Deportes
Querétaro sufre en carne propia el descenso
Jugadores no quieren opinar sobre el resultado en Puebla
GUADALAJARA, JALISCO (28/ABR/2013).- Aficionados, familiares y algunos empleados del Club Querétaro se reunieron en el lobby de un Hotel de avenida López Mateos, de la ciudad de Guadalajara, para ver el partido que decidía el futuro del equipo. A falta de pantallas en el lugar lo estuvieron observando frente una computadora, tensos al ver cómo la esperanza, que había surgido diez minutos antes de concluir el segundo tiempo en el Estadio Cuauhtémoc con el gol del Atlas, se esfumaba cuando Puebla los empató.
Luis Ángel Landín se encontró con sus familiares justo después del resultado Puebla versus Atlas, que no benefició la situación de Querétaro. En dicho hotel, donde se encontraba hospedado el equipo, recibió el apoyo de su hermana, minutos antes de salir rumbo al Estadio Omnilife.
Con el ánimo bajo, cada uno comenzó a retirarse a las 15:15 horas rumbo a su encuentro con Chivas. "Por más que digamos que el ánimo es bueno, la realidad es otra. Hay que pelear igual hasta el final. Todavía se juegan otras cosas, como el orgullo y la familia, el equipo que ha hecho una buena temporada", compartió el mediocampista, Mitchel Oviedo.
Además, respecto a lo que depara en el futuro del Querétaro, agregó: "La verdad, quedan todavía dos juegos. Hay que esperar a que termine la temporada para ver qué se decide en nuestro equipo. Vamos a seguir trabajando. Estamos haciendo una buena labor para luego volver a subir a primera".
Otros jugadores, como Gonzalo Pineda, Liborio Sánchez y Antonio Gallardo, ex de Chivas, no quisieron opinar al respecto sobre el resultado en Puebla y subieron a su camión que los transportó al Estadio Omnilife, con caras largas.
De esta forma, Querétaro tratará de mantener un buen estado de ánimo en los partidos que le restan, aunque se ve difícil, ante la nueva situación del equipo, que la próxima temporada disputará la Liga de Ascenso MX.
EL INFORMADOR / RUBÉN GIL
Luis Ángel Landín se encontró con sus familiares justo después del resultado Puebla versus Atlas, que no benefició la situación de Querétaro. En dicho hotel, donde se encontraba hospedado el equipo, recibió el apoyo de su hermana, minutos antes de salir rumbo al Estadio Omnilife.
Con el ánimo bajo, cada uno comenzó a retirarse a las 15:15 horas rumbo a su encuentro con Chivas. "Por más que digamos que el ánimo es bueno, la realidad es otra. Hay que pelear igual hasta el final. Todavía se juegan otras cosas, como el orgullo y la familia, el equipo que ha hecho una buena temporada", compartió el mediocampista, Mitchel Oviedo.
Además, respecto a lo que depara en el futuro del Querétaro, agregó: "La verdad, quedan todavía dos juegos. Hay que esperar a que termine la temporada para ver qué se decide en nuestro equipo. Vamos a seguir trabajando. Estamos haciendo una buena labor para luego volver a subir a primera".
Otros jugadores, como Gonzalo Pineda, Liborio Sánchez y Antonio Gallardo, ex de Chivas, no quisieron opinar al respecto sobre el resultado en Puebla y subieron a su camión que los transportó al Estadio Omnilife, con caras largas.
De esta forma, Querétaro tratará de mantener un buen estado de ánimo en los partidos que le restan, aunque se ve difícil, ante la nueva situación del equipo, que la próxima temporada disputará la Liga de Ascenso MX.
EL INFORMADOR / RUBÉN GIL