Economía
La desigualdad frena el crecimiento de EU
Standard & Poor’s que este factor está retrasando el PIB estadounidense
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (11/AGO/2014).- Standard & Poor’s (S&P) afirma que “el actual nivel de desigualdad en los ingresos en Estados Unidos está retrasando el crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB)”.
La calificadora proyectó que la economía estadounidense crecería 2.5% anual en la siguiente década, en vez de 2.8% estimado hace apenas cinco años.
Y lanzó una advertencia: “en niveles extremos, la desigualdad en el ingreso puede afectar el crecimiento económico sostenido durante largos periodos. Estados Unidos se está acercando a ese umbral”.
En un momento en que la mayor economía del mundo está luchando para recuperarse de la Gran Recesión”, la calificadora difundió un análisis titulado “Cómo la creciente desigualdad en el ingreso está desalentando el crecimiento económico, y posibles manera de cambiar la tendencia”, que se suma al cada vez mayor número de voces que han denunciado el peligro de la desigualdad de los ingresos en Estados Unidos, desde el movimiento social Ocupa Wall Street, hasta el Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, y el economista francés Thomas Piketty.
La novedad es que a diferencia de movimientos sociales y académicos, S&P difícilmente puede considerarse un bastión del pensamiento progresista. Al contrario, la calificadora está identificada como uno de las instituciones clave del funcionamiento actual del sistema financiero global.
“Consideramos que una reducción en la brecha de ingresos es benéfica. Además de fortalecer la calidad de las expansiones, tener niveles de desigualdad bajo control mejoraría la resistencia de la economía estadounidense”, concluyó S&P.
Emmanuel Saez, investigador de la Universidad de Berkeley, calcula que hace dos años el 1% más acaudalado de los estadounidenses acaparó 22.5% de los ingresos antes de impuestos, en tanto que 90% menos favorecido obtuvo sólo el 49.6 por ciento.
La Agencia Presupuestaria del Congreso estimó que el ingreso de 1% más acaudalado en este país aumentó 15.1% de 2009 a 2010, aunque sólo se incrementó menos de uno por ciento para 90% más pobre de la población.
SABER MÁS
Negro panorama
En su análisis, S&P indica que altos niveles de desigualdad aumentan presiones políticas, desalientan el comercio, la inversión y las contrataciones; y causan que los hogares más opulentos tiendan a ahorrar más y a disminuir el gasto, en tanto que los menos favorecidos aumentan su consumo a crédito.
Cuando el desequilibrio entre el ahorro excesivo por parte de los hogares más ricos y el consumo a crédito no puede ser sostenido, sigue la explosión de una burbuja como la que culminó en la Gran Recesión de los años veinte, señala la calificadora.
La calificadora proyectó que la economía estadounidense crecería 2.5% anual en la siguiente década, en vez de 2.8% estimado hace apenas cinco años.
Y lanzó una advertencia: “en niveles extremos, la desigualdad en el ingreso puede afectar el crecimiento económico sostenido durante largos periodos. Estados Unidos se está acercando a ese umbral”.
En un momento en que la mayor economía del mundo está luchando para recuperarse de la Gran Recesión”, la calificadora difundió un análisis titulado “Cómo la creciente desigualdad en el ingreso está desalentando el crecimiento económico, y posibles manera de cambiar la tendencia”, que se suma al cada vez mayor número de voces que han denunciado el peligro de la desigualdad de los ingresos en Estados Unidos, desde el movimiento social Ocupa Wall Street, hasta el Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, y el economista francés Thomas Piketty.
La novedad es que a diferencia de movimientos sociales y académicos, S&P difícilmente puede considerarse un bastión del pensamiento progresista. Al contrario, la calificadora está identificada como uno de las instituciones clave del funcionamiento actual del sistema financiero global.
“Consideramos que una reducción en la brecha de ingresos es benéfica. Además de fortalecer la calidad de las expansiones, tener niveles de desigualdad bajo control mejoraría la resistencia de la economía estadounidense”, concluyó S&P.
Emmanuel Saez, investigador de la Universidad de Berkeley, calcula que hace dos años el 1% más acaudalado de los estadounidenses acaparó 22.5% de los ingresos antes de impuestos, en tanto que 90% menos favorecido obtuvo sólo el 49.6 por ciento.
La Agencia Presupuestaria del Congreso estimó que el ingreso de 1% más acaudalado en este país aumentó 15.1% de 2009 a 2010, aunque sólo se incrementó menos de uno por ciento para 90% más pobre de la población.
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Negro panorama
En su análisis, S&P indica que altos niveles de desigualdad aumentan presiones políticas, desalientan el comercio, la inversión y las contrataciones; y causan que los hogares más opulentos tiendan a ahorrar más y a disminuir el gasto, en tanto que los menos favorecidos aumentan su consumo a crédito.
Cuando el desequilibrio entre el ahorro excesivo por parte de los hogares más ricos y el consumo a crédito no puede ser sostenido, sigue la explosión de una burbuja como la que culminó en la Gran Recesión de los años veinte, señala la calificadora.