Economía
El color
“¡Que bajen también las tarifas telefónicas!”, se oyó un grito
GUADALAJARA, JALISCO.- Si el anuncio del congelamiento de los precios de las gasolinas generó rostros de satisfacción en el salón donde se firmó el acuerdo, una inesperada expresión “heló” los seños, particularmente de las seis decenas de los que componían el presidium.
“¡Que bajen también las tarifas telefónicas!”, se oyó un grito mientras se nombraban a las personas que firmarían el acuerdo.
La expresión, surgida desde el fondo del salón, fue dicha por una persona que se identificó como Manuel Martínez Medina, un empleado que alegó que los precios del servicio telefónico también golpean fuertemente los bolsillos de los mexicanos.
El hombre fue vigilado por integrantes del Estado Mayor Presidencial, hasta que concluyó el acto.
Pero quien hizo fruncir las frentes de varios fue el “inventivo” presidente del Senado, Gustavo Madero, que al iniciar su participación saludó a Felipe Calderón como presidente de “los Estados Mexicanos”, y a Guillermo Ortiz Mayagoitia como presidente del “Supremo Tribunal de Justicia de la Corte de la Nación”. Y eso que preside una de las cámaras del Poder Legislativo. ¿O será el “Poder Inventativo”?
“¡Que bajen también las tarifas telefónicas!”, se oyó un grito mientras se nombraban a las personas que firmarían el acuerdo.
La expresión, surgida desde el fondo del salón, fue dicha por una persona que se identificó como Manuel Martínez Medina, un empleado que alegó que los precios del servicio telefónico también golpean fuertemente los bolsillos de los mexicanos.
El hombre fue vigilado por integrantes del Estado Mayor Presidencial, hasta que concluyó el acto.
Pero quien hizo fruncir las frentes de varios fue el “inventivo” presidente del Senado, Gustavo Madero, que al iniciar su participación saludó a Felipe Calderón como presidente de “los Estados Mexicanos”, y a Guillermo Ortiz Mayagoitia como presidente del “Supremo Tribunal de Justicia de la Corte de la Nación”. Y eso que preside una de las cámaras del Poder Legislativo. ¿O será el “Poder Inventativo”?