Economía
Bendicen productos del mar en Basílica de Zapopan
El consumo de pescado y mariscos per cápita de México es de 8.9 kilogramos al año
ZAPOPAN, JALISCO (04/ABR/2014).- Pulpo, trucha, lenguado, corvina aleta amarilla, róbalo, camarón, langosta, langostino, callo de hacha, atún ahumado, calamar estilo abulón y sardinas enlatadas fueron algunos de los productos bendecidos simbólicamente por Fray Marco Antonio Hernández Quintanilla en la explanada de la Basílica de Zapopan.
El acto fue organizado por el Consejo Mexicano de Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas (Comepesca) para fomentar el consumo de pescados y mariscos en la cuaresma como parte de una tradición cristiana y mexicana.
El Comisionado Nacional de Acuacultura y Pesca, Mario Gilberto Aguilar Sánchez señaló que es necesario incluir en la alimentación de los mexicanos los productos del mar para mejorar su salud y bajar los índices de obesidad del país.
El funcionario federal afirmó que no todas las especies son igual de caras que el camarón y que hay para todos los gustos y bolsillos.
El consumo de pescado y mariscos per cápita de México es de 8.9 kilogramos al año, por debajo de la media mundial que es de 18 kilogramos y lejos del que se registra en países como Japón que es de 30 kilogramos.
EL INFORMADOR / GEORGINA GARCÍA
El acto fue organizado por el Consejo Mexicano de Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas (Comepesca) para fomentar el consumo de pescados y mariscos en la cuaresma como parte de una tradición cristiana y mexicana.
El Comisionado Nacional de Acuacultura y Pesca, Mario Gilberto Aguilar Sánchez señaló que es necesario incluir en la alimentación de los mexicanos los productos del mar para mejorar su salud y bajar los índices de obesidad del país.
El funcionario federal afirmó que no todas las especies son igual de caras que el camarón y que hay para todos los gustos y bolsillos.
El consumo de pescado y mariscos per cápita de México es de 8.9 kilogramos al año, por debajo de la media mundial que es de 18 kilogramos y lejos del que se registra en países como Japón que es de 30 kilogramos.
EL INFORMADOR / GEORGINA GARCÍA