Economía
Confirman datos expectativa de PIB en 3.8% para 2011 y 3.3% en 2012
La demanda doméstica de origen privado mantuvo el ritmo esperado, con menor contribución de la prevista de la inversión
CIUDAD DE MÉXICO (25/DIC/2011).- Los últimos datos sobre la demanda, el consumo, el empleo y el ingreso laboral son consistentes con una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) del orden de 3.8% durante 2011 y 3.3% el siguiente año, consideró BBVA Research.
La analista del área de Servicios de Estudios Económicos del Grupo BBVA, Cecilia Posadas, refirió que a pesar de estas estimaciones dominan los riesgos a la baja, relacionados con el entorno económico externo tanto en lo que se refiere a demanda como a condiciones de financiamiento.
En la última semana se dio a conocer la evolución de los componentes de demanda al tercer trimestre del año, en donde sorprendió positivamente el consumo privado que creció por arriba de lo esperado con 2.0% contra 0.8% estimado.
Esto 'confirmó la relativa mayor fortaleza de los componentes internos de la demanda'.
La especialista precisó que el conjunto de la demanda doméstica de origen privado mantuvo el ritmo esperado, con mayor contribución de la prevista del consumo privado y menos de la inversión.
El buen comportamiento del empleo y del ingreso laboral formal soportaron juntos la capacidad de financiamiento del sistema bancario, mientras que las perspectivas de actividad global a la baja podrían impactar en el dinamismo inversor privado en un entorno sin presiones en la capacidad utilizada.
Así, la información más reciente también apunta a que el PIB se estaría desacelerando en términos trimestrales en el cuarto trimestre de este año hasta tasas cercanas a 0.2-0.3% trimestral, lo que implica aumento anual en el conjunto del año de 3.8 o 3.9%
En tanto, dijo, las perspectivas para 2012 siguen siendo de crecimiento más bajo que en 2011, en el entorno de 3.3%, dado que no parece previsible que mejoren adicionalmente las condiciones de financiamiento en las que se desenvuelven hogares y empresas, especialmente favorables en 2010 y la primera parte de 2011.
Además, el impulso del ciclo político sobre el gasto doméstico debería acumularse sólo en la primera mitad de 2012 y la demanda externa no tendrá mejoras adicionales en los próximos trimestres.
Todo ello, concluyó la analista, terminaría transmitiéndose hacia un menor dinamismo del empleo y del gasto doméstico privado.
La analista del área de Servicios de Estudios Económicos del Grupo BBVA, Cecilia Posadas, refirió que a pesar de estas estimaciones dominan los riesgos a la baja, relacionados con el entorno económico externo tanto en lo que se refiere a demanda como a condiciones de financiamiento.
En la última semana se dio a conocer la evolución de los componentes de demanda al tercer trimestre del año, en donde sorprendió positivamente el consumo privado que creció por arriba de lo esperado con 2.0% contra 0.8% estimado.
Esto 'confirmó la relativa mayor fortaleza de los componentes internos de la demanda'.
La especialista precisó que el conjunto de la demanda doméstica de origen privado mantuvo el ritmo esperado, con mayor contribución de la prevista del consumo privado y menos de la inversión.
El buen comportamiento del empleo y del ingreso laboral formal soportaron juntos la capacidad de financiamiento del sistema bancario, mientras que las perspectivas de actividad global a la baja podrían impactar en el dinamismo inversor privado en un entorno sin presiones en la capacidad utilizada.
Así, la información más reciente también apunta a que el PIB se estaría desacelerando en términos trimestrales en el cuarto trimestre de este año hasta tasas cercanas a 0.2-0.3% trimestral, lo que implica aumento anual en el conjunto del año de 3.8 o 3.9%
En tanto, dijo, las perspectivas para 2012 siguen siendo de crecimiento más bajo que en 2011, en el entorno de 3.3%, dado que no parece previsible que mejoren adicionalmente las condiciones de financiamiento en las que se desenvuelven hogares y empresas, especialmente favorables en 2010 y la primera parte de 2011.
Además, el impulso del ciclo político sobre el gasto doméstico debería acumularse sólo en la primera mitad de 2012 y la demanda externa no tendrá mejoras adicionales en los próximos trimestres.
Todo ello, concluyó la analista, terminaría transmitiéndose hacia un menor dinamismo del empleo y del gasto doméstico privado.