Economía
El Gobierno español abarata los despidos
La nueva reforma laboral reduce la indemnización de los empleados fijos de 45 días por año trabajado a sólo 33
MADRID, ESPAÑA (11/FEB/2012).- Mariano Rajoy decretó la primera medida antipopular desde que asumió el pasado 21 de diciembre. Ayer, el Gobierno español aprobó una reforma laboral, que calificó de “histórica”, con el objetivo de flexibilizar el mercado de trabajo y atajar el galopante desempleo, que alcanza ya 23% de la población activa (5.3 millones). Esto desencadenó protestas por las “medidas agresivas”.
La reforma también se centra en lograr la contratación de jóvenes menores de 25 años, ya que, como recordó la ministra de Empleo, Fátima Báñez, “uno de cada dos jóvenes españoles que quieren trabajar no puede”, en alusión a la tasa de paro juvenil de 48 por ciento.
Para reducir esa “sangría” del desempleo, como la calificó Báñez, el ejecutivo conservador de Mariano Rajoy abarató los despidos, al reducir la indemnización para trabajadores fijos que sean despedidos de forma improcedente desde los actuales 45 días por año trabajado a sólo 33, con un máximo de 24 mensualidades, en lugar de las 42 de ahora.
La titular de Empleo aclaró que se respetarán los derechos adquiridos por los trabajadores que son fijos, y que para los contratos antiguos la nueva indemnización de 33 días sólo se aplicará para el periodo de trabajo a partir de ahora.
El despido objetivo –que permite a las empresas echar a empleados por causas económicas, organizativas, técnicas o de producción– mantiene la indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, pero se dan facilidades a la empresa, de manera que la disminución persistente de ingresos “durante tres trimestres consecutivos” será motivo suficiente para recurrir al despido.
También se abre la posibilidad de que los organismos y entidades del sector público invoquen causas económicas, organizativas, técnicas o de producción para redimensionar plantillas.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró que la reforma “marcará un antes y un después” en la legislación laboral española.
Desde la izquierda del Partido Popular, las reacciones fueron de crítica a la reforma, y así desde el ex gubernamental PSOE, se calificó de “decretazo” que abarata el despido de todos los trabajadores y reduce su protección.
El portavoz del PSOE en la Comisión de Empleo, Jesús Caldera, expresó dudas sobre la legalidad y la posible inconstitucionalidad de la nueva norma, especialmente la rebaja en la indemnización por despido de 45 a 33 días para los contratos indefinidos.
También dijo que la nueva ley hace posible que cualquier despido sea objetivo y se pague una indemnización de 20 días por año trabajado.
El coordinador de Izquierda Unida, Cayo Lara, hizo un llamamiento a la movilización “para responder en la calle a lo que es un ataque a los derechos laborales de los trabajadores”.
La reforma incluye otras novedades, como la creación de un contrato indefinido para emprendedores, que podrán aplicar las Pymes con menos de 50 empleados, y que prevé una deducción de tres mil euros por la contratación de un primer trabajador menor de 30 años.
FRASE
"La reforma laboral me va a costar una huelga general "
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, fue captado con esta frase por un micrófono abierto en una conversación informal con el primer ministro finlandés.
Claves
Las afectaciones
1 El Gobierno facilita que las empresas se acojan al despido más barato de 20 días.
2 Las pérdidas o la reducción de ventas durante tres trimestres serán suficiente para ajustar plantilla.
3 Los expedientes de regulación que fijan un despido de 20 días no necesitarán autorización.
4 La reforma generaliza el contrato con 33 días de indemnización y un máximo de 24 mensualidades.
Abuso policiaco
Nueva jornada de protestas por plan de austeridad
La aprobación del plan de austeridad por parte del Gobierno de coalición griego, para cumplir con la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y así desbloquear la nueva ayuda, provocó una nueva manifestación. Unas siete mil personas se reunieron en la plaza Syntagma, en el Centeo de Atenas; un grupo, que aparentemente estuvo al margen de esta protesta, lanzó piedras y cocteles molotov a la Policía, quien respondió con gases lacrimógenos y, según muestra la imagen con exceso de fuerza.
Otra manifestación reunió a 10 mil militantes comunistas del Frente de los Trabajadores en Atenas, una protesta que no registró incidentes.
La reforma también se centra en lograr la contratación de jóvenes menores de 25 años, ya que, como recordó la ministra de Empleo, Fátima Báñez, “uno de cada dos jóvenes españoles que quieren trabajar no puede”, en alusión a la tasa de paro juvenil de 48 por ciento.
Para reducir esa “sangría” del desempleo, como la calificó Báñez, el ejecutivo conservador de Mariano Rajoy abarató los despidos, al reducir la indemnización para trabajadores fijos que sean despedidos de forma improcedente desde los actuales 45 días por año trabajado a sólo 33, con un máximo de 24 mensualidades, en lugar de las 42 de ahora.
La titular de Empleo aclaró que se respetarán los derechos adquiridos por los trabajadores que son fijos, y que para los contratos antiguos la nueva indemnización de 33 días sólo se aplicará para el periodo de trabajo a partir de ahora.
El despido objetivo –que permite a las empresas echar a empleados por causas económicas, organizativas, técnicas o de producción– mantiene la indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, pero se dan facilidades a la empresa, de manera que la disminución persistente de ingresos “durante tres trimestres consecutivos” será motivo suficiente para recurrir al despido.
También se abre la posibilidad de que los organismos y entidades del sector público invoquen causas económicas, organizativas, técnicas o de producción para redimensionar plantillas.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró que la reforma “marcará un antes y un después” en la legislación laboral española.
Desde la izquierda del Partido Popular, las reacciones fueron de crítica a la reforma, y así desde el ex gubernamental PSOE, se calificó de “decretazo” que abarata el despido de todos los trabajadores y reduce su protección.
El portavoz del PSOE en la Comisión de Empleo, Jesús Caldera, expresó dudas sobre la legalidad y la posible inconstitucionalidad de la nueva norma, especialmente la rebaja en la indemnización por despido de 45 a 33 días para los contratos indefinidos.
También dijo que la nueva ley hace posible que cualquier despido sea objetivo y se pague una indemnización de 20 días por año trabajado.
El coordinador de Izquierda Unida, Cayo Lara, hizo un llamamiento a la movilización “para responder en la calle a lo que es un ataque a los derechos laborales de los trabajadores”.
La reforma incluye otras novedades, como la creación de un contrato indefinido para emprendedores, que podrán aplicar las Pymes con menos de 50 empleados, y que prevé una deducción de tres mil euros por la contratación de un primer trabajador menor de 30 años.
FRASE
"La reforma laboral me va a costar una huelga general "
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, fue captado con esta frase por un micrófono abierto en una conversación informal con el primer ministro finlandés.
Claves
Las afectaciones
1 El Gobierno facilita que las empresas se acojan al despido más barato de 20 días.
2 Las pérdidas o la reducción de ventas durante tres trimestres serán suficiente para ajustar plantilla.
3 Los expedientes de regulación que fijan un despido de 20 días no necesitarán autorización.
4 La reforma generaliza el contrato con 33 días de indemnización y un máximo de 24 mensualidades.
Abuso policiaco
Nueva jornada de protestas por plan de austeridad
La aprobación del plan de austeridad por parte del Gobierno de coalición griego, para cumplir con la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y así desbloquear la nueva ayuda, provocó una nueva manifestación. Unas siete mil personas se reunieron en la plaza Syntagma, en el Centeo de Atenas; un grupo, que aparentemente estuvo al margen de esta protesta, lanzó piedras y cocteles molotov a la Policía, quien respondió con gases lacrimógenos y, según muestra la imagen con exceso de fuerza.
Otra manifestación reunió a 10 mil militantes comunistas del Frente de los Trabajadores en Atenas, una protesta que no registró incidentes.