Deportes
Tena y Bacas destacan título ante Chivas
El América ganó el clásico en la temporada 1983-84
GUADALAJARA, JALISCO (20/OCT/2011).- La única final que han disputado América y el Guadalajara, la ganó el equipo capitalino en la temporada 1983-84, título que todavía los de Coapa siguen disfrutando, según reveló el técnico de las Águilas Alfredo Tena, quien aseguró es lo más grande que le ha ocurrido en la vida profesional.
El capitán "Furia" precisó que ese momento de la conquista del título lo sigue recordando, porque un campeonato anterior Chivas les había dado el golpe más fuerte que haya recibido al eliminarlos en las semifinales.
"Fuimos amplios ganadores, pero desde luego ese gol que metí en la final del 83-84, es el que más disfruté en mi vida y también el ganar un título en un Clásico. Dios nos quiso poner a Chivas en la final para resarcir la derrota del campeonato pasado".
Tena mencionó que aquellos momentos de bronca como la protagonizada en la temporada 1982-83, es cosa del olvido, no entró en detalles, porque aseguró que conforme pasan los años, la madurez los hace pensar diferente.
Fernando Quirarte se mostró respetuoso de lo dicho por el capitán "Furia", al tiempo que recordó aquella bronca en la temporada 1982-83, donde los rojiblancos avanzaron a la final y la perdieron contra el Puebla, cotejo en el cual América y Chivas armaron una bronca que todavía es recordada.
El "Sheriff" puntualizó que esos tiempos de guerra en el césped ya quedaron en el olvido, hoy los dos, están en otra etapa, maduraron, su visión en la vida cambió en todos los aspectos y lo único que buscan es que se haga buen futbol que divierta al espectador.
"Respeto mucho a Alfredo, fue un ícono del América, un jugador muy respetado, yo estoy en lo mío, cuando nos vemos nos saludamos muy bien, lo que pasó es cosa del pasado, el tiempo nos ha ayudado a madurar y los dos estamos ansiosos de tener una victoria en otro lugar, es decir, en la banca".
Quirarte ha tratado en los entrenamientos de meterle pasión a sus elementos gritando en las jugadas que quiere realicen, también pone la muestra en cada movimiento del cómo desea se realicen y lo que no deja de hacer en el vestidor, es meterle motivación a sus elementos, tantos a los de experiencia como a los jóvenes que no han estado en un Clásico como Jorge Mora.
"Estoy ocupado en lo que quiero que haga mi equipo, que salga con mucha pasión, que salga a realizar un muy buen partido el domingo. Los muchachos saben cómo jugar este tipo de encuentros, los que no, estamos tratando de que estén enterados".
Bacas también recuerda el título
Eduardo Bacas también fue campeón con el América en la temporada 83-84, pero antes manifestó que uno de los dolores más grandes que le dio el futbol, fue haber quedado eliminados en la 82-83 por el "Rebaño", cotejo en el cual armaron una de las broncas más épicas de la historia.
"Fue una frustración muy grande, no pudimos coronar una temporada exitosa que estábamos viviendo, si hubiera sido cualquier otro equipo se digiere más rápido, pero no, fue Chivas el que nos echó, recuerdo que lloré de enojo, porque nos echó en semifinales el enemigo número uno de los americanistas. Se armó un broncón y no pudimos coronar una gran temporada".
Cuando le tocó enfrentar al "Rebaño" en la final del 83-84, señaló que por algún momento llegó a pensar que la perdería, ya que hubo muchas circunstancias que jugaron en contra, como la expulsión de Armando Manso en el arranque del cotejo, luego tuvieron un penal en contra, mismo que paró Héctor Miguel Zelada, quien dio la puntilla para que el equipo resurgiera y alcanzara el objetivo tan deseado.
"Pensé durante el encuentro que lo que estaba viviendo era lo mismo que el torneo pasado, que otra vez el Guadalajara, con la salvedad de que ahora era una final, no como el torneo anterior, en una semifinal. No podía darle crédito a que pudieran dar la vuelta olímpica en nuestra casa, no lo aceptaba".
Para Saber
Alfredo Tena, Eduardo Bacas y Javier Aguirre, anotaron en el partido de vuelta de la final que América le ganó al Guadalajara, en la temporada 1983-84, en el Estadio Azteca.
El entrenador del América, Alfredo Tena, señala que es lo más grande que le ha ocurrido en la vida, al igual que el tanto que anotó en la final
EL INFORMADOR / ALEJANDRO RAMÍREZ
El capitán "Furia" precisó que ese momento de la conquista del título lo sigue recordando, porque un campeonato anterior Chivas les había dado el golpe más fuerte que haya recibido al eliminarlos en las semifinales.
"Fuimos amplios ganadores, pero desde luego ese gol que metí en la final del 83-84, es el que más disfruté en mi vida y también el ganar un título en un Clásico. Dios nos quiso poner a Chivas en la final para resarcir la derrota del campeonato pasado".
Tena mencionó que aquellos momentos de bronca como la protagonizada en la temporada 1982-83, es cosa del olvido, no entró en detalles, porque aseguró que conforme pasan los años, la madurez los hace pensar diferente.
Fernando Quirarte se mostró respetuoso de lo dicho por el capitán "Furia", al tiempo que recordó aquella bronca en la temporada 1982-83, donde los rojiblancos avanzaron a la final y la perdieron contra el Puebla, cotejo en el cual América y Chivas armaron una bronca que todavía es recordada.
El "Sheriff" puntualizó que esos tiempos de guerra en el césped ya quedaron en el olvido, hoy los dos, están en otra etapa, maduraron, su visión en la vida cambió en todos los aspectos y lo único que buscan es que se haga buen futbol que divierta al espectador.
"Respeto mucho a Alfredo, fue un ícono del América, un jugador muy respetado, yo estoy en lo mío, cuando nos vemos nos saludamos muy bien, lo que pasó es cosa del pasado, el tiempo nos ha ayudado a madurar y los dos estamos ansiosos de tener una victoria en otro lugar, es decir, en la banca".
Quirarte ha tratado en los entrenamientos de meterle pasión a sus elementos gritando en las jugadas que quiere realicen, también pone la muestra en cada movimiento del cómo desea se realicen y lo que no deja de hacer en el vestidor, es meterle motivación a sus elementos, tantos a los de experiencia como a los jóvenes que no han estado en un Clásico como Jorge Mora.
"Estoy ocupado en lo que quiero que haga mi equipo, que salga con mucha pasión, que salga a realizar un muy buen partido el domingo. Los muchachos saben cómo jugar este tipo de encuentros, los que no, estamos tratando de que estén enterados".
Bacas también recuerda el título
Eduardo Bacas también fue campeón con el América en la temporada 83-84, pero antes manifestó que uno de los dolores más grandes que le dio el futbol, fue haber quedado eliminados en la 82-83 por el "Rebaño", cotejo en el cual armaron una de las broncas más épicas de la historia.
"Fue una frustración muy grande, no pudimos coronar una temporada exitosa que estábamos viviendo, si hubiera sido cualquier otro equipo se digiere más rápido, pero no, fue Chivas el que nos echó, recuerdo que lloré de enojo, porque nos echó en semifinales el enemigo número uno de los americanistas. Se armó un broncón y no pudimos coronar una gran temporada".
Cuando le tocó enfrentar al "Rebaño" en la final del 83-84, señaló que por algún momento llegó a pensar que la perdería, ya que hubo muchas circunstancias que jugaron en contra, como la expulsión de Armando Manso en el arranque del cotejo, luego tuvieron un penal en contra, mismo que paró Héctor Miguel Zelada, quien dio la puntilla para que el equipo resurgiera y alcanzara el objetivo tan deseado.
"Pensé durante el encuentro que lo que estaba viviendo era lo mismo que el torneo pasado, que otra vez el Guadalajara, con la salvedad de que ahora era una final, no como el torneo anterior, en una semifinal. No podía darle crédito a que pudieran dar la vuelta olímpica en nuestra casa, no lo aceptaba".
Para Saber
Alfredo Tena, Eduardo Bacas y Javier Aguirre, anotaron en el partido de vuelta de la final que América le ganó al Guadalajara, en la temporada 1983-84, en el Estadio Azteca.
El entrenador del América, Alfredo Tena, señala que es lo más grande que le ha ocurrido en la vida, al igual que el tanto que anotó en la final
EL INFORMADOR / ALEJANDRO RAMÍREZ