Deportes
Chucho conoce a la perfección a los Pumas
Los universitarios tienen un lugar importante en el corazón de Ramírez, pero el equipo que ahora dirige también
CIUDAD DE MÉXICO.- Nunca ha dirigido un América-Pumas, pero qué importa, Jesús Ramírez conoce a la perfección cómo hierve la sangre en este tipo de encuentros.
Eso explica la ecuanimidad reflejada por el técnico de las Águilas, quien hoy vivirá su primer duelo de gran rivalidad en el banquillo del Estadio Azteca.
En lugar de nerviosismo, Chucho experimenta tranquilidad.
Más allá del pasional marco que siempre acompaña a azulcremas y auriazules, el estratega americanista vivirá una tarde especial, en la que el contrincante será el club que lo formó como futbolista.
"Obviamente lo es (especial)", reconoce, antes de esbozar una sonrisa. "Ahí inicié, tengo muchos amigos, le tengo un gran respeto y un gran recuerdo a Pumas, pero hoy soy América y quiero que gane América".
A final de cuentas, las Águilas fueron quienes le dieron la oportunidad de debutar como estratega en la Primera División.
Los universitarios tienen un lugar importante en el corazón de Ramírez, pero el equipo que ahora dirige, también. Valorar su trabajo en las Selecciones con límite de edad es algo que no olvidará.
Por eso, anhela salir del Coloso de Santa Úrsula con la satisfacción que provoca superar a un acérrimo rival.
Chucho todavía es un entrenador novato en el máximo circuito, pero todo un experto en los sentimientos que provocan los duelos entre Águilas y Pumas.
De hecho, está convencido de que él y los hoy jugadores amarillos que nunca han enfrentado a los felinos con su actual equipo saldrán adelante.
"Los que llegaron, donde jugaban seguramente vivían clásicos iguales, así es que no debe sorprenderles lo que viene", considera el estratega. "Obviamente cada partido tiene una situación diferente, pero tampoco hay grandes ciencias para esconder. Nos conocemos todos".
Por lo que anhela tener una actuación muy similar a la brindada hace una semana en la cancha del estadio Azul.
Además de ser uno de esos cotejos que la afición americanista prohíbe perder, Ramírez recuerda que es frente a otro de los integrantes del Grupo de la Muerte.
"Tenemos un partido sumamente importante, porque también es un rival de grupo", subraya. "Aquí podríamos complementar las dos cosas: mantener la regularidad y obviamente pensar en ganar, porque no hay más".
Menos contra un equipo que siempre será especial para Chucho.
Eso explica la ecuanimidad reflejada por el técnico de las Águilas, quien hoy vivirá su primer duelo de gran rivalidad en el banquillo del Estadio Azteca.
En lugar de nerviosismo, Chucho experimenta tranquilidad.
Más allá del pasional marco que siempre acompaña a azulcremas y auriazules, el estratega americanista vivirá una tarde especial, en la que el contrincante será el club que lo formó como futbolista.
"Obviamente lo es (especial)", reconoce, antes de esbozar una sonrisa. "Ahí inicié, tengo muchos amigos, le tengo un gran respeto y un gran recuerdo a Pumas, pero hoy soy América y quiero que gane América".
A final de cuentas, las Águilas fueron quienes le dieron la oportunidad de debutar como estratega en la Primera División.
Los universitarios tienen un lugar importante en el corazón de Ramírez, pero el equipo que ahora dirige, también. Valorar su trabajo en las Selecciones con límite de edad es algo que no olvidará.
Por eso, anhela salir del Coloso de Santa Úrsula con la satisfacción que provoca superar a un acérrimo rival.
Chucho todavía es un entrenador novato en el máximo circuito, pero todo un experto en los sentimientos que provocan los duelos entre Águilas y Pumas.
De hecho, está convencido de que él y los hoy jugadores amarillos que nunca han enfrentado a los felinos con su actual equipo saldrán adelante.
"Los que llegaron, donde jugaban seguramente vivían clásicos iguales, así es que no debe sorprenderles lo que viene", considera el estratega. "Obviamente cada partido tiene una situación diferente, pero tampoco hay grandes ciencias para esconder. Nos conocemos todos".
Por lo que anhela tener una actuación muy similar a la brindada hace una semana en la cancha del estadio Azul.
Además de ser uno de esos cotejos que la afición americanista prohíbe perder, Ramírez recuerda que es frente a otro de los integrantes del Grupo de la Muerte.
"Tenemos un partido sumamente importante, porque también es un rival de grupo", subraya. "Aquí podríamos complementar las dos cosas: mantener la regularidad y obviamente pensar en ganar, porque no hay más".
Menos contra un equipo que siempre será especial para Chucho.