Deportes
Miles de personas despiden a Morosini
Miles de personas aplaudieron y tocaron el féretro de Morosini cuando fue retirado de la iglesia envuelto en su casaca número 25 del Livorno
BERGAMO, ITALIA (19/ABR/2012).- Miles de personas se agruparon en las calles y llenaron una iglesia el jueves en la ciudad italiana de Bérgamo con motivo del funeral de Piermario Morosini, el futbolista que se desplomó y murió en una cancha el pasado fin de semana.
Flores, bufandas de clubes, botines y pancartas con mensajes como "Adiós Moro, siempre estarás en nuestros corazones" colgaban en las rejas fuera de la iglesia en el distrito de Monterosso, donde creció Morosini.
Miles de personas aplaudieron y tocaron el féretro de Morosini cuando fue retirado de la iglesia envuelto en su casaca número 25 del Livorno. El ex internacional sub-21 de Italia tenía 25 años.
La casaca azul y negra con el número 8 que usó como juvenil en el club de su ciudad, Atalanta, también fue colocada encima del ataúd al ser ubicado en el vehículo fúnebre. Hinchas encendieron bengalas y cantaron.
"Esto no solo golpeó a la familia sino a toda la comunidad y a toda Italia", dijo el residente de Bérgamo, Gianpietro Foschi.
Morosini se desplomó el sábado en el campo de juego en un partido de la Serie B entre Livorno y Pescara, lo que produjo la cancelación de todos los encuentros profesionales del fútbol italiano el pasado fin de semana.
El jugador fue trasladado rápidamente al hospital, pero médicos no pudieron revivirlo. Una autopsia no logró establecer la causa de la muerte pero descartó un ataque cardíaco o una aneurisma. Se ordenaron más exámenes.
Una investigación se inició para averiguar si hubo retrasos a la hora de intentar salvar la vida de Morosini. Controversialmente, había disponibles desfibriladores que no fueron utilizados.
La investigación también analiza si se perdieron minutos vitales debido a que había un coche de policía bloqueando una entrada al estadio e impidiendo brevemente el ingreso de la ambulancia. La policía rompió una ventana del vehículo para poder moverlo.
El destino de Morosini contrastó con la recuperación del mediocampista del Bolton Wanderers Fabrice Muamba, quien sufrió un paro cardíaco en un partido de la Copa FA inglesa el 17 de marzo.
El jugador inglés estuvo clínicamente muerto por 78 minutos y se le aplicaron 15 impactos de desfibrilador para reactivar su corazón. El lunes pasado fue dado de alta.
La muerte de Morosini fue todavía más dolorosa debido a su trágica historia familiar. El mediocampista era el sostén de una hermana menor discapacitada desde el fallecimiento de sus padres y el suicidio de un hermano, que también era discapacitado.
El Atalanta dijo que se haría cargo de la hermana del futbolista por el resto de su vida.
Flores, bufandas de clubes, botines y pancartas con mensajes como "Adiós Moro, siempre estarás en nuestros corazones" colgaban en las rejas fuera de la iglesia en el distrito de Monterosso, donde creció Morosini.
Miles de personas aplaudieron y tocaron el féretro de Morosini cuando fue retirado de la iglesia envuelto en su casaca número 25 del Livorno. El ex internacional sub-21 de Italia tenía 25 años.
La casaca azul y negra con el número 8 que usó como juvenil en el club de su ciudad, Atalanta, también fue colocada encima del ataúd al ser ubicado en el vehículo fúnebre. Hinchas encendieron bengalas y cantaron.
"Esto no solo golpeó a la familia sino a toda la comunidad y a toda Italia", dijo el residente de Bérgamo, Gianpietro Foschi.
Morosini se desplomó el sábado en el campo de juego en un partido de la Serie B entre Livorno y Pescara, lo que produjo la cancelación de todos los encuentros profesionales del fútbol italiano el pasado fin de semana.
El jugador fue trasladado rápidamente al hospital, pero médicos no pudieron revivirlo. Una autopsia no logró establecer la causa de la muerte pero descartó un ataque cardíaco o una aneurisma. Se ordenaron más exámenes.
Una investigación se inició para averiguar si hubo retrasos a la hora de intentar salvar la vida de Morosini. Controversialmente, había disponibles desfibriladores que no fueron utilizados.
La investigación también analiza si se perdieron minutos vitales debido a que había un coche de policía bloqueando una entrada al estadio e impidiendo brevemente el ingreso de la ambulancia. La policía rompió una ventana del vehículo para poder moverlo.
El destino de Morosini contrastó con la recuperación del mediocampista del Bolton Wanderers Fabrice Muamba, quien sufrió un paro cardíaco en un partido de la Copa FA inglesa el 17 de marzo.
El jugador inglés estuvo clínicamente muerto por 78 minutos y se le aplicaron 15 impactos de desfibrilador para reactivar su corazón. El lunes pasado fue dado de alta.
La muerte de Morosini fue todavía más dolorosa debido a su trágica historia familiar. El mediocampista era el sostén de una hermana menor discapacitada desde el fallecimiento de sus padres y el suicidio de un hermano, que también era discapacitado.
El Atalanta dijo que se haría cargo de la hermana del futbolista por el resto de su vida.