Deportes
Brasil se apunta doble victoria
Además del triunfo sobre Japón, el país organizador controló las nuevas manifestaciones en contra de la Copa
BRASILIA, BRASIL (16/JUN/2013).- Brasil pudo celebrar por partida doble en la apertura de la Copa Confederaciones en Brasilia, además del triunfo 3-0 sobre Japón, la fiesta de apertura cumplió con las expectativas, pese a una protesta social ante el estadio Nacional “Mané Garrincha” y varios disturbios en otras ciudades como Belo Horizonte, que se saldo con casi 40 heridos.
El público disfrutó de una fiesta de futbol, cerveza y carnval. La que no disfrutó del todo fue la presidenta Dilma Rousseff, abucheada en el momento de los discursos inaugurales. El presidente de la FIFA Joseph Blatter pidió “fair play” al público, que no dejaba de silbar contra su presidenta.
Horas antes del partido, unas 500 personas según la Policía, o mil, de acuerdo a los organizadores de la protesta, expresaron su malestar por la inversión del dinero público en estadios de futbol.
Los manifestantes fueron dispersados por la policía que utilizó balas de goma y gases lacrimógenos cuando comenzaban a llegar los aficionados para el partido.
Al menos 26 manifestantes y siete policías resultaron heridos.
Fueron detenidas 20 personas, en su mayoría jóvenes que denuncian los millones que el país ha gastado en la construcción o reforma de estadios.
Brasil tiene por delante el Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro 2016. Además su capacidad para organizar grandes acontecimientos volverá a ponerse a prueba este julio cuando llegue el Papa.
“A la Copa del Mundo renuncio, quiero más dinero para salud y educación”, fue el lema de los manifestantes, que desde primeras horas de la mañana fueron acercándose al estadio, eludiendo el perímetro de seguridad de la Policía de manera pacífica, hasta que llegaron a las puertas del estadio.
El público disfrutó de una fiesta de futbol, cerveza y carnval. La que no disfrutó del todo fue la presidenta Dilma Rousseff, abucheada en el momento de los discursos inaugurales. El presidente de la FIFA Joseph Blatter pidió “fair play” al público, que no dejaba de silbar contra su presidenta.
Horas antes del partido, unas 500 personas según la Policía, o mil, de acuerdo a los organizadores de la protesta, expresaron su malestar por la inversión del dinero público en estadios de futbol.
Los manifestantes fueron dispersados por la policía que utilizó balas de goma y gases lacrimógenos cuando comenzaban a llegar los aficionados para el partido.
Al menos 26 manifestantes y siete policías resultaron heridos.
Fueron detenidas 20 personas, en su mayoría jóvenes que denuncian los millones que el país ha gastado en la construcción o reforma de estadios.
Brasil tiene por delante el Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro 2016. Además su capacidad para organizar grandes acontecimientos volverá a ponerse a prueba este julio cuando llegue el Papa.
“A la Copa del Mundo renuncio, quiero más dinero para salud y educación”, fue el lema de los manifestantes, que desde primeras horas de la mañana fueron acercándose al estadio, eludiendo el perímetro de seguridad de la Policía de manera pacífica, hasta que llegaron a las puertas del estadio.