Deportes
Atletismo europeo apuesta por África
En la actualidad, países como Francia, España o Azerbaiyán permiten que atletas africanos los representen en competencias internacionales
BARCELONA, ESPAÑA (03/AGO/2010).- Los Vigésimos Campeonatos de Europa de atletismo, clausurados el domingo en Barcelona, permitieron sacar como conclusión que las corrientes migratorias y los cambios de nacionalidades de atletas africanos marcan una tendencia en el continente.
Francia, por ejemplo, firmó en Cataluña el mejor resultado de su historia (18 medallas, 8 de ellas de oro), confirmando su condición de país multicultural, por su pasado colonial y su inmigración, que en muchos casos se refleja ya en la segunda generación, en deportistas nacidos en suelo galo.
A pesar de sumar éxitos para la tricolor, algunos de ellos recuerdan con frecuencia sus países de origen, como la 'camerunesa' Véronique Mang (dos medallas en Barcelona, en 100 y relevo 4x100 metros) o el triple saltador Teddy Tamgho (bronce).
En el caso de Myriam Soumaré, feliz por cantar la Marsellesa en el podio de los 200 metros, las raíces son mauritanas. La joven mujer celebró también la plata del relevo 4x100 metros y el bronce de los 100 metros.
Otro triple medallista del sprint, Martial Mbandjock, tiene orígenes esclavos, también en Camerún, mientras que Mahiédine Mekhissi y Bob Tahri, oro y plata respectivamente en los 3.000 metros obstáculos, tienen ascendencia argelina.
Pero no sólo Francia sacó frutos de esta circunstancia. Mo Farah, autor del 'doblete' del fondo cinco mil y 10 mil metros, nació en Somalia y Phillips Idowu, rey del triple salto, tiene raíces familiares en Nigeria.
En el pasado, países de emigrantes, Italia y España son actualmente países de acogida por su posición geográfica y sus condiciones de vida.
“Como deporte de base, el atletismo se nutre de esta realidad social y económica. Esto se va a ir intensificando", indicó Franco Arese, presidente de la Federación Italiana de Atletismo (FIDAL).
Azerbaiyán ha ido 'captando' a jóvenes fondistas etíopes, que va nacionalizando, mientras que Turquía ha conseguido tres de sus cuatro medallas con jóvenes mujeres nacidas cerca de Adis Abeba, Elvan Abeylegesse y Alemitu Bekele.
"La movilidad de la gente es un hecho en el siglo XXI. Pero los cambios más o menos forzados de nacionalidades no es bueno", lamentó el suizo Hansjörg Wirz, presidente de la Asociación Europea de Atletismo (AEA).
Sebastian Coe, presidente del Comité de Organización de los Juegos Olímpicos de Londres-2012, también se muestra crítico con esta evolución. "En el Europeo, la gente quiere ver correr a corredores europeos, no un Mundial camuflado", estimó el británico.
Rusa critica medidas
El presidente de la Federación Rusa de Atletismo (FRA), Valentín Balájnichev, criticó duramente la práctica de algunos países europeos de naturalizar a atletas africanos.
"Tengo una actitud muy negativa hacia esa práctica. Nosotros no seguiremos el camino de Azerbaiyán y Turquía, que ganan medallas con las piernas de corredores africanos”, afirmó Balájnichev.
El ruso lamenta que "algunas federaciones europeas están trabajando según el principio de los clubes de fútbol. Fichan a atletas extranjeros para cumplir sus objetivos.
“Si esta práctica no cesa, entonces las carreras de larga distancia en los Europeos se convertirán en campeonatos de Etiopía, en los que participarán algunos atletas de Marruecos y Kenia", apunta.
Francia, por ejemplo, firmó en Cataluña el mejor resultado de su historia (18 medallas, 8 de ellas de oro), confirmando su condición de país multicultural, por su pasado colonial y su inmigración, que en muchos casos se refleja ya en la segunda generación, en deportistas nacidos en suelo galo.
A pesar de sumar éxitos para la tricolor, algunos de ellos recuerdan con frecuencia sus países de origen, como la 'camerunesa' Véronique Mang (dos medallas en Barcelona, en 100 y relevo 4x100 metros) o el triple saltador Teddy Tamgho (bronce).
En el caso de Myriam Soumaré, feliz por cantar la Marsellesa en el podio de los 200 metros, las raíces son mauritanas. La joven mujer celebró también la plata del relevo 4x100 metros y el bronce de los 100 metros.
Otro triple medallista del sprint, Martial Mbandjock, tiene orígenes esclavos, también en Camerún, mientras que Mahiédine Mekhissi y Bob Tahri, oro y plata respectivamente en los 3.000 metros obstáculos, tienen ascendencia argelina.
Pero no sólo Francia sacó frutos de esta circunstancia. Mo Farah, autor del 'doblete' del fondo cinco mil y 10 mil metros, nació en Somalia y Phillips Idowu, rey del triple salto, tiene raíces familiares en Nigeria.
En el pasado, países de emigrantes, Italia y España son actualmente países de acogida por su posición geográfica y sus condiciones de vida.
“Como deporte de base, el atletismo se nutre de esta realidad social y económica. Esto se va a ir intensificando", indicó Franco Arese, presidente de la Federación Italiana de Atletismo (FIDAL).
Azerbaiyán ha ido 'captando' a jóvenes fondistas etíopes, que va nacionalizando, mientras que Turquía ha conseguido tres de sus cuatro medallas con jóvenes mujeres nacidas cerca de Adis Abeba, Elvan Abeylegesse y Alemitu Bekele.
"La movilidad de la gente es un hecho en el siglo XXI. Pero los cambios más o menos forzados de nacionalidades no es bueno", lamentó el suizo Hansjörg Wirz, presidente de la Asociación Europea de Atletismo (AEA).
Sebastian Coe, presidente del Comité de Organización de los Juegos Olímpicos de Londres-2012, también se muestra crítico con esta evolución. "En el Europeo, la gente quiere ver correr a corredores europeos, no un Mundial camuflado", estimó el británico.
Rusa critica medidas
El presidente de la Federación Rusa de Atletismo (FRA), Valentín Balájnichev, criticó duramente la práctica de algunos países europeos de naturalizar a atletas africanos.
"Tengo una actitud muy negativa hacia esa práctica. Nosotros no seguiremos el camino de Azerbaiyán y Turquía, que ganan medallas con las piernas de corredores africanos”, afirmó Balájnichev.
El ruso lamenta que "algunas federaciones europeas están trabajando según el principio de los clubes de fútbol. Fichan a atletas extranjeros para cumplir sus objetivos.
“Si esta práctica no cesa, entonces las carreras de larga distancia en los Europeos se convertirán en campeonatos de Etiopía, en los que participarán algunos atletas de Marruecos y Kenia", apunta.