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Vince Wilfork, el patriota que salvó a Nueva Inglaterra

Tras una mala actuación de Tom Brady, el liniero defensivo condujo a la defensa a lograr grandes jugadas

GUADALAJARA, JALISCO (24/ENE/2012).- La defensa de los Patriotas de Nueva Inglaterra fue para dar vergüenzas durante gran parte de la temporada regular 2011. Fueron la segunda peor unidad defensiva de la NFL, es decir, la 31 de 32 equipos existentes. Algo patético para los estándares de los Patriotas a lo largo de éstos años, particularmente durante el lapso de 2003 a 2009, años en los que Patriotas dominó la NFL y contaba con una de las defensas más temidas en los emparrillados.

Tom Brady y su brillante cuerpo de receptores y corredores (Welker, Gronkowski, Hernandez, Branch, Edelman, Green-Ellis y Woodhead) han cargado con el peso y la responsabilidad de obtener victorias para uno de los equipos más exitosos y ganadores en los últimos años.

Sin embargo este aparato ofensivo en cualquier momento puede fallar y el domingo en el partido de Campeonato de la Conferencia Americana, esa máxima en la NFL que dice que las defensas ganan campeonatos, no pudo llegar en momento más oportuno. En la peor actuación de Brady en lo que va de la temporada, apareció el aparato defensivo de los Patriotas para salvar el día y llevar al equipo al Super Bowl.

Y si esta defensa número 31 de la Liga en la temporada regular (permitieron 411 yardas en promedio por partido) pareció la número uno en el Gillette Stadium en el triunfo del domingo 23-20 ante los Cuervos, se debió en gran parte al grandulón y de tonelaje pasado, Vince Wilfork, quien claramente se confirmó el como el líder de la defensa.

Y simplemente el gran Wilfork jugó su mejor partido como profesional desde que fue elegido en el Draft de 2004 por los mismos Patriotas.

“Yo sabía que esto iba a suceder, yo sabía que Vince iba a dar un gran partido, porque durante toda la semana, trabajó paso a paso para cerrar filas entre nosotros y hacer sentir como una unidad defensiva verdadera y completa, haciendo los pequeños grandes detalles y dando el valor agregado para prepararnos a todos para este partido. Su actuación lo dice todo”, aseguró el apoyador y compañero en la defensa de Nueva Inglaterra, Brandon Spikes. “

En su dominio descomunal en la línea de golpeo, Vince Wilfork impuso condiciones ante la línea ofensiva de Baltimore y no dejó establecer a los Cuervos su explosivo ataque terrestre con el combo Ray Rice-Ricky Williams. Wilfork logró seis tacleadas (tres solo y tres asistidas), de las cuales una fue captura de mariscal de campo y tres provocaron pérdida de yardas a la ofensiva comandada por Joe Flacco, que vivió una verdadera pesadilla con Wilfork y la defensa de Patriotas encima de él durante gran parte del partido.

Y cuando Wilfork no aparecía derribando jugadores de Cuervos, colaboraba para que sus otros compañeros de línea o los linebackers terminaran el trabajo sucio que había comenzado; así, Wilfork preparó jugadas para el ala defensiva Mark Anderson (una captura, dos golpes al quarterback), para el tackle defensivo Kyle Love (tres tacleadas, un golpe al quarterback), para el linebacker Rob Nikovich (siete tacleadas) y a otro apoyador Brandon Spikes (nueve tacleadas), entre otros.

Después de la temporada de 2009, en la que terminó con una decepcionante derrota de los Patriotas ante los mismos Cuervos en la fase de los juegos de Comodines, el vestidor se fracturó y se desencadenó en la desbandada de una generación dorada que logró conquistar tres Super Bowls. Los pilares de una sólida y temible defensa, Teddy Bruschi, Mike Vrabel, Harrioson, entre otros salieron del equipo, y el propietario de los Patriotas, Robert Kraft necesitaba hacer de emergencia una restructuración parcial del equipo, sobre todo en el sistema defensivo.

Wilfork, quien formó parte de los equipos campeones en los títulos que ganaron consecutivamente en 2004 y 2005 (ante las Panteras de Carolina y las Águilas de Filadelfia, respectivamente), fue uno de los jugadores en quien se apoyaron para rehacer una defensa que volviera tener la química necesaria para volver a cosechar éxitos.

“Vince Wilfork es un verdadero hombre y es un ejemplo de jugador, somos muy afortunados en poder tenerlo en nuestro equipo”, mencionó el domingo Kraft, al tiempo de sostener el trofeo Lamar Hunt, que acredita al campeón de conferencia.

Las jugadas más importante y definitorias de WIlfork llegaron cuando faltaban poco más de tres minutos en el reloj, con el equipo aguantando y protegiendo su mínima ventaja de tres puntos (el marcador ya se encontraba como terminó, 23-20) y los Cuervos ya tocaban la puerta, muy cerca de la zona roja al tener el ovoide en la yarda 30 de Nueva Inglaterra. Fue entonces cuando Wilfork brilló y con agallas echó a perder jugadas de Baltimore en tercera y cuarta oportunidad, primero atrapando al corredor Ray Rice para echar a su rival atrás tres yardas y después en cuarta, penetrando por el centro hasta llegar a agarrar del jersey a Flacco para provocar un pase incompleto.

Quizá la defensa de los Patriotas fue de las peores en la campaña regular, pero nunca es tarde para mejorar, pues el aparato defensivo de Nueva Inglaterra ha mejorado en la postemporada, al permitir ahora 325 yardas por partido en promedio (han jugado dos partidos ante Denver y Baltimore).y de los 12 equipos que lograron su pase a los playoffs, es la cuarta mejor defensa, solo por debajo de los Texanos de Houston, los Gigantes de Nueva York y los Cuervos.

Una razón de peso para que esta defensa haya mejorado es porque Vince WIlfork con sus 325 libras y su habilidad para detener la carrera y sorprender a los quarterbacks, están ahí, apareciendo en los momentos clave de los partidos importantes y que engrandecen a un jugador.

“Yo siempre pensé que esta defensa tenía lo necesario para poder disputar un Super Bowl. Sólo de ver la adrenalina y las emociones de mis compañeros en la defensa, los fanáticos, los entrenadores y en general todos los jugadores de los Patriotas, jugadores que no habían estad en esta situación de avanzar al Super Bowl, me trae memorias”.

Wilfork es uno de los sobrevivientes de aquellas glorias de dos de los últimos anillos de Super Bowl conquistados por los Patriotas. Y tal vez las memorias de Wilfork no se quedarán solamente en eso, en memorias, los buenos tiempos podrían regresar el 5 de febrero en Indianápolis.

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