Economía

Hay apenas indicios de recuperación

La quiebra del gigante Lehman Brothers generaría una oleada que afectó a todo el planeta

CIUDAD DE MÉXICO. A un año de la quiebra de Lehman Brothers, que desencadenara la más fuerte crisis financiera y la más grande recesión económica planetaria de las últimas décadas, los mercados accionarios internacionales muestran una importante y notable recuperación.

En lo que va del presente año, el Dow Jones de la Bolsa neoyoquina acumula una ganancia de 10.33% respecto del cierre de 2008, cuando el principal indicador de las empresas industriales estadounidenses concluyó en ocho mil 776.39 unidades.

El 15 de septiembre de 2008, cuando la compañía de servicios de inversión presentó su solicitud de quiebra, el Dow Jones cotizó en 10 mil 917.51 unidades, por lo que el principal indicador estadounidense no ha podido recuperarse del descalabro financiero, al situarse un año después en apenas nueve mil 683.41 unidades.

Por su parte, la Bolsa Mexicana de Valores ( BMV) acumula un avance de 32.4% en lo que va de 2009, al situarse en 29 mil 625.02 unidades, frente a los 22 mil 380.32 puntos reportados al cierre de 2008.

El optimismo reflejado en los mercados accionarios se deriva de la perspectiva de que la economía global está saliendo de la recesión.

Falta lo laboral

Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, señaló a un año de la quiebra de Lehman Brothers que era “muy probable” que la recesión haya llegado a su fin, aunque aclaró que aún pasarán varios meses antes de que las tasas de desempleo comiencen a caer significativamente.

“Desde una perspectiva técnica, la recesión muy probablemente terminó”, dijo Bernanke.

No obstante, el funcionario expuso hace unos días que “aún se sentirá la debilidad de la economía por algún tiempo, pues mucha gente encontrará que su seguridad laboral y su estatus laboral no es lo que desearía que fuera”.

Si bien algunos indicadores económicos, como las ventas al menudeo y la tendencia de las manufacturas mostraron una ligera recuperación en julio y agosto, la presente recesión ha arrojado en promedio la eliminación de 700 mil empleos por mes en la Unión Americana.

En respuesta a los efectos derivados de la crisis, que según el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ascienden a cinco billones de dólares de pérdidas en términos de riqueza de los hogares estadounidenses, declaró que se requieren “reglas fuertes para evitar el tipo de riesgos sistémicos que se han observado”.

En el marco del aniversario del shock financiero, Obama dirigió unas palabras a los directivos de los principales bancos estadounidenses, en las que indicó que una reforma al sistema financiero “que asegure las reglas que protejan a los consumidores de productos financieros, contribuyentes y a la economía como un todo”, llegará eventualmente, aunque no anunció una fecha exacta para ello.

Sin embargo, advirtió que no se regresará “a aquellos días de comportamiento imprudente y de excesos sin restricción en el corazón de la crisis, donde la motivación sólo fue el apetito por ganancias rápidas e hinchados bonos”.

Apuntó que “la historia no puede repetirse” y agregó que “en Wall Street no puede resumirse la toma de riesgos sin contemplar las consecuencias, y esperar que los contribuyentes estarán ahí para amortiguar la caída”.

En el último año, varias instituciones financieras, las más grandes y viejas del mundo, cayeron en bancarrota o en rescate: Lehman Brothers, Merrill Lynch, AIG, Washington Mutual y Wachovia. Una semana antes, las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac fueron tomadas por el gobierno. Éste gasto durante la crisis alrededor de dos billones de dólares para destrabar el congelamiento del crédito y la escasa liquidez en el sistema financiero. Al momento, los bancos han repagado 70 mil millones de dólares de deuda.

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