Economía
Gobierno estadounidense reconoce vivir una de sus peores crisis económicas
El Columbian Bank y el Trust Co. de Topeka, Kansas, se sumaban a la lista de bancos insolventes
MONTREAL. El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Ben Bernanke, se sumó al grupo de economistas que estima que la actual crisis financiera creó el marco de una de las peores adversidades económicas desde la Gran Depresión.
Antes de la reunión anual de economistas y gobernadores de bancos centrales en Jackson Hole y a un año del inicio de la “crisis de las hipotecas subprime”, Bernanke dijo que la “tormenta financiera (...) no ha disminuido y está creando uno de los más difíciles ámbitos económicos y de política monetaria jamás visto”.
Al mismo tiempo otros dos bancos locales, el Columbian Bank y el Trust Co. de Topeka, Kansas, se sumaban a la lista de bancos insolventes –nueve en total- y puestos bajo control de la Corporación Federal de Aseguramiento de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés).
Estas dos últimas quiebras merecen poca atención comparadas al riesgo de colapso que pende sobre “las insolventes Fannie Mae y Freddie Mac”, según el economista Nouriel Roubini, el primero en anticipar esta crisis financiera y sus consecuencias económicas.
Martin Feldstein, profesor de economía de Harvard, dijo el fin de semana en la reunión de la Reserva Federal (Fed) en Jackson Hole, que estaba preocupado porque “la espiral bajista de los precios de las casas puede ser un muy serio problema para la economía. Y no hay evidencias de que esté frenándose”.
Un creciente número de economistas piensan que la crisis fue agravada porque la Fed y otros bancos centrales salieron a salvar a los bancos e inversores insolventes que alimentaron la burbuja inmobiliaria y la transfirieron al resto del sistema financiero.
La mayoría de bancos estadunidenses, y también muchos extranjeros, tienen en sus reservas miles de millones de dólares en bonos de Fannie y Freddie, que hasta ahora eran considerados tan seguros como los del Tesoro.
Sin respaldo a esos bonos y las acciones preferenciales de Fannie y Freddie se anticipa el colapso de más bancos en Estados Unidos y daños irremediables a bancos y fondos soberanos extranjeros, lo que repercutirá sobre el billete verde.
Antes de la reunión anual de economistas y gobernadores de bancos centrales en Jackson Hole y a un año del inicio de la “crisis de las hipotecas subprime”, Bernanke dijo que la “tormenta financiera (...) no ha disminuido y está creando uno de los más difíciles ámbitos económicos y de política monetaria jamás visto”.
Al mismo tiempo otros dos bancos locales, el Columbian Bank y el Trust Co. de Topeka, Kansas, se sumaban a la lista de bancos insolventes –nueve en total- y puestos bajo control de la Corporación Federal de Aseguramiento de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés).
Estas dos últimas quiebras merecen poca atención comparadas al riesgo de colapso que pende sobre “las insolventes Fannie Mae y Freddie Mac”, según el economista Nouriel Roubini, el primero en anticipar esta crisis financiera y sus consecuencias económicas.
Martin Feldstein, profesor de economía de Harvard, dijo el fin de semana en la reunión de la Reserva Federal (Fed) en Jackson Hole, que estaba preocupado porque “la espiral bajista de los precios de las casas puede ser un muy serio problema para la economía. Y no hay evidencias de que esté frenándose”.
Un creciente número de economistas piensan que la crisis fue agravada porque la Fed y otros bancos centrales salieron a salvar a los bancos e inversores insolventes que alimentaron la burbuja inmobiliaria y la transfirieron al resto del sistema financiero.
La mayoría de bancos estadunidenses, y también muchos extranjeros, tienen en sus reservas miles de millones de dólares en bonos de Fannie y Freddie, que hasta ahora eran considerados tan seguros como los del Tesoro.
Sin respaldo a esos bonos y las acciones preferenciales de Fannie y Freddie se anticipa el colapso de más bancos en Estados Unidos y daños irremediables a bancos y fondos soberanos extranjeros, lo que repercutirá sobre el billete verde.