Economía

Las conflictivas cartas de amor de “El Fabuloso Fab”

Tourre, un operador de bonos de Goldman Sachs, también escribió en sus mensajes sobre el inminente colapso del mercado de hipotecas subprime

NUEVA YORK/WASHINGTON.- Fabrice Tourre y su novia hablaban como una pareja muy enamorada. Los mensajes electrónicos iban y venían sobre cómo querían hacerse un ovillo en los brazos del otro, y cómo deseaban los momentos de ternura juntos. Tourre, un operador de bonos de Goldman Sachs, también escribió en sus mensajes sobre el inminente colapso del mercado de hipotecas subprime y cómo él estaba maquinando maneras en Goldman para hacer dinero de eso.

No sabían que tres años más tarde esos correos muy personales, escritos a través de la cuenta de correos de Tourre en Goldman Sachs, se transformarían en parte de la mayor investigación sobre la subsiguiente crisis financiera.

En los correos intercambiados entre Tourre y su novia, Marine Serres, Tourre aparece como un operador joven, candente que preveía la crisis pese a que aún seguía vendiendo productos respaldados con hipotecas subprime de mala calidad tan prolíficamente que pudo vendérselos a “viudas y huérfanos”.

Pero Tourre, el único acusado por la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) en su caso de fraude contra la firma, también parece en conflicto ético. “De cualquier manera, no se sienta tan culpable por esto. El propósito real de mi trabajo es hacer que los mercados de capitales sean más eficientes y finalmente proveer a los consumidores estadounidenses con maneras más eficientes de apalancarse y financiarse, por lo que hay razones humildes, nobles y éticas para mi trabajo. ¡Es impresionante qué bien me convenzo a mi mismo!”, dijo Tourre en un mensaje a Serres en enero del 2007.

Ese párrafo de un correo electrónico que refleja la opinión conflictiva que tenía Tourre sobre su rol en la crisis subprime fue seguido inmediatamente por otro párrafo que la SEC publicó en su demanda de comienzos de este mes. La demanda sólo incluyó a Tourre, refiriéndose a sí mismo como “El fabuloso Fab” y hablando sobre “estar en medio de todas esas complejas operaciones, altamente apalancadas y exóticas, que creó sin entender necesariamente todas las implicaciones de esas monstruosidades”.

La SEC dejó las consideraciones de Tourre fuera de su demanda.

Hoy comparecen

Goldman Sachs publicó los correos de Tourre durante el fin de semana mientras se preparaba para su aparición de hoy ante un panel del Senado. Está previsto que el presidente ejecutivo de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, y Tourre testifiquen junto a otros ex y actuales ejecutivos.

La colección de correo electrónico también muestra que Tourre no era la única persona en Goldman con confianza en que el mercado subprime estaba acabando. También se espera que Daniel Sparks, ex titular del Departamento de Hipotecas de Goldman, testifique ante la subcomisión permanente sobre Investigaciones del Senado.

“Según Sparks, ese negocio está totalmente muerto, ¡y los pobres pocos deudores subprime no durarán tanto!”, escribió Tourre a su novia el 7 de marzo del 2007.

Tourre, quien se refiere a Serres en un momento como una “chica francesa superinteligente en Londres”, también le cuenta sobre vender a inversionistas inconscientes el tipo de obligaciones de deuda colateralizada sintética, o CDO, que está en el centro de la demanda.

La SEC acusa que Tourre y Goldman comercializaron en forma fraudulenta la obligación de deuda Abacus escondiendo información vital a los inversionistas, incluido el rol que el fondo de cobertura Paulson&Co jugó al tomar productos hipotecarios relacionados con los CDO. Paulson&Co apostaron en contra de los CDO.

“¡Acaban de hacerlo al país de sus clientes favoritos (los belgas)! Me las arreglé para vender unos pocos bonos Abacus a viudas y huérfanos que cacé en el aeropuerto. Aparentemente, esos belgas adoran los cdo2 abs sintéticos”, escribió Tourre en junio del 2007.

A comienzos de 2007, en un mensaje electrónico dirigido a un amigo, Tourre comparte sus temores de que el producto que ayudó a crear está derrumbándose, y bromea sobre eso. “Esto es bizarro. Tengo la sensación de venir a trabajar cada día y revivir la misma agonía, un poco como un mal sueño que se repite constantemente”, escribió Tourre. “En suma, estoy comercializando un producto que hace un mes valía 100 dólares, ahora sólo vale 93 dólares, y en promedio está perdiendo 25 centavos por día. Eso no parece mucho, pero cuando se tiene en cuenta que estamos comprando y vendiendo esas cosas que tienen montos nominales de miles de millones de dólares, bueno, eso suma una cantidad de dinero”.

Añadió: “Cuando pienso que tuve cierto protagonismo en la creación de este producto (el cual, de paso, es un producto de pura masturbación intelectual, el tipo de cosa que uno inventa diciéndose a sí mismo: ‘Bueno, ¿creamos una cosa, la cual no tiene propósito, que es absolutamente conceptual y altamente teórico y nadie sabe como fijar su precio?’) enferma el corazón verla caer en medio del vuelo (...) Es un poco como Frankenstein volviéndose hacia su propio inventor”.

Tourre, que tenía 28 años cuando escribió los correos electrónicos, destaca lo extraño que es ser tan joven y estar en un rol de ese tipo con presiones sobre él en la firma para que haga dinero. “Ahora soy considerado un ‘dinosaurio’ en este negocio. ¡En mi firma el promedio de longevidad de un empleado es de entre dos y tres años! La gente me pide asesoría para la carrera. ¡Siento que estoy enloqueciendo y sólo tengo 28! Bien, he decidido trabajar dos años más y me retiro”.

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