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El Atlas, sin el Atlas

Dos años pasaron desde que el Club Atlas AC se desprendió del equipo de Primera División y de toda la estructura del futbol, es decir, la razón de ser de los Rojinegros

GUADALAJARA, JALISCO (20/DIC/2015).- La historia es de sobra conocida: Grupo Salinas, tenedor de Tv Azteca, es el nuevo dueño de los Zorros y ha resuelto dos de los tres retos que asumieron al comprar al equipo tapatío: salvaron al equipo del descenso, le dieron estabilidad económica, pero aún no pueden hacerlo un equipo protagonista del futbol mexicano.

Pero en el Atlas AC las cosas cambiaron radicalmente; sin el equipo, razón de ser de la institución al menos en su concepto, el Atlas es un club social más en la ciudad, situación que asumen con resignación quienes antes manejaban un equipo de Primera División.
 
Movimiento necesario

“Tengo que ser sincero. Desde el punto de vista institucional te puedo decir que han sido años buenos para el Atlas”, aseguró de entrada Eugenio Ruiz Orozco, el presidente a quien le tocó negociar al equipo cuando estaba quebrado y hundido en temas de descenso.

“Todas las dificultades que veníamos acarreando se resolvieron, con los clubes vamos bien porque le hemos hecho mejoras a todas las instalaciones. Por supuesto que en este tiempo hemos tenido que aprender sin el futbol, pero por el otro lado el equipo quedó en buenas manos, de eso no tengo ninguna duda”.

Ruiz Orozco asegura que ha costado trabajo entender que el futbol no era la razón de ser del Club Atlas. “Era una parte muy importante, pero el Atlas es mucho más que futbol. Claro que el futbol fue la razón por la que nación la institución, hay que recordar que todo empezó con un equipo amateur, que no había futbol profesional, por eso insisto que en este tiempo lo más importante es que nosotros hemos logrado superar la crisis en la que estábamos”.
 
– ¿Se extraña tener el manejo del equipo?

– La verdad que la corta etapa que me tocó manejarlo fue muy complicado. Por supuesto que ves esta situación con cierta nostalgia porque nos hubiera gustado mantenerlo acá pero lo real es que por decisión de la asamblea se determinó que el futbol cambiara de propietarios.
 
– ¿El Atlas sin el Atlas siguió siendo atractivo para patrocinadores?

– Evidentemente no. Nosotros teníamos tres clubes y al equipo, hoy sólo tenemos los tres clubes y los patrocinadores se fueron con el equipo.
 
– Sigue siendo atractiva la presidencia del Club Atlas?

– Aquí hay mucho trabajo y alguien lo tiene que hacer. Cierto que puede pegar en el ego de alguien, pero ahora hay otros objetivos y eso es parte de lo que tenemos que entender.

Desencanto

Es un secreto a voces, pero la desilusión es un lugar común en el Atlas AC.

Los resultados del equipo vendido a Grupo Salinas no son halagadores, pero también las formas son cuestionables.

Entre los socios del club Atlas, tanto aquellos que tuvieron que ver con el manejo del equipo de Primera División como aquellos que nunca participaron, hay el sentimiento generalizado de desilusión.

Primero, por los resultados deportivos, que distan mucho de ser diferentes a los que se tenían en los últimos años de la administración anterior.

Pero, sobre todo, por esa lejanía que ha mantenido al escuadra de la afición, con los entrenamientos a puerta cerrada y la poca interacción de los aficionados con el equipo. “Se está perdiendo identidad”, dijo un socio que prefirió el anonimato.

Entre las muchas ausencias de aficionados a los partidos del equipo están las de aquellos que una vez manejaron al Atlas. Hay desilusión, de ésa que no invita a ir al estadio.

El hijo que se fue

Su gestión fue una de las últimas al frente del equipo de Primera División, por eso es que no puede ocultar su nostalgia al hablar del Atlas sin el Atlas.

Víctor Flores Cosío, que aunque no fue presidente del club sí fue el hombre clave que manejaba al equipo de futbol durante la gestión de Carlos Martín del Campo, hace una analogía que describe perfectamente el sentir de los Rojinegros que algunas vez fueron dueños. “Hago la semejanza con un hijo que se fue; sé que mi hijo está bien, está mejor, pero no por eso dejo de extrañarlo. Hoy el Atlas está en manos de una empresa fuerte, de las más importantes del país”.
 
– ¿Se pudo haber rescatado el barco mucho antes?

– En lo económico era insostenible, era necesario un cambio, de eso no hay duda.
 
Lejos de haber reproches a la mala campaña que tuvo el equipo, Flores Cosío lo toma con calma. “Tengo que reconocer que el futbol es muy complejo, no es sólo de ponerle dinero. En lo deportivo es un hecho que los resultados no han sido los esperados, seguramente los nuevos dueños están conscientes de que las metas se quedaron muy lejanas a lo que ellos mismos proyectaron”.
 
– ¿Hay nostalgia?

– Claro, yo nací en este club, a los 12 años hice del Atlas mi espacio juvenil y después tuve la oportunidad de servir durante 15 años a la institución.

NUMERALIA

500 millones de pesos recibió el Atlas por la venta del equipo de futbol y su estructura a Grupo Salinas.

424 millones de pesos era la deuda que tenía el Atlas AC.

393 mil pesos recibió cada socio por la venta del equipo.

6 millones de pesos recibió cada socio del Club Guadalajara que vendió a Jorge Vergara.

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