Economía

Dulzura en la sangre, amargura en el bolsillo

Hay ocho millones de diabéticos en México, de los que un millón lo ignora; la enfermedad golpea a la seguridad social

ECONOMÍA PERSONAL
GUADALAJARA, JALISCO.- Antonio fue diabético años antes de que él y su familia lo supieran. Acostumbrado a soportar sin quejarse los achaques propios de su edad, más de 70 años, fue indiferente a síntomas como necesidad frecuente de orinar, sed excesiva, cansancio, pérdida de peso y sensación de mucha hambre.

Cuando por fin reconoció la enfermedad, su vida tuvo que cambiar. Orgulloso mexicano acostumbrado a la comida tradicional con exceso de azúcar, harinas y grasas, le costó mucho adaptarse a otro tipo de alimentación y, sobre todo, a la disciplina que requiere la vigilancia continua de la diabetes, un malestar incurable.

Sometido a vivir de los ingresos que generaba cada día, porque Antonio no tuvo una pensión ni ahorros para su vejez, su castigado bolsillo tuvo que enfrentar más de mil 500 pesos mensuales para atender su afección, que al final se complicó con otras enfermedades hasta causarle la muerte.

Ocho millones con el padecimiento

Antonio fue uno de los ocho millones de habitantes del país que padecen diabetes, de los que más un millón no saben que la tienen.

La mala alimentación de los mexicanos está generando que se disparen los índices de diabetes y enfermedades cardiovasculares, así como los gastos personales de los enfermos y de las instituciones públicas de salud, de los patrones, ya que estos padecimientos ocasionan ausentismo y baja en la productividad.

En Guadalajara, alrededor de la mitad de todo el presupuesto del Hospital Civil se va en atender padecimientos relacionados con la obesidad, principalmente diabetes e hipertensión, reconoció el director de la institución, Agustín González.

De acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Salud de Jalisco, en 2007 murieron cuatro mil 550 diabéticos en el Estado. Dos años después, los fallecidos fueron cuatro mil 900.

Y este fenómeno es creciente en muchos lugares del planeta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 5% de los presupuestos de salud en el planeta se gastan en enfermedades relacionadas con la diabetes.

“Los gastos médicos de una persona con diabetes son de dos a cinco veces más altos que los de una persona sin esta enfermedad. Esta es la causa de la mayor parte de las visitas médicas, la razón principal de adquisición de aditamentos médicos y de medicamentos, así como la primera causa de ingreso a los hospitales”, señala un informe de la Federación Mexicana de Diabetes (FMD).

Christopher Wanjek, especialista de salud laboral de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sostiene que la dieta tradicional en México implica muchas calorías y no suele ser equilibrada ni nutritiva. “En México, a diferencia de otros países, la buena alimentación de los trabajadores no se ha visto como una necesidad, lo que marca una prioridad para el Gobierno”.

De acuerdo con José Luis Akaki, secretario general de la Sociedad Latinoamericana de Médicos Internistas, cada hora mueren seis diabéticos en México, y muchos de los que no mueren desarrollan complicaciones severas, como insuficiencia renal, infartos cardiovasculares, pérdida de visión y amputación de brazos o piernas.

Cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indican que cada año la institución destina más de 11 mil millones de pesos para atender problemas vinculados con la diabetes entre los derechohabientes, independientemente de los costos indirectos por muertes, incapacidades permanentes y ausentismo escolar y laboral

La diabetes representa la tercera causa de muerte, primera en la población de 55 a 64 años, y el principal motivo de ceguera, indica el Seguro Social.

Hasta hace unos años, la enfermedad era considerada un padecimiento casi exclusivo de los adultos mayores en países desarrollados. Hoy, las previsiones de la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés) señalan que para el año 2025 habrá 227.9 millones de diabéticos en el mundo, con especial incidencia en países emergentes y con malas dietas, como México.

Su impacto afecta no sólo la salud física sino también la financiera de quienes la padecen, por los elevados costos para su tratamiento.

¿Cuánto cuesta al sistema de salud?

Para las personas que viven con diabetes el impacto inmediato se presenta en la disminución de la calidad de vida y la muerte prematura, si no se cuidan y no siguen un tratamiento adecuado, señala un informe de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

También las familias resultan afectadas debido a que están inmersas en los continuos gastos que requiere el tratamiento de la enfermedad. Según la IDF, 25% de los gastos médicos se destinan para tratar la enfermedad otro 25% se gasta para las complicaciones y 50% se consume para la asistencia médica general con este padecimiento.

En México, la Secretaría de Salud calcula que el tratamiento de la diabetes representa 34% del presupuesto de los servicios sociales del país. Los costos indirectos y directos para el tratamiento de la enfermedad son de mil 290 millones y cuatro mil 260 millones de pesos anuales, respectivamente.
La insulina y los hipoglucemiantes orales son los medicamentos que se utilizan para bajar y regular los niveles de glucosa en el cuerpo, los cuales se deben complementar con una adecuada alimentación y actividad física.

Las personas con diabetes tipo 1 requieren de la administración diaria de insulina, mientras que las del tipo 2 pueden utilizar tanto los antidiabéticos orales como la insulina o una combinación de ambas.

El mecanismo de acción de cada medicamento se elabora de acuerdo con el perfil del paciente. Hay tratamientos en los que se ingiere insulina o una pastilla, mientras que en otros se requieren varias dosis de insulina. Todo depende de la respuesta de cada paciente al tratamiento médico.

Golpe a los bolsillos

La Federación Mexicana de Diabetes calcula que el gasto mensual aproximado para el tratamiento de personas con diabetes va de poco más de mil 200 a cuatro mil pesos por mes.

Cuando el enfermo sólo requiere algunos medicamentos, invierte mil 200 mensuales, pero su gasto es mayor si la persona necesita de cuidados y el total de medicamentos y dieta, pues desembolsa hasta cinco mil 50 pesos al mes, de acuerdo con la Profeco.

En el primer caso, el enfermo debe invertir 300 pesos trimestrales (100 pesos mensuales) en adquirir hemoglobina glucosilada, de 300 a 600 pesos trimestrales (100 a 200 pesos mensuales) en el pago de la consulta a un especialista en endocrinología, 600 pesos mensuales en tiras reactivas para medir la glucosa en la sangre y 400 pesos por mes en antidiabéticos orales.

En el caso de los tratamientos de mayor costo, adicionalmente invertirá mil 300 pesos mensuales para pagar, en un plan de tres años, una máquina microinfusora, 500 pesos por mes en reservorios para la microinfusora y 150 pesos en baterías para el equipo; 500 pesos mensuales en insulina, 600 pesos por mes adicionales en tiras reactivas y de 400 a 800 pesos al mes adicionales en consultas con el médico especialista.

TABLA
Los peores en México
Tasas de mortalidad en 2009 por diabetes en México
(Muertos por la enfermedad por cada 100 mil habitantes)

Distrito Federal    95.41
Coahuila    77.14
Puebla    75.80
Guanajuato    74.60
Morelos    70.48
Michoacán    70.42
Jalisco    70.01
(…)
PROMEDIO
NACIONAL 
   61.10
(…)
Quintana Roo    31.24

Los peores en Jalisco
Tuxcueca    146.49
La Manzanilla    146.11
Tuxcacuesco    140.81
Zacoalco    138.77
El Limón    138.70
Teocuitatlán    137.06
Cañadas de Obregón    133.73
Mixtlán    131.45
(…)
Guadalajara    101.88
Tlaquepaque    54.18
El Salto    53.00
Zapopan    47.68
Tonalá    44.39
Tlajomulco    36.72
FUENTE: SSJ.

Ficha técnica
¿Qué es la diabetes?


Es un desorden metabólico en el que el organismo es incapaz de producir insulina. Los síntomas más frecuentes de la diabetes se presentan cuando las personas tienen sed excesiva, necesidad frecuente de orinar, pérdida de peso, cansancio y la sensación de mucha hambre, comenta María del Carmen Cedillo, jefa de medicina interna del Hospital General de México.

De acuerdo con cifras del Sistema Nacional de Información en Salud (Sinais) de México, ésta es una de las pocas enfermedades que afecta más a mujeres que a hombres. Se mueren ocho diabéticos en el país cada hora, en promedio.

Las personas con diabetes presentan nivel alto de azúcar en la sangre, debido a que su páncreas no produce suficiente insulina o a que sus músculos, grasa y células hepáticas no responden de manera normal a la insulina, o ambos.

La insulina es una hormona encargada de facilitar la entrada de la glucosa a las células de todos los tejidos del organismo para transformarla en energía. Cuando el páncreas secreta poco o nada de insulina se presenta una alteración en el metabolismo; es decir, existe un aumento de glucosa en la sangre (hiperglucemia).

Si esta enfermedad no se controla adecuadamente, aumenta el riesgo de presentar alguna de las siguientes complicaciones: problemas cardíacos, cerebro-vasculares, hipertensión arterial, ceguera, insuficiencia renal, pie diabético, amputación, neuropatías, infecciones por mala cicatrización, entre otras, las cuales conllevan a una disminución de la calidad de vida y/o muerte prematura.
Las principales tipos de diabetes son 1, 2 y gestacional.

Tipo 1. Es conocida como diabetes juvenil o diabetes insulino-dependiente y en ella el sistema inmunológico destruye las células del páncreas, lo que ocasiona una disminución o una carencia total de insulina. Se presenta principalmente en niños, adolescentes o adultos jóvenes. Según la Federación Mexicana de Diabetes, en México entre 1% y 2% de las personas con diabetes padecen este tipo.

Tipo 2. Es la más común entre la población y se le conoce como la diabetes no insulino-dependiente o diabetes del adulto, que regularmente inicia cuando las células del organismo son resistentes a la acción de la insulina o existe una disminución en la producción de la misma. Más de 90% de quienes padecen diabetes corresponden a este tipo, aunque también se puede presentar durante la niñez.

Gestacional. Se manifiesta durante el embarazo y aumenta el riesgo de padecerse, principalmente por obesidad, herencia, poco o nula actividad física y los malos hábitos alimenticios.

Los principales factores que aumentan el riesgo de padecer diabetes son: obesidad, vida sedentaria, poca cultura de la prevención, aunque existen otros factores de riesgo como los hereditarios, la raza o grupo étnico; edad (mayor de 30 años); colesterol y triglicéridos altos, entre otros.

Para la prevención o control de la diabetes es recomendable que las personas acudan por lo menos una vez al año con un profesional de la salud para que les practique un análisis de los niveles de glucosa.

Cuando en ayuno se detecta que el nivel de azúcar es igual o mayor a 126 mg/dl (miligramos por decilitro) y es constante, entonces el paciente ya es diabético. Si el nivel está entre 110 y 125, es prediabético. Existe otra prueba que se hace dos horas después de haber ingerido alimentos; si el paciente presenta glucosa igual o mayor a 200 mg/dl se sospecha que es diabético.

Se consideran valores normales si las cifras de glucosa en la sangre entre 70 y 100 mg/dl en ayunas.

FUENTE: Brújula de Compra, Profeco.


¿QUÉ HACER?
Recomendaciones para prevenirla

1. Alimentarse sanamente y realizar ejercicio para evitar la obesidad.
2. Independientemente de la edad, si se tienen antecedentes de familiares con diabetes es recomendable acudir con el médico para la medición de la glucosa y así descartar o confirmar la enfermedad, y en su caso tratarla.
3. Aun cuando no haya antecedentes de familiares con diabetes, es recomendable hacerse la prueba por lo menos una vez al año.
4. La información y educación es básica, por lo que siempre se debe conocer más acerca de la enfermedad.

Para quienes ya la padecen
1. Comer saludablemente, seguir la dieta indicada por el profesional de la salud.
2. Realizar actividad física; por ejemplo, caminar 20 minutos diarios.
3. Medirse constantemente los niveles de azúcar para llevar un registro y control.
4. Seguir el tratamiento médico y acudir a valoraciones periódicas.
5. Que las personas se informen y eduquen para que conozcan más sobre la enfermedad y contribuya a reducir los riesgos de complicaciones para tener mejor calidad de vida.
6. Tomar una actitud positiva.
7. Evitar la automedicación.
FUENTE: Federación Mexicana de Diabetes.

TELÓN DE FONDO
Una terrible bomba de tiempo


La diabetes no es sólo una angustiante enfermedad incurable. También es una bomba de tiempo contra las finanzas del país; pero no una de mecha corta, sino una de las que con el paso del tiempo anticipan una enorme e inevitable tragedia de impacto social.

El factor más preocupante es precisamente este: la forma como tradicionalmente nos alimentamos los mexicanos, con dietas cargadas en azúcares y grasas, además de la falta de ejercicio, nos ha acostumbrado a tener hábitos que nos llevan a aumentar el riesgo de padecer este mal, que al enfermo y su familia le cuesta de mil 200 a cinco mil pesos mensuales, y a la seguridad social provista por los patrones y los trabajadores otros ocho mil pesos.

En 20 años, los jóvenes trabajadores desacostumbrados a cuidar su dieta llegarán a la edad en la que aumenta la probabilidad de adquirir la enfermedad, y los trabajadores mexicanos serán 25% menos que ahora.

Cada día es una oportunidad para detener esta amenaza a la vida y al bolsillo de la población. (JAC)

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