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César Ramírez quiere llegar a los primeros 50 de la ATP

El padre del tenista, del mismo nombre, espera preparar a sus hijo para ser de los mejores tenistas del orbe

MÉXICO, D.F.- Suele suceder que el deporte mexicano se siente menos inseguro cuando tiene a su lado a alguna figura internacional, no en balde cuando la Selección mexicana de futbol está en crisis llama a algún forastero para que la reconforte.

Pero en el caso del tenista juvenil César Ramírez, quinto en el escalafón de la Federación Internacional de Tenis (ITF, por sus siglas en inglés), no va a haber un Sven-Goran Eriksson que valga.

Su entrenador y padre, del mismo nombre, está convencido de que el "Tiburón" va a ser "top 50" en el ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y él va a estar allí para guiarlo como ha hecho desde que tenía siete años.

Ante algunos comentarios de la prensa veracruzana de que César necesita cambiar de entrenador y traer a su propio Sven-Goran Eriksson, don César atajó:

"Creo que en México aún hay mucho malinchismo y quieren ver al `Tiburón' con una figura diferente".
Pese a las críticas, la mayoría de ellas carentes de fundamento, subrayó:

"Para algunos de los mejores jugadores del mundo los entrenadores son los papás. El entrenador de las Williams (Venus y Serena) el coach es el papá. Los medallistas de taekwondo (Iridia y Oscar Salazar), el papá es el entrenador".

Las altas expectativas que ha generado el veracruzano de sacar al tenis mexicano del marasmo llevan a preguntarse si su entrenador, o sea el padre, está a la altura de las circunstancias.

-Se siente listo para entrenar a un "top 50"?

-Me siento listo para entrenar al número uno del mundo -dijo contundente.

Don César Ramírez se calificó a sí mismo como "una persona muy preparada, ingeniero de profesión, con todos los cursos habidos y por haber. El "Tiburón" no es el primer campeón que hago, pero es el que más confianza me ha tenido".

Indicó que el largo trabajo de más de 10 años con su hijo ha encontrado una fórmula ganadora que no hay por qué modificar, sin embargo está consciente de que los resultados van a mandar.

"El dia que él deje de creer en mí, él solito va decir: `papá tú no puedes ser mi entrenador'... Eso no va a depender de mí, sino de él".

Pero, insistió, "una fórmula ganadora no se cuestiona, en el futbol si tienes un entrenador ganador no lo tiran hasta que pierda. Mientras siga siendo ganador, no va haber ningún problema.

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