Economía

Hay presiones inflacionarias

Banxico dice que alzas por más impuestos y encarecimiento de energéticos se ven compensadas en consumo y salarios frenados

GUADALAJARA, JALISCO.- Finalmente, el Banco de México reconoció ayer con claridad que los cambios fiscales de este año, para aumentar la recaudación del erario, y los incrementos de precios y tarifas del sector público han generado presiones inflacionarias en el país durante el comienzo de 2010.

Al dar a conocer su anuncio mensual de política monetaria, el banco central subrayó que estas presiones se han reflejado en “una alta elevación en los precios de las frutas y verduras”.

No obstante, otros factores económicos, como ajustes salariales “moderados” y, sobre todo, “la reactivación del gasto doméstico” que “ha sido débil, con tasas trimestrales de crecimiento del consumo privado relativamente bajas y sin una reactivación de la inversión privada”, frenarán a mediano plazo el encarecimiento.

El anuncio de política monetaria del Banco de México de abril es la expresión más clara de la institución desde que Agustín Carstens está al frente, sobre el impacto en los bolsillos de los mexicanos por los aumentos en gasolinas, gas y electricidad, así como por las nuevas tasas impositivas aplicadas.

Mantiene tasa de interés base en el país

El Banco de México (Banxico) reconoce que, aunque ha habido una reactivación internacional con relación a la crisis económica, ha sido menor, lo que le permite mantener en 4.50% la tasa base de interés, como ha estado desde julio pasado. “La recuperación de la economía mundial se ha sostenido. No obstante, en las economías avanzadas el consumo se mantiene débil y el desempleo elevado, por lo que es previsible que la actividad productiva continuará por debajo de su potencial. Los países emergentes, en particular los asiáticos, han encabezado la recuperación de la economía mundial y en algunos casos su producción ya excede los niveles previos a la crisis”.

Resalta que no hay temores de una oleada mundial de encarecimiento. “Si bien existen perspectivas de que los precios internacionales de algunas materias primas sigan aumentado, en particular los precios de los energéticos y de los metales, no se anticipa que vayan a implicar una presión significativa adicional en la inflación”.

La institución manifiesta su confianza en que los flujos de capital sigan buscando oportunidades en países emergentes, como nuestro país, y en que el consumo en Estados Unidos impulse la producción y las exportaciones manufactureras mexicanas, que “han continuado exhibiendo una tendencia vigorosa”.

Por último, el banco se compromete a poner “atención a la velocidad con la cual se cerrará la brecha del producto. Esto con el fin de que, en su caso, el Instituto Central ajuste la postura monetaria para alcanzar la meta de inflación de 3% hacia finales del próximo año”.

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