Economía
Europeos, los más pesimistas sobre la situación económica
Estados como Kosovo y Afganistán se posicionen en la lista de los diez que más esperanza tienen en una mejora de la situación
PARÍS, FRANCIA (03/ENE/2010).- Los europeos, con los franceses, los islandeses y los británicos a la cabeza, aparecen como los ciudadanos más pesimistas sobre la evolución de la situación económica este año, según un sondeo difundido hoy por el diario galo "Le Parisien".
Una de las principales conclusiones de esta encuesta, realizada por BVA-Gallup y efectuada en 53 Estados, es que ha aumentado la distancia entre los "confiados" países emergentes y las "temerosas" naciones occidentales, que, conforme al estudio, "no acaban de ver la luz al final del túnel".
El sondeo, efectuado entre octubre y diciembre del año pasado, indica que el 61% de los franceses considera que 2011 será un año de dificultades económicas, opinión compartida por el 52% de los británicos y el 48% de los españoles, que en el ránking de los pesimistas ocupan el séptimo lugar.
Frente a los malos presagios de los europeos, los habitantes de Vietnam, Nigeria, Ghana y China se erigen como los más optimistas sobre las perspectivas económicas de sus respectivos países en los próximos doce meses.
Para los autores del estudio, no deja de ser "sorprendente" que Estados como Kosovo y Afganistán se posicionen en la lista de los diez que más esperanza tienen en una mejora de la situación y que otros como Pakistán e Iraq también tengan esa fe en el futuro.
Dicha confianza se debe, a su juicio, a que los cambios políticos, reales o previstos, son más determinantes que las perspectivas económicas sobre la moral de los habitantes de lugares que se enfrentan a la pobreza y al terrorismo.
La encuesta llega a afirmar, por ello, que el bienestar material no va vinculado, necesariamente, a la capacidad de mirar el futuro con optimismo.
Una de las principales conclusiones de esta encuesta, realizada por BVA-Gallup y efectuada en 53 Estados, es que ha aumentado la distancia entre los "confiados" países emergentes y las "temerosas" naciones occidentales, que, conforme al estudio, "no acaban de ver la luz al final del túnel".
El sondeo, efectuado entre octubre y diciembre del año pasado, indica que el 61% de los franceses considera que 2011 será un año de dificultades económicas, opinión compartida por el 52% de los británicos y el 48% de los españoles, que en el ránking de los pesimistas ocupan el séptimo lugar.
Frente a los malos presagios de los europeos, los habitantes de Vietnam, Nigeria, Ghana y China se erigen como los más optimistas sobre las perspectivas económicas de sus respectivos países en los próximos doce meses.
Para los autores del estudio, no deja de ser "sorprendente" que Estados como Kosovo y Afganistán se posicionen en la lista de los diez que más esperanza tienen en una mejora de la situación y que otros como Pakistán e Iraq también tengan esa fe en el futuro.
Dicha confianza se debe, a su juicio, a que los cambios políticos, reales o previstos, son más determinantes que las perspectivas económicas sobre la moral de los habitantes de lugares que se enfrentan a la pobreza y al terrorismo.
La encuesta llega a afirmar, por ello, que el bienestar material no va vinculado, necesariamente, a la capacidad de mirar el futuro con optimismo.