Deportes
Luchan por un boleto a la Serie Mundial
¿Cuál es el propósito de la fecha límite para cambios en las Grandes Ligas? La respuesta es muy simple.
ESTADOS UNIDOS.- Para los equipos metidos en la pelea por la clasificación a los playoffs es la oportunidad de hacer ajustes con miras a los dos últimos meses de la campaña.
Entonces, vale preguntarle al gerente general de los Medias Blancas de Chicago por qué hay que aplaudirle al adquirir a Jake Peavy, un pitcher lesionado que en el mejor de los casos recién podría reaparecer a principios de septiembre.
El traspaso de Peavy de los Padres a Chicago, luego que el as había vetado en mayo una anterior negociación, marcó la nota al vencer el plazo para los canjes sin restricciones en las Grandes Ligas.
Fue más que nada un periodo inflado por la exagerada expectativa sobre si los Azulejos de Toronto se iban a desprender de Roy Halladay, además del estéril debate sobre si los equipos deben aferrarse a los prospectos que tienen.
Toronto puso una etiqueta muy cara para los interesados en obtener los servicios de Halladay, señalado como el mejor serpentinero de la Liga Americana.
Cara en cuanto a los prospectos, pero en el fondo el asunto fue tallado por la economía en tiempos de crisis. No importa que sea un club con los recursos financieros para pagar, como los Filis de Filadelfia o los Medias Rojas de Boston.
Los equipos se han dado cuenta que retener a sus prospectos les permite ahorrar dinero bajo la premisa de que la nómina se dispare con un exagerado número de jugadores que devengan más de 10 millones de dólares al año.
Por esto fue que los Filis no quisieron soltar a Kyle Drabek, Michael Taylor y Dominic Brown, considerados entre los prospectos más cotizados de la organización.
Con un precio más “barato”, en un paquete que incluyó al lanzador venezolano Carlos Carrasco, los actuales campeones de la Serie Mundial se las arreglaron con Cliff Lee de los Indios de Cleveland como consuelo para apuntalar su necesidad de reforzar su rotación de abridores.
Y bien por los Filis. Fue una contratación con bajo margen de riesgo. En Lee, Cy Young de la Americana el año pasado, consiguieron a un zurdo que consume muchos innings y a quien podrán retener para 2010 haciendo uso de una opción de 9 millones de dólares.
Lo demostró en su primera salida con el uniforme de Filadelfia al lanzar la ruta completa por tercera vez en cuatro aperturas, llevando un juego sin hits hasta el sexto inning.
Y bien por los Azulejos. El valor de Halladay podría ser incluso más alto durante el receso, cuando podrían ofrecerlo nuevamente con el incentivo de que se podrá retener por una campaña entera y no un par de meses.
Lee repartió dividendos inmediatos para los líderes del Este de la Liga Nacional. Los Medias Blancas, en cambio, deberán esperar varias semanas para poder contar con Peavy en medio de una encarnizada batalla en la Central de la Americana, donde marchan a juego y medio de los líderes Tigres de Detroit.
No hay certeza si Peavy, quien ha estado fuera de acción desde junio, podrá lanzar o este incluso cuanto tiempo tomará su recuperación. Recién el jueves pasado, el gerente de los Padres Kevin Towers indicó que Peavy tenía un “50-50” de posibilidades de volver esta campaña”.
“Esta división se va a decidir en los últimos días de septiembre”, dijo el gerente de los Medias Blancas Ken Williams.
Es muy posible que así se defina la división, pero para poder estar en la lucha en septiembre hay que ganar en agosto.
Lo curioso es que Chicago dejó ir en el canje a Clayton Richard, quien sólo había permitido una carrera en ocho innings en cada una de sus dos últimas salidas.
Más práctica fue la transacción que permitió a Boston adquirir a Víctor Martínez, quien en seis campañas en las mayores acumula promedio de .297.
El ambidiestro venezolano aportará versatilidad, ya que esta temporada ha jugado 52 partidos como catcher y 47 en la inicial. También podría reanimar a la ofensiva de los Medias Rojas, en la que cinco de sus titulares batean por debajo de .250.
Lo que falta por dilucidar será la repartición de juego con Jason Varitek, el otro receptor y capitán del equipo.
Al menos en el papel fue el mejor canje de todos y mucho más importante para Boston fue que no tuvieron que mandar a Cleveland a su atesorado prospecto Clay Buchholz.
Los Medias Rojas tienen 10 juegos pendientes con los Yanquis de Nueva York y ocho con los Mantarrayas de Tampa Bay, sus adversarios dentro de una lucha a muerte en el Este de la Americana.
Ahora tienen más opciones para enfrentar a pitchers derechos y hasta reforzaron su banca. ¿Nueva York y Tamba Bay? Bien gracias.
Con 11 victorias en 15 partidos tras la pausa por el Juego de Estrellas y al frente de la división, los Yanquis no parecieron alarmarse tras añadir solamente al versátil infielder Jerry Hairston Jr.
“Mejoraron el equipo y seguirá siendo una lucha reñida”, dijo el inicialista de los Yanquis Mark Teixeira. “Tenemos todo lo que necesitamos para seguir ganando y lo estamos demostrando”.
La frase
“En mayo, quizá no era el momento adecuado para que Jake Peavy llegara, pero ahora es ideal, porque nos estamos perfilando rumbo a los playoffs”. Ken Williams. Gerente general de los Medias Blancas
Entonces, vale preguntarle al gerente general de los Medias Blancas de Chicago por qué hay que aplaudirle al adquirir a Jake Peavy, un pitcher lesionado que en el mejor de los casos recién podría reaparecer a principios de septiembre.
El traspaso de Peavy de los Padres a Chicago, luego que el as había vetado en mayo una anterior negociación, marcó la nota al vencer el plazo para los canjes sin restricciones en las Grandes Ligas.
Fue más que nada un periodo inflado por la exagerada expectativa sobre si los Azulejos de Toronto se iban a desprender de Roy Halladay, además del estéril debate sobre si los equipos deben aferrarse a los prospectos que tienen.
Toronto puso una etiqueta muy cara para los interesados en obtener los servicios de Halladay, señalado como el mejor serpentinero de la Liga Americana.
Cara en cuanto a los prospectos, pero en el fondo el asunto fue tallado por la economía en tiempos de crisis. No importa que sea un club con los recursos financieros para pagar, como los Filis de Filadelfia o los Medias Rojas de Boston.
Los equipos se han dado cuenta que retener a sus prospectos les permite ahorrar dinero bajo la premisa de que la nómina se dispare con un exagerado número de jugadores que devengan más de 10 millones de dólares al año.
Por esto fue que los Filis no quisieron soltar a Kyle Drabek, Michael Taylor y Dominic Brown, considerados entre los prospectos más cotizados de la organización.
Con un precio más “barato”, en un paquete que incluyó al lanzador venezolano Carlos Carrasco, los actuales campeones de la Serie Mundial se las arreglaron con Cliff Lee de los Indios de Cleveland como consuelo para apuntalar su necesidad de reforzar su rotación de abridores.
Y bien por los Filis. Fue una contratación con bajo margen de riesgo. En Lee, Cy Young de la Americana el año pasado, consiguieron a un zurdo que consume muchos innings y a quien podrán retener para 2010 haciendo uso de una opción de 9 millones de dólares.
Lo demostró en su primera salida con el uniforme de Filadelfia al lanzar la ruta completa por tercera vez en cuatro aperturas, llevando un juego sin hits hasta el sexto inning.
Y bien por los Azulejos. El valor de Halladay podría ser incluso más alto durante el receso, cuando podrían ofrecerlo nuevamente con el incentivo de que se podrá retener por una campaña entera y no un par de meses.
Lee repartió dividendos inmediatos para los líderes del Este de la Liga Nacional. Los Medias Blancas, en cambio, deberán esperar varias semanas para poder contar con Peavy en medio de una encarnizada batalla en la Central de la Americana, donde marchan a juego y medio de los líderes Tigres de Detroit.
No hay certeza si Peavy, quien ha estado fuera de acción desde junio, podrá lanzar o este incluso cuanto tiempo tomará su recuperación. Recién el jueves pasado, el gerente de los Padres Kevin Towers indicó que Peavy tenía un “50-50” de posibilidades de volver esta campaña”.
“Esta división se va a decidir en los últimos días de septiembre”, dijo el gerente de los Medias Blancas Ken Williams.
Es muy posible que así se defina la división, pero para poder estar en la lucha en septiembre hay que ganar en agosto.
Lo curioso es que Chicago dejó ir en el canje a Clayton Richard, quien sólo había permitido una carrera en ocho innings en cada una de sus dos últimas salidas.
Más práctica fue la transacción que permitió a Boston adquirir a Víctor Martínez, quien en seis campañas en las mayores acumula promedio de .297.
El ambidiestro venezolano aportará versatilidad, ya que esta temporada ha jugado 52 partidos como catcher y 47 en la inicial. También podría reanimar a la ofensiva de los Medias Rojas, en la que cinco de sus titulares batean por debajo de .250.
Lo que falta por dilucidar será la repartición de juego con Jason Varitek, el otro receptor y capitán del equipo.
Al menos en el papel fue el mejor canje de todos y mucho más importante para Boston fue que no tuvieron que mandar a Cleveland a su atesorado prospecto Clay Buchholz.
Los Medias Rojas tienen 10 juegos pendientes con los Yanquis de Nueva York y ocho con los Mantarrayas de Tampa Bay, sus adversarios dentro de una lucha a muerte en el Este de la Americana.
Ahora tienen más opciones para enfrentar a pitchers derechos y hasta reforzaron su banca. ¿Nueva York y Tamba Bay? Bien gracias.
Con 11 victorias en 15 partidos tras la pausa por el Juego de Estrellas y al frente de la división, los Yanquis no parecieron alarmarse tras añadir solamente al versátil infielder Jerry Hairston Jr.
“Mejoraron el equipo y seguirá siendo una lucha reñida”, dijo el inicialista de los Yanquis Mark Teixeira. “Tenemos todo lo que necesitamos para seguir ganando y lo estamos demostrando”.
La frase
“En mayo, quizá no era el momento adecuado para que Jake Peavy llegara, pero ahora es ideal, porque nos estamos perfilando rumbo a los playoffs”. Ken Williams. Gerente general de los Medias Blancas