Economía
El alza en gasolinas no afectará a inflación
La SHCP subsidiará al combustible por 200 mil millones de pesos
CIUDAD DE MÉXICO.- Los aumentos que se han registrado en el huevo, jitomate, aceites, carnes, transporte y demás productos básicos para la economía familiar no son por las alzas presentadas en las gasolinas y el diesel, aseveró el subsecretario de Ingresos de la
Secretaría de Hacienda, José Antonio Meade.
“La percepción que nosotros tenemos es que el incremento que hemos tenido no justificaría un incremento de precios en ningún producto”, afirmó el funcionario en una reunión con medios de comunicación.
Ante la amenaza que realizaron transportistas sobre que incrementarán sus costos por los aumentos al diesel, el subsecretario de ingresos expuso que si ese fuera el caso, el alza que tendrían que aplicar debería ser de la misma magnitud que han tenido del desliz del combustible.
“Sobre el precio del diesel que estamos manejando, el ajuste tendría que ser marginal y por lo tanto marginal debería ser el ajuste en el servicio que están ofreciendo”, destacó.
Agregó que como la gasolina Premium y el diesel no están en la canasta básica que mide el Banco de México, los impactos indirectos en la inflación serán mínimos.
A decir del funcionario, en los últimos días se ha presentado una disminución en el precio de productos agropecuarios.
José Antonio Meade dijo que cuando la Secretaría de Hacienda determina un aumento del desliz a los energéticos no consulta al Banco de México para alertarlo por la inflación que se pudiera generar.
Incluso, descartó que el Banco Central de México ya tenga información de cuánto se incrementarán más los combustibles en lo que resta del año.
“El parámetro es que no habrá sorpresas, no habrá cambios súbitos, no va a desaparecer el subsidio, seguirá el apoyo como ahorita y esa información que hemos manejado en público es la que tiene el banco”, reiteró.
Agregó que no hay descoordinación entre las acciones que emprende la Secretaría de Hacienda y las que hace el Banco de México, ya que cada quien actúa de acuerdo a sus facultades.
“La política de los precios administrados es cautelosa y prudente y no está generando ni aportando sobre la mesa un elemento que genere descontrol en los precios”, enfatizó.
El subsecretario dijo que si el gobierno de Felipe Calderón hubiera determinado quitar de golpe el subsidio a los combustibles, el impacto en la inflación habría sido de 2%.
Agregó que hasta el momento, el efecto inflacionario por los incrementos en las gasolinas y diesel, directo e indirecto, es de 0.2%.
La estimación a julio es que el subsidio a los combustibles para el año sería 250 mil millones de pesos.
Sin embargo, tras la disminución de los precios del petróleo, la estimación del costo del subsidio para el mes de agosto es de 200 mil millones de pesos.
José Antonio Meade indicó que no se puede tener una cifra precisa de cuántos deslices adicionales al aumento del costo de la gasolina habrá en lo que resta del año ni tampoco se puede expresar en cuánto cerrarán los combustibles, porque se tiene que seguir el comportamiento de los precios del petróleo.
El funcionario mencionó que se continuará con la política de deslices graduales en el precio de los combustibles, la cual se revisa a diario.
Adelantó que las elecciones del próximo año no son relevantes para determinar si continúa el subsidio.
En el Congreso reiteró, que se prevé un precio del petróleo de 80 dólares por barril para el próximo año.
“La percepción que nosotros tenemos es que el incremento que hemos tenido no justificaría un incremento de precios en ningún producto”, afirmó el funcionario en una reunión con medios de comunicación.
Ante la amenaza que realizaron transportistas sobre que incrementarán sus costos por los aumentos al diesel, el subsecretario de ingresos expuso que si ese fuera el caso, el alza que tendrían que aplicar debería ser de la misma magnitud que han tenido del desliz del combustible.
“Sobre el precio del diesel que estamos manejando, el ajuste tendría que ser marginal y por lo tanto marginal debería ser el ajuste en el servicio que están ofreciendo”, destacó.
Agregó que como la gasolina Premium y el diesel no están en la canasta básica que mide el Banco de México, los impactos indirectos en la inflación serán mínimos.
A decir del funcionario, en los últimos días se ha presentado una disminución en el precio de productos agropecuarios.
José Antonio Meade dijo que cuando la Secretaría de Hacienda determina un aumento del desliz a los energéticos no consulta al Banco de México para alertarlo por la inflación que se pudiera generar.
Incluso, descartó que el Banco Central de México ya tenga información de cuánto se incrementarán más los combustibles en lo que resta del año.
“El parámetro es que no habrá sorpresas, no habrá cambios súbitos, no va a desaparecer el subsidio, seguirá el apoyo como ahorita y esa información que hemos manejado en público es la que tiene el banco”, reiteró.
Agregó que no hay descoordinación entre las acciones que emprende la Secretaría de Hacienda y las que hace el Banco de México, ya que cada quien actúa de acuerdo a sus facultades.
“La política de los precios administrados es cautelosa y prudente y no está generando ni aportando sobre la mesa un elemento que genere descontrol en los precios”, enfatizó.
El subsecretario dijo que si el gobierno de Felipe Calderón hubiera determinado quitar de golpe el subsidio a los combustibles, el impacto en la inflación habría sido de 2%.
Agregó que hasta el momento, el efecto inflacionario por los incrementos en las gasolinas y diesel, directo e indirecto, es de 0.2%.
La estimación a julio es que el subsidio a los combustibles para el año sería 250 mil millones de pesos.
Sin embargo, tras la disminución de los precios del petróleo, la estimación del costo del subsidio para el mes de agosto es de 200 mil millones de pesos.
José Antonio Meade indicó que no se puede tener una cifra precisa de cuántos deslices adicionales al aumento del costo de la gasolina habrá en lo que resta del año ni tampoco se puede expresar en cuánto cerrarán los combustibles, porque se tiene que seguir el comportamiento de los precios del petróleo.
El funcionario mencionó que se continuará con la política de deslices graduales en el precio de los combustibles, la cual se revisa a diario.
Adelantó que las elecciones del próximo año no son relevantes para determinar si continúa el subsidio.
En el Congreso reiteró, que se prevé un precio del petróleo de 80 dólares por barril para el próximo año.