Economía
Avanza discusión sobre nuevos contratos de Pemex
Para aprobar una controversia constitucional se necesitan ocho votos del total de 10 ministros
CIUDAD DE MÉXICO (01/DIC/2010).- La Suprema Corte de Justicia de la Nación avanzó ayer en la discusión de la controversia sobre la ley del monopolio estatal Pemex que definirá la validez de contratos para permitir a firmas privadas explorar y producir crudo, algo reservado hasta ahora al Estado.
La controversia presentada por la Cámara de Diputados busca invalidar el reglamento de la ley que rige a Pemex.
En caso de prosperar la petición de los legisladores, los planes del Gobierno para lanzar en febrero su primera licitación de contratos de derechos de operación de campos de crudo para empresas privadas quedarían cancelados.
Pero en caso de que la Corte descarte la controversia, presentada tras la expedición del reglamento en 2009, se eliminaría el último obstáculo para arrancar la licitación.
Para aprobar una controversia constitucional, como la que debate la Suprema Corte ahora, se necesitan ocho votos del total de 10 ministros.
Los ministros discutieron algunos puntos de una larga lista de temas por abordar pero suspendieron el debate en el referente a los llamados “contratos de incentivos” y lo reanudarán en ese inciso en la sesión de mañana.
El debate se centró en la aplicación del reglamento de Pemex creado tras varias modificaciones a las ley de la paraestatal en 2008 —para abrir la puerta a capitales privados a la exploración y producción— más que sobre su debatida insconstitucionalidad.
Según la Constitución mexicana, la producción y la explotación de crudo está reservada al Estado.
La controversia presentada por la Cámara de Diputados busca invalidar el reglamento de la ley que rige a Pemex.
En caso de prosperar la petición de los legisladores, los planes del Gobierno para lanzar en febrero su primera licitación de contratos de derechos de operación de campos de crudo para empresas privadas quedarían cancelados.
Pero en caso de que la Corte descarte la controversia, presentada tras la expedición del reglamento en 2009, se eliminaría el último obstáculo para arrancar la licitación.
Para aprobar una controversia constitucional, como la que debate la Suprema Corte ahora, se necesitan ocho votos del total de 10 ministros.
Los ministros discutieron algunos puntos de una larga lista de temas por abordar pero suspendieron el debate en el referente a los llamados “contratos de incentivos” y lo reanudarán en ese inciso en la sesión de mañana.
El debate se centró en la aplicación del reglamento de Pemex creado tras varias modificaciones a las ley de la paraestatal en 2008 —para abrir la puerta a capitales privados a la exploración y producción— más que sobre su debatida insconstitucionalidad.
Según la Constitución mexicana, la producción y la explotación de crudo está reservada al Estado.