Economía

Detectan fraudes alimentarios mediante código de barras

Científicos afirman que este recurso tecnológico vive un proceso de expansión

TORONTO, CANADÁ (28/NOV/2011).- La tecnología del “código de barras” genético, que permite la identificación de especies gracias a pequeñas porciones del ADN, está viviendo una “explosión” de usos en todo el mundo, advirtió un grupo de científicos internacionales.

Las pruebas del “código de barras” genético permite detectar fraudes alimentarios (especialmente en pescados), o conocer con mayor detalle la cadena alimentaria de los ecosistemas, explicó el científico Jesse Ausubel.

El presidente del programa Código de Barras de la Vida (iBol, por su sigla en inglés), señaló que “a corto plazo el principal impacto del código de barras genético se refiere al fraude y seguridad con respecto a la venta de productos marinos. La técnicas del código de barras se ha utilizado ya para comprobar el origen y seguridad de los productos marinos en Canadá, Estados Unidos, Reino Unido y España. En todos los lugares, entre 10% y 15 % de los productos marinos están etiquetados de forma equivocada” afirmó Ausubel.

El código de barras genético, que se inició en 2003, permite identificar de forma rápida y barata especies gracias a pequeñas muestras del ácido desoxirribonucleico, en vez del más costoso y lento proceso de analizar toda la cadena del ADN.

En la actualidad, la Universidad de Guelph (Canadá) mantiene la Base de Datos del Código de Barras de la Vida que contiene los datos genéticos de 167 mil especies. La base de datos es abierta a científicos de todo el mundo para identificar rápidamente especies. Esta técnica ha permitido también identificar especies a partir de muestras parciales de ADN, lo que está posibilitando analizar moléculas generadas hace miles de años.

La investigadora noruega Eva Bellemain señaló que “en el Ártico los fósiles son escasos y lleva mucho tiempo encontrarlos y analizarlos. Sin embargo, el ADN es una molécula muy resistente. Lo tiene que ser para cumplir su propósito desde hace más de mil millones de años. Increíblemente, puede sobrevivir en el suelo durante decenas de miles de años y permanecer prácticamente intacta”.

Bellemain, junto con otros 450 científicos de todo el mundo, participará a partir de hoy en la ciudad australiana de Adelaida en la cuarta Conferencia Internacional del Código de Barras en la que se analizará el presente y futuro de la técnica.

“Si Sherlock Holmes estuviese vivo hoy en día sería un usuario del código de barras. La idea de que ahora se puede saber si un mamut estuvo en un lugar determinado porque orinó en el suelo hace 25 mil años es increíble”, explicó Ausubel.

El científico David Schindle, secretario ejecutivo del Consorcio del Código de Barras de la Vida (CBOL, por su siglas en inglés), del Instituto Smithsonian, dijo que los avances permiten separar muestras mezcladas de material genético.

Los científicos esperan que en los próximos cinco años la base de datos del código de barras genético esté compuesto por 500 mil especies de plantas, animales y hongos. Según Schindle y Ausubel, el uso de la técnica del código de barras genético, con sólo ocho años de existencia, está “explotando” en todos los campos e incluso en las escuelas, donde muchos estudiantes utilizan la técnica para sus proyectos científicos.

FRASE

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A corto plazo el principal impacto del código de barras genético se refiere al fraude y seguridad con respecto a la venta de productos marinos "
Jesse Ausubel,

científica.

Comercio
Buscan certificar  mariscos


CANBERRA.- Restaurantes de todo el mundo comenzarán a emplear nuevos códigos de barras que identifiquen el ADN de mariscos, para garantizarle a los clientes que recibirán exactamente el pescado o el caviar que pidieron y no sustitutos inferiores.

En octubre, la Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó el llamado código de barras de ADN como una herramienta rápida, eficaz y costeable para identificar alimentos.

“Cuando ellos venden algo caro, quieren que el consumidor sepa que está recibiendo aquello por lo que pagó”, dijo David Schindle. “Vamos a ver un movimiento autorregulatorio adoptando el código de barras como marca de calidad”.

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