Deportes
Los Leones Negros sacan el pecho por el futbol tapatío
El equipo de la UdeG empata a cero con Veracruz y obtiene su pase a la Liguilla del Torneo de Ascenso
GUADALAJARA, JALISCO (14/ABR/2012).- Aunque le va a las Chivas, Martín Hernández, trabajador de la Universidad de Guadalajara, le exige al delantero de los Leones Negros, Renato Rivera, que tire a la portería.
"¡No tiran!, le dice a su hija Andrea mientras mueve la cabeza con disgusto. Martín está triste y contento: contento, porque con el marcador empatado a cero, los Leones Negros consiguieron el pase a la Liguilla del Torneo de Ascenso del futbol mexicano; triste, porque Estudiantes Tecos y Atlas se juegan la lucha por el descenso.
Apenas van unos minutos del encuentro y el clima ya se torna tenso: tenso para el Veracruz, que no tuvo otra propuesta en el juego que no fuera golpear: golpearon a Renato Rivera, tiraron a Rodrigo Folle. Patadas. Más patadas. En el segundo tiempo, un empujón en el área. Penal.
"¡Amonéstalo, mamacita!", le gritaban a la árbitra del encuentro, Quetzalli Alvarado. Otros, vestidos con camisetas de Chivas y Atlas, se paraban de sus asientos y la reconvenían con la mano levantada.
Francisco Silva era el encargado de tirar el penal. Emplazó el balón. Tomó distancia y tiró. Tuc. La pelota pegó en las piernas del portero de Veracruz, José Antonio Rodríguez, y rebotó sin peligro.
Luego del error de Silva, Emmanuel, Ramiro, Verónica y Fernanda, estudiantes de la Prepa 1, se retiraron del Estadio.
Cuando el partido entraba en un bache, los aficionados se concentraban en las mujeres: "¡Vuelta, vuelta!". Pero cuando Rodrigo Folle emprendía la carrera por la banda de la izquierda o Renato Rivera amagaba con entrar al área, comenzaba la voz plural: "UdeG, clap, clap, clap".
"¡Buuuuuuuu¡", gritaban las personas cuando terminó el partido. Los Leones Negros consiguieron un histórico pase a la Liguilla del Torneo de Ascenso luego de tres años de no poder calificar y le pusieron la muestra a los demás equipos tapatíos.
EL INFORMADOR / GONZALO JÁUREGUI
"¡No tiran!, le dice a su hija Andrea mientras mueve la cabeza con disgusto. Martín está triste y contento: contento, porque con el marcador empatado a cero, los Leones Negros consiguieron el pase a la Liguilla del Torneo de Ascenso del futbol mexicano; triste, porque Estudiantes Tecos y Atlas se juegan la lucha por el descenso.
Apenas van unos minutos del encuentro y el clima ya se torna tenso: tenso para el Veracruz, que no tuvo otra propuesta en el juego que no fuera golpear: golpearon a Renato Rivera, tiraron a Rodrigo Folle. Patadas. Más patadas. En el segundo tiempo, un empujón en el área. Penal.
"¡Amonéstalo, mamacita!", le gritaban a la árbitra del encuentro, Quetzalli Alvarado. Otros, vestidos con camisetas de Chivas y Atlas, se paraban de sus asientos y la reconvenían con la mano levantada.
Francisco Silva era el encargado de tirar el penal. Emplazó el balón. Tomó distancia y tiró. Tuc. La pelota pegó en las piernas del portero de Veracruz, José Antonio Rodríguez, y rebotó sin peligro.
Luego del error de Silva, Emmanuel, Ramiro, Verónica y Fernanda, estudiantes de la Prepa 1, se retiraron del Estadio.
Cuando el partido entraba en un bache, los aficionados se concentraban en las mujeres: "¡Vuelta, vuelta!". Pero cuando Rodrigo Folle emprendía la carrera por la banda de la izquierda o Renato Rivera amagaba con entrar al área, comenzaba la voz plural: "UdeG, clap, clap, clap".
"¡Buuuuuuuu¡", gritaban las personas cuando terminó el partido. Los Leones Negros consiguieron un histórico pase a la Liguilla del Torneo de Ascenso luego de tres años de no poder calificar y le pusieron la muestra a los demás equipos tapatíos.
EL INFORMADOR / GONZALO JÁUREGUI