Economía
Ixtapa, ideal para la práctica de los deportes acuáticos
Un fin de semana es suficiente para aprender los secretos de surf, buceo, esnórquel y kayak en las costas de Zihuatanejo
IXTAPA, GUERRERO (15/NOV/2010).- “Amor y paz” fue la frase que dominó su juventud. La música reggea de Bob Marley lo acompañaba todos los días hasta la playa. Esas “rolas”, como dice Edgardo, aún se escuchan en su tienda de surf Catcha L'Ola.
Todos los días se cubre en una camiseta de lycra y bermudas con estampado de flores. Abre su local, literalmente bajo una palmera, saca las tablas de surf, trajes de neopreno, ceras, estampas y demás artículos que este deporte le inspira.
Edgardo es instructor, el niño de 12 años que se enfrentó a su primera ola, hoy tiene 34 años. Todos los días imparte de dos a tres clases. Muestra más seguridad cuando dice que las mujeres son las que más rápido aprenden a controlar la tabla.
De Ixtapa, a la playa Las Escolleras. La distancia es tan corta que apenas da tiempo para ajustarse el traje de baño. Las instrucciones se imparten a la mañana y la tarde, pero la del turno vespertino ofrece la posibilidad de ver cielo cuando se tiñe de rojo.
El único ruido es el de las olas. El mar está bravo, pero para Edgardo, el instructor, está perfecto. Antes de entrar al agua, un calentamiento: sentadillas, abdominales y estiramiento de extremidades.
Hay que enfrentar al mar con la tabla a un costado y tirarse boca abajo. Los brazos pegados a los costados, las palmas de las manos tocando la arena, “así como las iguanas”, dice Edgardo.
A la ola hay que recibirla de espaldas, “justo cuando la sientas debajo de la tabla, te paras y giras los pies para ponerte un poquito de lado”. El maestro lo repite una y otra vez, hasta que sale el movimiento correcto (claro, sólo sobre la arena).
Pero ya se sabe que en la práctica y en la teoría hay una gran diferencia. Edgardo dice que es hora de meterse al agua.
Le pone cera con aroma a coco a su tabla. Un privilegio al que no tienen acceso los principantes.
Las Escolleras y Playa Linda son las mejores de Ixtapa para practicar el surf. El tipo de olas está al nivel de las de Puerto Escondido, tanto así, que cada año se celebra, el primer fin de semana de diciembre, el Ruco’s Surf, un festival en el que participan los surfistas más veteranos y famosos del planeta.
Para el evento también se dan cita los principiantes, es un plus conocer y convivir con los expertos en la materia.
Mar adentro
Llega el momento de enfrentar al mar. “Ándale que nada te va a pasar, ni siquiera nos vamos a alejar tanto de la orilla”, expresa el apoyo de ese hombre que practica el surf a diario y sólo por amor al deporte.
Pasa la primera, la segunda, la tercera. Sólo flotación, no hay deslizamientos. Edgardo sí puede. Se ríe y grita de emoción.
Todo es cuestión de práctica. El secreto está en entender y dominar las olas.
En el segundo día, el punto de encuentro con el buzo Frederic Bochet es en El Palmar, la única playa certificada en México como “playa limpia”, también considerada como la más grande de México, con 2.7 kilómetros de longitud.
¿Cuál es la práctica? Explorar el proyecto de arrecifes artificiales que surgió en Ixtapa hace tres años con el apoyo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS).
El Palmar se localiza en la zona hotelera de Ixtapa. El acceso es público y la porción de playa que le corresponde al hotel no es sólo para huéspedes, también es la parte que tienen a su cargo para limpiar y proteger.
La escuela de buceo de Frederic está en el hotel Pacífica Resort. De aquí parten los recorridos para ir a los arrecifes.
Lo primero es ponerse el equipo: Traje de neopreno, aletas y visor. El instructor lleva el tanque de aire comprimido, el cinturón de plomo y la cámara fotográfica. El tour le sirve a Frederic para monitorear los arrecifes.
A una profundidad de cinco metros se colocaron cuatro estructuras de concreto, elaboradas bajo estricta supervisión por científicos y biólogos expertos en arrecifes coralinos.
El tiempo pasó y las estructuras en forma de campana con orificios, ahora tienen vida. Es un dato que se constata al sumergirse con el instructor.
El cinturón de plomo lleva inmediatamente al fondo. Frederic va proporcionando aire por medio de una manguera. Lo primero es compensar los oídos a la presión submarina.
A nado se llega a los arrecifes. Duros, con alga ya adherida y muchas especies viviendo en ellos: Erizos, peces globo, morenas cebra, caracoles, cangrejos, peces trompeta y piedra –que se camufla con el arrecife–, otros peces de color tornasol y algunos atigrados. Todos nadan a alrededor y ninguno se puede tocar.
Frederic pide una sonrisa la cámara justo en el momento en que un pez globo pasa frente al visor. El agua es tan cristalina que la imagen es perfecta, incluso desde la superficie si uno sumerge la cabeza puede ver los arrecifes.
El tanque de aire dura una hora aproximadamente y alcanza perfecto para pasar la línea de boyas y entrar a la zona natural de arrecifes. Aquí las ramas de calcio son de color rojo, morado, azul y naranja.
Los recorridos submarinos en la playa de El Palmar están por demás coordinados, sólo cuatro por día y es obligatorio ir en un tour contratado.
A partir de este mes se puede ver la migración de las ballenas jorobadas; con ellas vienen mantarrayas y delfines. Los primeros avistamientos ya se están dando en El Palmar.
El tanque no da para más, es momento de salir del agua. Frederic emerge satisfecho de ver cómo han crecido los arrecifes y cómo poco a poco han llegado más especies. Hace un mes había cuatro tipos de peces y ahora son más de 10.
Queda en la agenda del día una actividad más: el esnórquel. Hay que salir de Ixtapa para ir al muelle de Zihuatanejo, tomar el taxi acuático y llegar a Las Gatas.
Siete minutos separan a Ixtapa de la Bahía de Zihuatanejo. El viaje en lancha colectiva a la playa Las Gatas cuesta 35 pesos, viaje redondo.
Las Gatas es un buen sitio para esnorquelear. Encontrar palapas que rentan el equipo es fácil.
La palapa también es restaurante que se especializa en carpaccio de atún y unas pescadillas.
Aletas y visor bien puestos, el guía supervisa los últimos detalles, para sumergir la cabeza.
No hay que adentrarse mucho para empezar a ver los primeros cardúmenes de peces tropicales. Unos de color blanco con rayas amarillas y otros morados con puntos azules. También se pasean unos especies de azul claro con líneas negras.
Sus nombres son complicados. Rigo, el guía, prefiere que solamente se les diga genéricamente peces tropicales.
Si uno toma un caracol, los peces creen que es alimento y se acercan de inmediato.
Rigo invita a sumergirse aún más para ver el cristo de bronce.
El tiempo se detiene
Ixtapa tiene una isla y en ella cuatro playas. Para llegar se toma una lancha en el muelle de Playa Linda.
El destino es Varadero, de ambiente tranquilo, tan relajado que uno se olvida del ritmo ajetreado de las grandes ciudades.
De ley hay que elegir un restaurante, una palapa sencilla con camastros y mesas a la orilla de la playa. Que se sirvan las primeras cervezas, los clamatos y el guacamole con totopos para empezar.
Hay que elegir el huachinango para comer en la tarde. Deben ponerlo a marinar unas horas para así complacer con un pescado a pedido.
A la Isla de Ixtapa hay que darle la vuelta en kayak. Hay que remar despacito para que los peces no se espanten y se dejen ver. La Isla también quiere tener su certificación de playa limpia como El Palmar.
Las familias que asisten llevan sus bolsas para depositar los desechos, aunque los mismos prestadores de servicios hacen rondines a determinado hora del día para vigilar y mantener la limpieza del lugar.
A golpe de remo se llega a playa Coral. Aquí es necesario llevar las sandalias, si no se quiere salir con las plantas de los pies cortadas. Las olas llevan hasta la orilla conchas y más fragmentos de coral.
Todo lo que se encuentra sobre la arena se puede tocar, pero nada debe salir de la isla.
Así, es como se pasan los días en Ixtapa. Ideal para turistas que no están ansiosos de fiesta, apta para quienes prefieren relajarse y convivir con la naturaleza, sin preocuparse por quitar la sal y la arena del cuerpo a cada rato.
GUÍA DE TURISTAS
Precios para todos los bolsillos
Transporte.- Aeroméxico. Vuelo redondo desde tres mil 670 pesos, desde la Ciudad de México con impuestos incluidos. www.amconnect.com
Alojamiento.- Dorado Pacífico Ixtapa. Habitación de lujo para dos adultos desde mil 251 pesos por noche, incluye desayuno buffet. Si va en auto hacen un reembolso de $300 por casetas pagadas para ser ocupados dentro del restaurante. www.doradopacifico.com.mx
Clases de surf.- Tres horas: 600 pesos por persona, incluye equipo. Las clases se imparten de ocho años en adelante. Renta de tablas: 200 pesos. Catcha L’Ola se encuentra en Centro Comercial Kiosko 12. Abre de lunes a domingo de 9 a 19 horas. www.ixtapasurf.com
Buceo.- Mero Adventure. Precio: 550 pesos por persona. Pueden participar niños de ocho años en adelante. Si va en grupo de cuatro personas, sólo pagan tres. www.meroadventure.com
Esnórquel.- Carlo Scuba. Renta de equipo: 75 pesos por todo el día. Guía: 100 pesos.
Kayak.- La renta se hace directamente en La Isla. Los prestadores de servicio mantienen una tarifa fija de 50 pesos por kayak.
Guía local.- Para ir a playa Las Gatas o a La Isla puede contratar un tour que incluye traslados, esnórquel, kayak y comidas. Precio: 300 pesos.
Todos los días se cubre en una camiseta de lycra y bermudas con estampado de flores. Abre su local, literalmente bajo una palmera, saca las tablas de surf, trajes de neopreno, ceras, estampas y demás artículos que este deporte le inspira.
Edgardo es instructor, el niño de 12 años que se enfrentó a su primera ola, hoy tiene 34 años. Todos los días imparte de dos a tres clases. Muestra más seguridad cuando dice que las mujeres son las que más rápido aprenden a controlar la tabla.
De Ixtapa, a la playa Las Escolleras. La distancia es tan corta que apenas da tiempo para ajustarse el traje de baño. Las instrucciones se imparten a la mañana y la tarde, pero la del turno vespertino ofrece la posibilidad de ver cielo cuando se tiñe de rojo.
El único ruido es el de las olas. El mar está bravo, pero para Edgardo, el instructor, está perfecto. Antes de entrar al agua, un calentamiento: sentadillas, abdominales y estiramiento de extremidades.
Hay que enfrentar al mar con la tabla a un costado y tirarse boca abajo. Los brazos pegados a los costados, las palmas de las manos tocando la arena, “así como las iguanas”, dice Edgardo.
A la ola hay que recibirla de espaldas, “justo cuando la sientas debajo de la tabla, te paras y giras los pies para ponerte un poquito de lado”. El maestro lo repite una y otra vez, hasta que sale el movimiento correcto (claro, sólo sobre la arena).
Pero ya se sabe que en la práctica y en la teoría hay una gran diferencia. Edgardo dice que es hora de meterse al agua.
Le pone cera con aroma a coco a su tabla. Un privilegio al que no tienen acceso los principantes.
Las Escolleras y Playa Linda son las mejores de Ixtapa para practicar el surf. El tipo de olas está al nivel de las de Puerto Escondido, tanto así, que cada año se celebra, el primer fin de semana de diciembre, el Ruco’s Surf, un festival en el que participan los surfistas más veteranos y famosos del planeta.
Para el evento también se dan cita los principiantes, es un plus conocer y convivir con los expertos en la materia.
Mar adentro
Llega el momento de enfrentar al mar. “Ándale que nada te va a pasar, ni siquiera nos vamos a alejar tanto de la orilla”, expresa el apoyo de ese hombre que practica el surf a diario y sólo por amor al deporte.
Pasa la primera, la segunda, la tercera. Sólo flotación, no hay deslizamientos. Edgardo sí puede. Se ríe y grita de emoción.
Todo es cuestión de práctica. El secreto está en entender y dominar las olas.
En el segundo día, el punto de encuentro con el buzo Frederic Bochet es en El Palmar, la única playa certificada en México como “playa limpia”, también considerada como la más grande de México, con 2.7 kilómetros de longitud.
¿Cuál es la práctica? Explorar el proyecto de arrecifes artificiales que surgió en Ixtapa hace tres años con el apoyo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS).
El Palmar se localiza en la zona hotelera de Ixtapa. El acceso es público y la porción de playa que le corresponde al hotel no es sólo para huéspedes, también es la parte que tienen a su cargo para limpiar y proteger.
La escuela de buceo de Frederic está en el hotel Pacífica Resort. De aquí parten los recorridos para ir a los arrecifes.
Lo primero es ponerse el equipo: Traje de neopreno, aletas y visor. El instructor lleva el tanque de aire comprimido, el cinturón de plomo y la cámara fotográfica. El tour le sirve a Frederic para monitorear los arrecifes.
A una profundidad de cinco metros se colocaron cuatro estructuras de concreto, elaboradas bajo estricta supervisión por científicos y biólogos expertos en arrecifes coralinos.
El tiempo pasó y las estructuras en forma de campana con orificios, ahora tienen vida. Es un dato que se constata al sumergirse con el instructor.
El cinturón de plomo lleva inmediatamente al fondo. Frederic va proporcionando aire por medio de una manguera. Lo primero es compensar los oídos a la presión submarina.
A nado se llega a los arrecifes. Duros, con alga ya adherida y muchas especies viviendo en ellos: Erizos, peces globo, morenas cebra, caracoles, cangrejos, peces trompeta y piedra –que se camufla con el arrecife–, otros peces de color tornasol y algunos atigrados. Todos nadan a alrededor y ninguno se puede tocar.
Frederic pide una sonrisa la cámara justo en el momento en que un pez globo pasa frente al visor. El agua es tan cristalina que la imagen es perfecta, incluso desde la superficie si uno sumerge la cabeza puede ver los arrecifes.
El tanque de aire dura una hora aproximadamente y alcanza perfecto para pasar la línea de boyas y entrar a la zona natural de arrecifes. Aquí las ramas de calcio son de color rojo, morado, azul y naranja.
Los recorridos submarinos en la playa de El Palmar están por demás coordinados, sólo cuatro por día y es obligatorio ir en un tour contratado.
A partir de este mes se puede ver la migración de las ballenas jorobadas; con ellas vienen mantarrayas y delfines. Los primeros avistamientos ya se están dando en El Palmar.
El tanque no da para más, es momento de salir del agua. Frederic emerge satisfecho de ver cómo han crecido los arrecifes y cómo poco a poco han llegado más especies. Hace un mes había cuatro tipos de peces y ahora son más de 10.
Queda en la agenda del día una actividad más: el esnórquel. Hay que salir de Ixtapa para ir al muelle de Zihuatanejo, tomar el taxi acuático y llegar a Las Gatas.
Siete minutos separan a Ixtapa de la Bahía de Zihuatanejo. El viaje en lancha colectiva a la playa Las Gatas cuesta 35 pesos, viaje redondo.
Las Gatas es un buen sitio para esnorquelear. Encontrar palapas que rentan el equipo es fácil.
La palapa también es restaurante que se especializa en carpaccio de atún y unas pescadillas.
Aletas y visor bien puestos, el guía supervisa los últimos detalles, para sumergir la cabeza.
No hay que adentrarse mucho para empezar a ver los primeros cardúmenes de peces tropicales. Unos de color blanco con rayas amarillas y otros morados con puntos azules. También se pasean unos especies de azul claro con líneas negras.
Sus nombres son complicados. Rigo, el guía, prefiere que solamente se les diga genéricamente peces tropicales.
Si uno toma un caracol, los peces creen que es alimento y se acercan de inmediato.
Rigo invita a sumergirse aún más para ver el cristo de bronce.
El tiempo se detiene
Ixtapa tiene una isla y en ella cuatro playas. Para llegar se toma una lancha en el muelle de Playa Linda.
El destino es Varadero, de ambiente tranquilo, tan relajado que uno se olvida del ritmo ajetreado de las grandes ciudades.
De ley hay que elegir un restaurante, una palapa sencilla con camastros y mesas a la orilla de la playa. Que se sirvan las primeras cervezas, los clamatos y el guacamole con totopos para empezar.
Hay que elegir el huachinango para comer en la tarde. Deben ponerlo a marinar unas horas para así complacer con un pescado a pedido.
A la Isla de Ixtapa hay que darle la vuelta en kayak. Hay que remar despacito para que los peces no se espanten y se dejen ver. La Isla también quiere tener su certificación de playa limpia como El Palmar.
Las familias que asisten llevan sus bolsas para depositar los desechos, aunque los mismos prestadores de servicios hacen rondines a determinado hora del día para vigilar y mantener la limpieza del lugar.
A golpe de remo se llega a playa Coral. Aquí es necesario llevar las sandalias, si no se quiere salir con las plantas de los pies cortadas. Las olas llevan hasta la orilla conchas y más fragmentos de coral.
Todo lo que se encuentra sobre la arena se puede tocar, pero nada debe salir de la isla.
Así, es como se pasan los días en Ixtapa. Ideal para turistas que no están ansiosos de fiesta, apta para quienes prefieren relajarse y convivir con la naturaleza, sin preocuparse por quitar la sal y la arena del cuerpo a cada rato.
GUÍA DE TURISTAS
Precios para todos los bolsillos
Transporte.- Aeroméxico. Vuelo redondo desde tres mil 670 pesos, desde la Ciudad de México con impuestos incluidos. www.amconnect.com
Alojamiento.- Dorado Pacífico Ixtapa. Habitación de lujo para dos adultos desde mil 251 pesos por noche, incluye desayuno buffet. Si va en auto hacen un reembolso de $300 por casetas pagadas para ser ocupados dentro del restaurante. www.doradopacifico.com.mx
Clases de surf.- Tres horas: 600 pesos por persona, incluye equipo. Las clases se imparten de ocho años en adelante. Renta de tablas: 200 pesos. Catcha L’Ola se encuentra en Centro Comercial Kiosko 12. Abre de lunes a domingo de 9 a 19 horas. www.ixtapasurf.com
Buceo.- Mero Adventure. Precio: 550 pesos por persona. Pueden participar niños de ocho años en adelante. Si va en grupo de cuatro personas, sólo pagan tres. www.meroadventure.com
Esnórquel.- Carlo Scuba. Renta de equipo: 75 pesos por todo el día. Guía: 100 pesos.
Kayak.- La renta se hace directamente en La Isla. Los prestadores de servicio mantienen una tarifa fija de 50 pesos por kayak.
Guía local.- Para ir a playa Las Gatas o a La Isla puede contratar un tour que incluye traslados, esnórquel, kayak y comidas. Precio: 300 pesos.