Economía
Cobran en efectivo para evadir impuestos
Prestadores de servicios presionan a sus clientes para no registrar las operaciones fiscalmente y hasta amagan con cargarles IVA
GUADALAJARA, JALISCO (13/DIC/2014).- Después de varios meses, Andrés Zamudio no ha logrado que su dentista le dé una factura por los servicios recibidos en el año. Para solicitar una deducción, intentó pagar con tarjeta de crédito, pero sólo le recibieron efectivo. “Quería tener factura, pero (me dijeron) que no tenían, que con tarjeta tampoco podían”.
Hoy confirma que es una práctica del consultorio para no registrar fiscalmente esa operación y evadir impuestos.
Su esposa también solicitó una factura en otro consultorio médico y la asistente amagó con cargarle 16% del IVA. Le sugirió que era mejor que no se registrara la consulta para evitar impuestos.
Esta evasión a través del uso de efectivo como medio de pago creció de 1.1 a 1.4 del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2002 y 2011, de acuerdo con la última investigación académica solicitada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Esto implica que sólo en 2011 se dejaron de pagar 196 mil 267 millones de pesos, equivalente a 2.3 veces el presupuesto de egresos de Jalisco (83 mil 292 millones).
Sólo analizando la tendencia (167% más en una década) se podría inferir que estos números siguen creciendo. Lo que sí es seguro, apunta Ernesto Luna Vargas, administrador de la Auditoría Fiscal Federal del SAT, es que este tipo de evasión está entre las más socorridas en el país.
Presidentes de colegios de contadores y académicos recuerdan que la falta de una cultura de pago tiene a México como la nación en la que la recaudación es la más baja de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). También es menor que el promedio en América Latina.
Luna Vargas añade: “No hay ninguna ilegalidad en pagar y hacer operaciones en efectivo, lo ilegal comienza cuando estos ingresos no son declarados. Es necesaria una cultura contributiva haciendo conciencia en que la evasión fiscal no ayuda a nadie: si el Estado tiene menores ingresos, los servicios que proporcionará serán igualmente carentes”.
Con el tiempo y la asesoría de contadores, Elizabeth Chávez ha aprendido a escapar del fisco. Es una experta en administrar el efectivo que provee su esposo y las rentas de sus propiedades. Mensualmente administra 30 mil pesos y todos sus pagos los hace en efectivo. A sus inquilinos también les pide de contado y en cheque para un departamento y una casa en Providencia. “Con los cheques no hay tanto control”.
¿Por qué evade impuestos? Responde: “Porque no hay confianza de la autoridad. Cada vez más gente opta por no depositar todos sus ingresos al banco porque te quitan una buena parte”.
Hoy confirma que es una práctica del consultorio para no registrar fiscalmente esa operación y evadir impuestos.
Su esposa también solicitó una factura en otro consultorio médico y la asistente amagó con cargarle 16% del IVA. Le sugirió que era mejor que no se registrara la consulta para evitar impuestos.
Esta evasión a través del uso de efectivo como medio de pago creció de 1.1 a 1.4 del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2002 y 2011, de acuerdo con la última investigación académica solicitada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Esto implica que sólo en 2011 se dejaron de pagar 196 mil 267 millones de pesos, equivalente a 2.3 veces el presupuesto de egresos de Jalisco (83 mil 292 millones).
Sólo analizando la tendencia (167% más en una década) se podría inferir que estos números siguen creciendo. Lo que sí es seguro, apunta Ernesto Luna Vargas, administrador de la Auditoría Fiscal Federal del SAT, es que este tipo de evasión está entre las más socorridas en el país.
Presidentes de colegios de contadores y académicos recuerdan que la falta de una cultura de pago tiene a México como la nación en la que la recaudación es la más baja de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). También es menor que el promedio en América Latina.
Luna Vargas añade: “No hay ninguna ilegalidad en pagar y hacer operaciones en efectivo, lo ilegal comienza cuando estos ingresos no son declarados. Es necesaria una cultura contributiva haciendo conciencia en que la evasión fiscal no ayuda a nadie: si el Estado tiene menores ingresos, los servicios que proporcionará serán igualmente carentes”.
Con el tiempo y la asesoría de contadores, Elizabeth Chávez ha aprendido a escapar del fisco. Es una experta en administrar el efectivo que provee su esposo y las rentas de sus propiedades. Mensualmente administra 30 mil pesos y todos sus pagos los hace en efectivo. A sus inquilinos también les pide de contado y en cheque para un departamento y una casa en Providencia. “Con los cheques no hay tanto control”.
¿Por qué evade impuestos? Responde: “Porque no hay confianza de la autoridad. Cada vez más gente opta por no depositar todos sus ingresos al banco porque te quitan una buena parte”.