Economía

La tecnología se vuelve contra el mercado de valores de Wall Street

El pasado martes, un mensaje vía Twitter y la operación computarizada hicieron que una mentira despeñara por unos minutos a las bolsas estadounidenses

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (29/ABR/2013).- Bastaron unas cuantas palabras en Twitter para desestabilizar el mercado bursátil más poderoso del mundo. Sí, bastó un tuit en el que, falsamente, se afirmaba que  habían ocurrido explosiones en la Casa Blanca para que la Bolsa de Valores de Nueva York descendiera en picada.

El pasado martes unos ciberpiratas irrumpieron en la cuenta de la agencia noticiosa The Associated Press para hacer correr una mentira que provocó que los inversionistas se deshicieran de sus acciones. En total, se vendieron 134 mil  millones de dólares en su reacción frenética.

El daño fue tremendo. El Dow Jones perdió 143 puntos, 1%, en apenas dos minutos. Durante la oleada frenética de ventas, cayeron los precios del petróleo. Asimismo, subió el oro, se incrementó el dólar y el precio de los bonos del Tesoro, considerados por muchos inversores un refugio en situaciones de tensión. En consecuencia, los rendimientos de los bonos cayeron momentáneamente a su nivel más bajo del año.

Algunos profesionales de Wall Street se mostraron sorprendidos de que un solo tuit pudiera mover tanto a los mercados.

Ese martes quedaron demostrados dos hechos: Que algunos inversionistas son demasiado crédulos, y que pueden vender títulos con una rapidez asombrosa.

La realidad es que buena parte de esos inversores no eran humanos. Se trató de computadoras que vendieron en una suerte de piloto automático, más allá del control de las personas, como en una escena de una película que combinaba el terror con la ciencia ficción.

“Antes de que pudieras parpadear, todo estaba consumado”, dijo Joe Saluzzi, cofundador de la firma Themis Trading y crítico vehemente de las operaciones que se realizan a alta velocidad mediante computadoras. “Con la gente, no podrías tener este tipo de reacción”.

Los atentados en el Maratón de Boston se sumaron a los temores.

“La gente busca una razón para vender, y (el martes) llegó en forma de un tuit falso”, dijo Adam Sussman, jefe de investigación en la firma Tabb Group. “Desde luego, una vez que se percataron de que era falso, volvieron a comprar o suspendieron las ventas”.

Pero Sussman considera que los seres humanos desempeñaron sólo un papel menor en la caída de las acciones. Dijo que la mayoría de los inversores profesionales tiene demasiado conocimiento como para lanzarse a vender por un tuit.

Durante décadas, las computadoras han analizado datos y noticias para ayudar a que los fondos de inversiones decidan cuándo comprar o vender títulos. Pero ésa es la vieja escuela. Ahora, los programas “algorítmicos” de transacciones indagan en datos, noticias o incluso tuits, y ejecutan operaciones por sí mismos, en fracciones de segundo y sin la interferencia de los lentos humanos. Más de la mitad del comercio bursátil se realiza diariamente de esta forma.

Los mercados se recuperaron rápidamente después de la caída del martes. Pero el incidente estremeció a los corredores y puso de manifiesto el peligro de ceder el control a las máquinas.

“Es fácil sembrar un rumor falso en la situación actual de las máquinas”, consideró Irene Aldridge, consultora de fondos de riesgo sobre programas algorítmicos, quien imparte clases de transacciones computarizadas en la Universidad de Nueva York. Aldridge advirtió que la mayoría de los programas de transacciones que leen noticias sólo cuentan el número de palabras consideradas positivas y negativas, sin filtro alguno.

Los reguladores se han quejado de que estos programas de transacciones les dificultan garantizar que los mercados no salten o caigan por información errónea.

No obstante, hay todavía un velo de misterio sobre los detalles de lo ocurrido.

Algunos expertos dicen que las computadoras reaccionaron ante la pausa que se tomaron los humanos en las compras de títulos para digerir el tuit falso. En el mundo de transacciones enloquecidas en Wall Street, una pausa de los humanos, aunque sea de un segundo, habría advertido a las computadoras que las compras se habían frenado y que los precios estaban por caer. Así, las computadoras debían lanzarse a vender acciones con rapidez.

Otros, como Saluzzi, consideran que las computadoras dieron por cierta la información del tuit. Ello es posible, porque los creadores de los programas de transacciones buscan cada vez más que éstos lean noticias y otra información, incluida la difundida en Twitter, y reaccionen ante ello.

TELÓN DE FONDO

Repentino


Antes de que el tuit con información falsa apareciera en la cuenta de AP, la sesión del martes lucía bastante normal en Wall Street. El mensaje decía que dos explosiones en la Casa Blanca habían lesionado al presidente Barack Obama. Las acciones cayeron hasta que la agencia noticiosa anunció que su cuenta había sido “secuestrada”. El Ejército Electrónico Sirio se dijo responsable por la irrupción en la cuenta. Su afirmación no se ha corroborado.

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