Economía
La restricción monetaria podría afectar recuperación: Moody's Economy
Es indudable que el alza de precios no será de 3.0 por ciento el próximo año
CIUDAD DE MÉXICO.- Los problemas estructurales de la economía mexicana deben resolverse por medio de reformas, más no con el uso de una política monetaria restrictiva como en el caso de la inflación, señaló el director para América Latina Moody's de Economy, Alfredo Coutiño.
Expuso que ante el posible aumento de precios el próximo año, como respuesta sobre todo de un efecto tributario, resultaría ineficaz combatir esta situación mediante la restricción monetaria, incluso impone un alto costo en términos de crecimiento económico.
En su opinión, si sucede ese repunte inflacionario, entonces la política monetaria en México respondería más a las presiones de un mercado miope y cortoplacista y no a las raíces reales del incremento de precios.
"Esta acción monetaria no solamente no evitaría que la inflación fuera mayor, sino que además atentaría contra la recuperación de la economía, ya que deprimiría innecesariamente a la ya debilitada demanda interna", afirma.
En este escenario, la inflación en México podría situarse en 6.0 por ciento en 2010, al considerar el efecto potencial de la contribución para el combate a la pobreza, otros impuestos y el alza de precios y tarifas del sector público,
El directivo de esta empresa subsidiaria de Moody's Corporation y encargada de producir análisis económico, señala que es indudable que el alza de precios no será de 3.0 por ciento el próximo año, como tampoco existe duda de que el programa fiscal tendrá un impacto en la inflación, debido al posible incremento de impuestos.
Así, dijo Coutiño, aun considerando el objetivo oficial de 3.0 por ciento como un mínimo, la inflación resultante con el impuesto para aminorar la pobreza estaría alrededor de 5.0 por ciento.
"Claro, la inflación puede fácilmente situarse alrededor de 6.0 por ciento al considerar el efecto potencial de los otros impuestos y el alza de precios y tarifas del sector público".
Así, sostiene que una inflación del doble del objetivo oficial no sólo no sería del gusto de los mercados, sino que muy probablemente activaría lo que denominó la artillería monetaria, dado que al Banco de México ( Banxico) se le evalúa con base en su mandato constitucional anti-inflacionario.
Expuso que ante el posible aumento de precios el próximo año, como respuesta sobre todo de un efecto tributario, resultaría ineficaz combatir esta situación mediante la restricción monetaria, incluso impone un alto costo en términos de crecimiento económico.
En su opinión, si sucede ese repunte inflacionario, entonces la política monetaria en México respondería más a las presiones de un mercado miope y cortoplacista y no a las raíces reales del incremento de precios.
"Esta acción monetaria no solamente no evitaría que la inflación fuera mayor, sino que además atentaría contra la recuperación de la economía, ya que deprimiría innecesariamente a la ya debilitada demanda interna", afirma.
En este escenario, la inflación en México podría situarse en 6.0 por ciento en 2010, al considerar el efecto potencial de la contribución para el combate a la pobreza, otros impuestos y el alza de precios y tarifas del sector público,
El directivo de esta empresa subsidiaria de Moody's Corporation y encargada de producir análisis económico, señala que es indudable que el alza de precios no será de 3.0 por ciento el próximo año, como tampoco existe duda de que el programa fiscal tendrá un impacto en la inflación, debido al posible incremento de impuestos.
Así, dijo Coutiño, aun considerando el objetivo oficial de 3.0 por ciento como un mínimo, la inflación resultante con el impuesto para aminorar la pobreza estaría alrededor de 5.0 por ciento.
"Claro, la inflación puede fácilmente situarse alrededor de 6.0 por ciento al considerar el efecto potencial de los otros impuestos y el alza de precios y tarifas del sector público".
Así, sostiene que una inflación del doble del objetivo oficial no sólo no sería del gusto de los mercados, sino que muy probablemente activaría lo que denominó la artillería monetaria, dado que al Banco de México ( Banxico) se le evalúa con base en su mandato constitucional anti-inflacionario.