Economía
Denuncian inseguridad juridica y comercial en México
Las multinacionales tabaqueras Phillip Morris y British American Tobacco lamentaron en un comunicado, que la ley que establece el incremento gradual IEPS sea modificada
MÉXICO (18/OCT/2010).- Dos importantes multinacionales del tabaco, Phillip Morris y British American Tobacco, denunciaron hoy la "inseguridad jurídica y comercial" que enfrentan en México debido a los "cambios e incrementos a los impuestos" que ha propuesto el Legislativo de este país.
En un comunicado publicado en varios periódicos, las empresas lamentan que una ley que establecía un incremento gradual del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) para los próximos tres años, recientemente aprobada, vaya a ser de nuevo modificada.
Las compañías recuerdan que actualmente, "del precio de venta de cada cajetilla, 13 de cada 20 cigarros son impuestos".
Recuerdan que la industria tabaquera mexicana genera cinco mil empleos directos y más de 30 mil entre agricultores y jornaleros, y que deja al año en el campo 420 millones de pesos (33.6 millones de dólares).
Para los gigantes tabaqueros el marco normativo actual es adecuado para una industria que actualmente "aporta el 44 por ciento del total de impuestos especiales" que se cobran en el país, poco más de 13 mil millones de pesos (mil 40 millones de dólares).
"Este esquema brinda a nuestra industria, por primera vez, las condiciones necesarias para desarrollar planes de inversión y de crecimiento a largo plazo de toda la cadena productiva", agregan las empresas.
Las mismas prevén que el sector aporte 23 mil 500 millones de pesos (mil 880 millones de dólares) a las arcas públicas a fines de 2010.
Para las dos multinacionales, "incrementos bruscos en los impuestos no desalientan el consumo y no aumentan la recaudación" en México, sino que son medidas que "favorecen la aparición del comercio ilegal".
Por ello piden al Congreso mexicano "que se mantenga el esquema aprobado por la LXI Legislatura", que está en sesión en este momento, "pues hoy siguen siendo válidos y vigentes" los argumentos que sustentan el actual marco fiscal para el tabaco.
La semana pasada seis partidos políticos mexicanos, todos menos el Revolucionario Instuticional (PRI), que es mayoritario, acordaron aumentar los impuestos al tabaco y tratar así de reducir su consumo, una iniciativa que será sometida a consideración del Congreso.
En un comunicado publicado en varios periódicos, las empresas lamentan que una ley que establecía un incremento gradual del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) para los próximos tres años, recientemente aprobada, vaya a ser de nuevo modificada.
Las compañías recuerdan que actualmente, "del precio de venta de cada cajetilla, 13 de cada 20 cigarros son impuestos".
Recuerdan que la industria tabaquera mexicana genera cinco mil empleos directos y más de 30 mil entre agricultores y jornaleros, y que deja al año en el campo 420 millones de pesos (33.6 millones de dólares).
Para los gigantes tabaqueros el marco normativo actual es adecuado para una industria que actualmente "aporta el 44 por ciento del total de impuestos especiales" que se cobran en el país, poco más de 13 mil millones de pesos (mil 40 millones de dólares).
"Este esquema brinda a nuestra industria, por primera vez, las condiciones necesarias para desarrollar planes de inversión y de crecimiento a largo plazo de toda la cadena productiva", agregan las empresas.
Las mismas prevén que el sector aporte 23 mil 500 millones de pesos (mil 880 millones de dólares) a las arcas públicas a fines de 2010.
Para las dos multinacionales, "incrementos bruscos en los impuestos no desalientan el consumo y no aumentan la recaudación" en México, sino que son medidas que "favorecen la aparición del comercio ilegal".
Por ello piden al Congreso mexicano "que se mantenga el esquema aprobado por la LXI Legislatura", que está en sesión en este momento, "pues hoy siguen siendo válidos y vigentes" los argumentos que sustentan el actual marco fiscal para el tabaco.
La semana pasada seis partidos políticos mexicanos, todos menos el Revolucionario Instuticional (PRI), que es mayoritario, acordaron aumentar los impuestos al tabaco y tratar así de reducir su consumo, una iniciativa que será sometida a consideración del Congreso.