Deportes
Orgullo y liderato en juego
Los reflectores del mundo deportivo apuntan al Camp Nou, en el Barcelona - Real Madrid
MADRID, ESPAÑA (29/NOV/2010).- Barcelona y Real Madrid se juegan el liderato en España y una parte del título en una Liga de desigualdad con el resto, en un Camp Nou que exhibe el Clásico más igualado de las últimas temporadas de absoluto dominio azulgrana, que se ve amenazado por la visita del enemigo número uno: José Mourinho.
España se paraliza un lunes. Llega el Clásico. El primer asalto entre los dos grandes. El enfrentamiento de dos formas de entender el futbol con un mismo fin, el triunfo. Dos maneras de dirigir desde el banquillo, Pep Guardiola ante Mourinho. El duelo de los dos mejores futbolistas del mundo, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Un mano a mano entre el toque culé y la verticalidad madridista. Una cita que cada temporada supera su expectación para ser el nuevo partido del año.
Llega el Barcelona al día señalado en su mejor momento, con un crecimiento en los dos últimos meses que le hacen igualar la brillantez de su mejor época. Si durante el inicio de campeonato se había mostrado intratable como visitante, las últimas jornadas también han despejado todas las dudas generadas con sus actuaciones en el Camp Nou.
Lo demuestran resultados. Se han deshecho con solvencia de tres de los equipos más importantes de la Liga -Valencia (2-1), Sevilla (5-0) y Villarreal (3-0)- en sus tres últimos partidos como local. Y no sólo ha recuperado la esencia de su futbol de combinación, velocidad y toque sino que lo ha ido acompañando de una efectividad que le ha permitido firmar el mejor arranque liguero (nueve victorias, un empate y una derrota) de la era Guardiola.
Guardiola desde que es técnico del Barcelona ha ganado los cuatro clásicos disputados.
Regresa Mourinho, una persona odiada por el barcelonismo, que será el centro de las iras junto a Cristiano Ronaldo. Los dos nuevos emblemas del Real Madrid que quieren sacarse una espina clavada: nunca ganaron en el estadio azulgrana.
No lo hizo Mourinho -cinco partidos con tres derrotas y dos empates-, pero acabó con un gran sabor de boca en la última ocasión que pisó el Camp Nou. En las semifinales de Liga de Campeones echó al Barcelona con su Inter de Milán, en un encuentro en el que estuvo metido en todas las polémicas. Gesticuló sin parar, susurró al oído de Guardiola asaltando su zona técnica y acabó mojado por los aspersores cuando celebraba en el centro del campo la clasificación.
Cristiano aún no sabe lo que es ganar al Barcelona. No lo ha hecho en seis partidos.
Los reciben con piedras
El Real Madrid arribó ayer a Barcelona, y si bien miles de aficionados se dieron cita para recibirlos de la mejor manera, no faltaron los seguidores del Barcelona que apedrearon el autobús.
Una vez que el conjunto blanco pisó suelo barcelonista, cerca de dos mil aficionados les dieron una cálida bienvenida con cánticos y distintas porras, sin embargo, también se dieron cita alrededor de 100 hinchas blaugranas, quienes perturbaron un poco el orden.
Y es que los seguidores locales lanzaron al autobús de los merengues, que los trasladó del aeropuerto al hotel donde pasaron la noche previa al Clásico, diversos objetos con los cuales rompieron una de las lunas de la ventanilla junto a la que estaban sentados Alvaro Arbeloa y Raúl Albiol, que no sufrieron daño alguno.
Para saber
El mediocampista mexicano, Rafael Márquez, será una de las personalidades que se darán cita al estadio Camp Nou, para presenciar el Clásico de España. El zaguero, quien militó en Barcelona de 2003 a 2010, fue invitado por su ex directiva.
España se paraliza un lunes. Llega el Clásico. El primer asalto entre los dos grandes. El enfrentamiento de dos formas de entender el futbol con un mismo fin, el triunfo. Dos maneras de dirigir desde el banquillo, Pep Guardiola ante Mourinho. El duelo de los dos mejores futbolistas del mundo, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Un mano a mano entre el toque culé y la verticalidad madridista. Una cita que cada temporada supera su expectación para ser el nuevo partido del año.
Llega el Barcelona al día señalado en su mejor momento, con un crecimiento en los dos últimos meses que le hacen igualar la brillantez de su mejor época. Si durante el inicio de campeonato se había mostrado intratable como visitante, las últimas jornadas también han despejado todas las dudas generadas con sus actuaciones en el Camp Nou.
Lo demuestran resultados. Se han deshecho con solvencia de tres de los equipos más importantes de la Liga -Valencia (2-1), Sevilla (5-0) y Villarreal (3-0)- en sus tres últimos partidos como local. Y no sólo ha recuperado la esencia de su futbol de combinación, velocidad y toque sino que lo ha ido acompañando de una efectividad que le ha permitido firmar el mejor arranque liguero (nueve victorias, un empate y una derrota) de la era Guardiola.
Guardiola desde que es técnico del Barcelona ha ganado los cuatro clásicos disputados.
Regresa Mourinho, una persona odiada por el barcelonismo, que será el centro de las iras junto a Cristiano Ronaldo. Los dos nuevos emblemas del Real Madrid que quieren sacarse una espina clavada: nunca ganaron en el estadio azulgrana.
No lo hizo Mourinho -cinco partidos con tres derrotas y dos empates-, pero acabó con un gran sabor de boca en la última ocasión que pisó el Camp Nou. En las semifinales de Liga de Campeones echó al Barcelona con su Inter de Milán, en un encuentro en el que estuvo metido en todas las polémicas. Gesticuló sin parar, susurró al oído de Guardiola asaltando su zona técnica y acabó mojado por los aspersores cuando celebraba en el centro del campo la clasificación.
Cristiano aún no sabe lo que es ganar al Barcelona. No lo ha hecho en seis partidos.
Los reciben con piedras
El Real Madrid arribó ayer a Barcelona, y si bien miles de aficionados se dieron cita para recibirlos de la mejor manera, no faltaron los seguidores del Barcelona que apedrearon el autobús.
Una vez que el conjunto blanco pisó suelo barcelonista, cerca de dos mil aficionados les dieron una cálida bienvenida con cánticos y distintas porras, sin embargo, también se dieron cita alrededor de 100 hinchas blaugranas, quienes perturbaron un poco el orden.
Y es que los seguidores locales lanzaron al autobús de los merengues, que los trasladó del aeropuerto al hotel donde pasaron la noche previa al Clásico, diversos objetos con los cuales rompieron una de las lunas de la ventanilla junto a la que estaban sentados Alvaro Arbeloa y Raúl Albiol, que no sufrieron daño alguno.
Para saber
El mediocampista mexicano, Rafael Márquez, será una de las personalidades que se darán cita al estadio Camp Nou, para presenciar el Clásico de España. El zaguero, quien militó en Barcelona de 2003 a 2010, fue invitado por su ex directiva.