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Entrenador del Cobreloa (Chile) y jugador uruguayo casi arreglan diferencias a golpes

El entrenador Marco Antonio Figueroa y el jugador uruguayo Iván Guillauma casi terminaron a golpes en un entrenamiento

SANTIAGO DE CHILE, CHILE.- El Cobreloa chileno recibirá el domingo al Colo Colo con un tormentoso clima interno, luego que el entrenamiento del jueves casi terminó a golpes entre el entrenador Marco Antonio Figueroa y el jugador uruguayo Iván Guillauma, reveló hoy este último.

"Dijo que me daba cinco combos (puñetazos) de ventaja y que no le duraba un asalto", dijo a radio Cooperativa Guillauma, que fue separado del primer equipo mientras los dirigentes anunciaron un pronunciamiento recién para la próxima semana y el 'Fantasma' Figueroa restó toda importancia al incidente.

No obstante, el cruce no fue el primero protagonizado por el ex internacional chileno que terminó su carrera en México, donde se hizo técnico, con miembros de la plantilla del club, en el que reemplazó al paraguayo Gustavo Benítez.

Este último renunció cuando el equipo resbalaba a posiciones de descenso, en medio de abundantes comentarios de que los jugadores lo habían boicoteado, por lo que, tal vez advertido, el 'Fantasma' trató de imponer disciplina desde el comienzo, mientras los buenos resultados regresaban y también las sonrisas de jugadores e hinchas.

Hace algunas semanas, Figueroa separó de la plantilla al argentino Rodrigo Mannara, que se indignó porque el entrenador lo mantuvo sólo 23 minutos en la cancha en un partido.

Mannara fue perdonado la semana pasada tras disculparse e incluso jugó en un amistoso contra el Bolognesi peruano, pero la paz no duró, de acuerdo a lo relatado por el uruguayo Guillauma.

"Todo empezó cuando el profesor (Figueroa) escuchó que yo dije que me iba a quedar parado en la práctica, entonces me dijo (con insultos), 'oiga, pesque sus cositas y se va de acá. Aquí nadie se queda parado'.  Entonces, le pregunté si él era muy pesado y se creía muy choro (bravucón) y me mandó para mi casa", señaló.

Agregó que se sentó en el banco de suplentes  y Figueroa "empezó a gritar sacándome la madre y lo encaré; algunos compañeros me calmaron y esperé que terminara el entrenamiento y le fui a preguntar  porqué me había dicho eso".

"Él (Figueroa) le dijo al profe Vallejos (Rubén, ayudante de campo): 'Sácamelo o le voy a meter un combo en el hocico", a lo que él replicó, "porqué ladras tanto si no muerdes".

"Él me dijo entonces que me daba cinco combos de ventaja y que no le duraba un asalto", dijo Guillauma, a cuyo juicio si el técnico quiere boxear, "que se ponga los guantes y suba al ring, porque acá se trata de dirigir un equipo de fútbol y no a boxeadores", sostuvo el jugador.

Guillauma también afirmó que los dirigentes le pidieron que le bajara el perfil al incidente, para que no saliera a la luz, pero finalmente lo separaron de la plantilla y lo enviaron a entrenarse con los juveniles.

Figueroa, en tanto, negó la pelea y aseguró que el entrenamiento fue normal. "Sin problemas, tuvimos un entrenamiento sin problemas. Fue un muy buen entrenamiento, así que se cuiden los albos (Colo Colo)", sostuvo el 'Fantasma'.

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