Economía
Chrysler cierra por un mes
La medida obedece a la fuerte baja en ventas, los inventarios de vehículos y la incapacidad de sostenerse sin ayuda financiera
DETROIT.- La automotriz estadounidense Chrysler suspenderá por al menos un mes, desde el próximo fin de semana, todas sus operaciones de manufactura, a causa de la crisis crediticia.
El cierre temporal se da en momentos en que Chrysler y su rival General Motors buscan racionar su efectivo mientras el Gobierno resuelve si aprueba la ayuda que según las firmas necesitan para sobrevivir.
Chrysler, considerada la más débil de las tres grandes armadoras (incluyendo a Ford), hizo el anuncio en una carta enviada ayer a sus empleados, proveedores y al sindicato Trabajadores Automotores Unidos (UAW, por su siglas en inglés) y que también publicó en su sitio de internet.
La compañía dijo que si bien los concesionarios estaban recibiendo clientes, estaban perdiendo entre 20 y 25% de esas potenciales ventas por la falta de financiamiento para la compra de autos nuevos. "Como resultado de la crisis financiera, el mercado automotor sigue estando deprimido ante la persistente falta de créditos de consumo para los potenciales compradores", dijo la firma.
Por otro lado, Chrysler dijo que su brazo financiero podría verse obligado a dejar de dar los préstamos que utilizan los concesionarios para financiar sus inventarios, porque los operadores han retirado el dinero de un fondo que ayuda a financiar esos créditos.
El cierre paralizará las plantas en Estados Unidos, Canadá y México que fabrican los vehículos para sus marcas Chrysler, Jeep y Dodge.
Los más de 30 mil empleados de Chrysler en Estados Unidos representados por el UAW reciben casi todos los beneficios y salarios durante los cierres de plantas, pero los costos de mano de obra representan apenas cerca de 10% del costo total de un vehículo promedio.
Al suspender las operaciones en instalaciones, Chrysler y otras automotrices pueden reducir los costos de inventarios, componentes y cargos relacionados como los de los servicios básicos en grandes plantas de producción.
El cierre temporal se da en momentos en que Chrysler y su rival General Motors buscan racionar su efectivo mientras el Gobierno resuelve si aprueba la ayuda que según las firmas necesitan para sobrevivir.
Chrysler, considerada la más débil de las tres grandes armadoras (incluyendo a Ford), hizo el anuncio en una carta enviada ayer a sus empleados, proveedores y al sindicato Trabajadores Automotores Unidos (UAW, por su siglas en inglés) y que también publicó en su sitio de internet.
La compañía dijo que si bien los concesionarios estaban recibiendo clientes, estaban perdiendo entre 20 y 25% de esas potenciales ventas por la falta de financiamiento para la compra de autos nuevos. "Como resultado de la crisis financiera, el mercado automotor sigue estando deprimido ante la persistente falta de créditos de consumo para los potenciales compradores", dijo la firma.
Por otro lado, Chrysler dijo que su brazo financiero podría verse obligado a dejar de dar los préstamos que utilizan los concesionarios para financiar sus inventarios, porque los operadores han retirado el dinero de un fondo que ayuda a financiar esos créditos.
El cierre paralizará las plantas en Estados Unidos, Canadá y México que fabrican los vehículos para sus marcas Chrysler, Jeep y Dodge.
Los más de 30 mil empleados de Chrysler en Estados Unidos representados por el UAW reciben casi todos los beneficios y salarios durante los cierres de plantas, pero los costos de mano de obra representan apenas cerca de 10% del costo total de un vehículo promedio.
Al suspender las operaciones en instalaciones, Chrysler y otras automotrices pueden reducir los costos de inventarios, componentes y cargos relacionados como los de los servicios básicos en grandes plantas de producción.