Economía
La SHCP emite una guía contra lavado de dinero
Servirá a cada operador para elaborar su manual de identificación de clientes y operaciones
CIUDAD DE MÉXICO (23/OCT/2012).- Con el fin de que las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes) no reguladas, centros cambiarios y transmisores de dinero cuenten con una guía de apoyo para elaborar el manual para detectar operaciones de lavado de dinero, Hacienda dio a conocer los criterios, medidas y procedimientos internos que deberán adoptar para identificar y conocer a los clientes y usuarios y poder hacer los reportes de operaciones de inteligencia financiera.
La dependencia aclaró que la información contenida en dichos lineamientos tiene como propósito único auxiliarlos en el contenido del manual, por lo que no implica que sean obligatorios.
Los supuestos previstos en este documento sólo son de carácter enunciativo y no limitan las políticas, medidas y procedimientos que deberá prever cada sujeto obligado al elaborar el manual para detectar lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.
La herramienta ayudará a responder las preguntas: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Quién? Y, ¿por qué?, en la identificación de sus clientes o usuarios. También deberán incluir un apartado que mencione los procesos de capacitación que llevarán a cabo, así como la difusión del contenido del referido documento entre su personal.
No es una carga
Hacienda consideró que el manual no debe ser considerado una carga porque es la mejor herramienta para implementar los procesos de forma transparente y con apego a la normatividad, y evitar el ser utilizado para la realización de operaciones con recursos de procedencia ilícita y financiamiento al terrorismo.
Cada uno de los manuales que habrán de hacer las sofomes, centros cambiarios y transmisores de dinero deberá reflejar las características especiales de cada uno, así como el tipo de productos y servicios que se ofrecen a sus clientes o usuarios.
La dependencia aseguró que es un documento clave para garantizar que los empleados cumplan cabalmente los procedimientos de prevención en operaciones con recursos de procedencia ilícita y financiamiento al terrorismo, y que debe adecuarse conforme vayan cambiando los productos o servicios que se brinden.
Se sugiere que contenga los criterios para contratar al personal de calidad técnica, experiencia y honorabilidad que se requiere; también, que se mencione la estructura interna y la creación del órgano colegiado, que dará vida al comité de comunicación y control para dar seguimiento a las políticas antilavado.
EL PERFIL DEL LAVADOR
Los lavadores de dinero operan no sólo en empresas financieras, sino en prestadoras de servicios profesionales y en ambientes empresariales, políticos y sociales, dice el rector del Colegio Jurista, Jorge Manrique.
Generalmente, tienen más de 5 años de antigüedad en la compañía, en puestos de confianza; no toman vacaciones, no delegan trabajo; siempre son los últimos en salir de la oficina y mantienen un bajo perfil.
Hay comportamientos reveladores que deben conocerse para evitar que se infiltren en la empresa, reveló.
En los últimos tres años, el número de ese tipo de blanqueadores de dinero ha crecido 30%, advierte.
“Prácticamente en cualquier empresa pueden presentarse casos de blanqueo de capitales”, dijo.
La dependencia aclaró que la información contenida en dichos lineamientos tiene como propósito único auxiliarlos en el contenido del manual, por lo que no implica que sean obligatorios.
Los supuestos previstos en este documento sólo son de carácter enunciativo y no limitan las políticas, medidas y procedimientos que deberá prever cada sujeto obligado al elaborar el manual para detectar lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.
La herramienta ayudará a responder las preguntas: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Quién? Y, ¿por qué?, en la identificación de sus clientes o usuarios. También deberán incluir un apartado que mencione los procesos de capacitación que llevarán a cabo, así como la difusión del contenido del referido documento entre su personal.
No es una carga
Hacienda consideró que el manual no debe ser considerado una carga porque es la mejor herramienta para implementar los procesos de forma transparente y con apego a la normatividad, y evitar el ser utilizado para la realización de operaciones con recursos de procedencia ilícita y financiamiento al terrorismo.
Cada uno de los manuales que habrán de hacer las sofomes, centros cambiarios y transmisores de dinero deberá reflejar las características especiales de cada uno, así como el tipo de productos y servicios que se ofrecen a sus clientes o usuarios.
La dependencia aseguró que es un documento clave para garantizar que los empleados cumplan cabalmente los procedimientos de prevención en operaciones con recursos de procedencia ilícita y financiamiento al terrorismo, y que debe adecuarse conforme vayan cambiando los productos o servicios que se brinden.
Se sugiere que contenga los criterios para contratar al personal de calidad técnica, experiencia y honorabilidad que se requiere; también, que se mencione la estructura interna y la creación del órgano colegiado, que dará vida al comité de comunicación y control para dar seguimiento a las políticas antilavado.
EL PERFIL DEL LAVADOR
Los lavadores de dinero operan no sólo en empresas financieras, sino en prestadoras de servicios profesionales y en ambientes empresariales, políticos y sociales, dice el rector del Colegio Jurista, Jorge Manrique.
Generalmente, tienen más de 5 años de antigüedad en la compañía, en puestos de confianza; no toman vacaciones, no delegan trabajo; siempre son los últimos en salir de la oficina y mantienen un bajo perfil.
Hay comportamientos reveladores que deben conocerse para evitar que se infiltren en la empresa, reveló.
En los últimos tres años, el número de ese tipo de blanqueadores de dinero ha crecido 30%, advierte.
“Prácticamente en cualquier empresa pueden presentarse casos de blanqueo de capitales”, dijo.