Deportes
Atletismo y algo más
¿Quién es Antonio Lozano?
En la rueda de prensa del Medio Maratón Atlas, efectuada en la Ciudad de México, se contó con la presencia y apoyo del flamante presidente de la Federación Mexicana de Atletismo (FMA, quien con una votación de 17 a 14, se ganó la “Silla” para un periodo que inició el 25 de julio y terminará en 2012, donde se impuso en votación a Rodolfo Gómez y Eduardo Jiménez.
Nació en Puruarán, Michoacán, el 12 de abril de 1963, 46 años cumplidos; tiene un historial largo como atleta, como entrenador y como directivo, iniciando cuando el presidente de la FMA, Julián Núñez, en 1991, le invitó a formar parte de su Consejo Directivo, como asesor jurídico, cuando existían grandes conflictos con atletas, ¿como hoy?, y se dijo a sí mismo, “si no estamos adentro cómo podremos tratar de ordenar las cosas”; en esa administración se carecía de un orden total y ese orden en el deporte en México ha sido violentado en múltiples ocasiones.
Como atleta fue representativo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en las pruebas de 800 metros y en relevos de 4x400, en primera categoría; siguiendo con su carrera directiva, fue delegado en los Juegos Panamericanos, en 1995, en Mar del Plata, Argentina; Centroamericanos, en Puerto Rico y República Dominicana, y Juegos Olímpicos, en Atlanta y en Atenas 2004, como responsable técnico.
¿En la silla?
“Estoy satisfecho, porque el primer escalón de 100 está dado, después en el siguiente tenemos que responder y tratar de destrabar los problemas generados por esta falta de unidad; lo segundo es el desarrollo masivo, la capacitación y como consecuencia una serie de escaleras de tipo organizativo, formando una pirámide sólida para llegar al escalón 100, con el éxito total a un largo plazo. Sé que es un camino difícil, porque pocos construyen y muchos destruyen, tenemos que pedir el apoyo desde el Presidente de la República, hasta el último mexicano, porque todos somos importantes”, así se expresó el nuevo directivo.
Nació en Puruarán, Michoacán, el 12 de abril de 1963, 46 años cumplidos; tiene un historial largo como atleta, como entrenador y como directivo, iniciando cuando el presidente de la FMA, Julián Núñez, en 1991, le invitó a formar parte de su Consejo Directivo, como asesor jurídico, cuando existían grandes conflictos con atletas, ¿como hoy?, y se dijo a sí mismo, “si no estamos adentro cómo podremos tratar de ordenar las cosas”; en esa administración se carecía de un orden total y ese orden en el deporte en México ha sido violentado en múltiples ocasiones.
Como atleta fue representativo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en las pruebas de 800 metros y en relevos de 4x400, en primera categoría; siguiendo con su carrera directiva, fue delegado en los Juegos Panamericanos, en 1995, en Mar del Plata, Argentina; Centroamericanos, en Puerto Rico y República Dominicana, y Juegos Olímpicos, en Atlanta y en Atenas 2004, como responsable técnico.
¿En la silla?
“Estoy satisfecho, porque el primer escalón de 100 está dado, después en el siguiente tenemos que responder y tratar de destrabar los problemas generados por esta falta de unidad; lo segundo es el desarrollo masivo, la capacitación y como consecuencia una serie de escaleras de tipo organizativo, formando una pirámide sólida para llegar al escalón 100, con el éxito total a un largo plazo. Sé que es un camino difícil, porque pocos construyen y muchos destruyen, tenemos que pedir el apoyo desde el Presidente de la República, hasta el último mexicano, porque todos somos importantes”, así se expresó el nuevo directivo.