitiendo el buzón del remitente:
De: Señora.Carole Chambers [xxx@xxxxx.com]
Enviado el: miércoles, 22 de julio de 2009 02:48 a.m.
Para: lista secreta de destinatarios.
Asunto: su pago fue enviado vía Estern Union. Contacte al remitente para obtener más información.
X-OBSA S.A-MailScanner-Information: por favor, contacte al ISP para más información.
MailScanner: el mensaje está limpio de virus.
X-Spam-Status: No.
Un compañero de trabajo me ayudó a enviarle su primer pago por siete mil dólares vía Western Union. Ahora le envío más información.
Le he pedido al señor Eric Peters que le haga llegar siete mil dólares diariamente hasta completar el pago de dos millones 500 mil dólares.
Sírvase enviarnos su número de teléfono, nombre completo, dirección y país para asegurarnos de mantener contacto con usted.
Contacte al señor Eric Peters de la oficina en Benin de Western Union, al buzón electrónico westerunion@sify.com o llámele al número +229 93811108.
Saludos y felicidades
Señora Carole Chambers.
El mensaje es un intento para atrapar la codicia de los destinatarios, pues más de alguno de los miles a los que le son enviados estos correos imaginan que detrás del mensaje hay un error involuntario de alguien que tiene dinero para regalar. Recibir el equivalente de cien mil pesos por día, durante casi un año por un error puede ser una gran tentación. Este es el anzuelo.
En realidad, lo que buscan son sus datos: nombre completo, dirección y teléfono. Si le envía esos datos, lo van a buscar para eliminar cualquier sospecha y convencerlo de que la suerte ha tocado su puerta, y que todos sus problemas económicos serán resueltos.
Entonces viene el robo. Le pedirán que haga llegar mil o cinco mil dólares a alguna dirección, “para facilitar algunos trámites burocráticos y corroborar que usted sigue interesado en recibir la fortuna”, le dicen. ¿Qué es lo que le piden, para todo lo que va a recibir? Lo cierto es que nunca lo recibirá.
La codicia es un mal humano tan extendido, que este tipo de engaños representan cientos de miles de dólares en utilidades a sus operadores. Únciamente necesitan la credibilidad de dos o tres de cada mil intentos por internet.