Deportes
Año de ajustes para Lorena Ochoa
La golfista taparía vive una campaña de transición, y por primera vez en su carrera no logra meterse entre las diez primeras en los “Majors”
GUADALAJARA, JALISCO.- Desde antes de convertirse en profesional,
Lorena Ochoa siempre dejó en claro su intención a la hora de pararse en un campo de golf: ser la número uno del mundo.
Y durante sus primeras seis campañas, su trabajo se tradujo en buenos resultados, llegando a la cima del ránking en abril de 2007, además de sumar sus primeros dos títulos en “Majors”, al ganar el Women’s British Open, en el Old Course de St. Andrews (2007), y el Kraft Nabisco Championship (2008).
Esta campaña, sin embargo, la historia fue distinta.
Ochoa no logró meterse entre las 10 primeras en ninguno de los cuatro torneos grandes. Algo que nunca le había ocurrido desde su llegada a la LPGA como integrante con tarjeta.
“En los torneos que he jugado recientemente, sólo tuve un mal día durante la semana”, afirmó Ochoa previo al inicio del Women’s British Open, el cuarto “Major” de la campaña para la giraLPGA.
Y el día malo al que se refiere Ochoa, le pasó factura en su score final en los últimos tres grandes del calendario (LPGA Championship, US Women’s Open y Women’s British Open), donde no pudo ser factor en la clasificación.
El precio de pertenecer a una elite
Al llegar a un nivel de elite en el mundo del golf, Lorena se topó con un proceso de cambios dentro y fuera del campo de golf, en busca un balance entre su vida pública y privada.
Muchos atletas de elite han pasado por este proceso de transición, donde los resultados aparentan no ser los mejores. Como le ocurriera a Tiger Woods, entre 2003 y 2004, cuando no pudo brillar en los “Majors”.
En 2009, Lorena Ochoa no fue la excepción a la regla.
Primero, fue el trabajo con su instructor, Rafael Alarcón, enfocado a mejorar sus tiros en distancias de 100 yardas o menos, además de corregir algunas deficiencias en su alineación con el putt.
“Cambié mi putter y mi alineación con el bastón. Pienso que son cambios grandes que van a funcionar en la siguiente etapa de mi carrera, que será una modificación para mejorar”, afirmó Lorena.
Los cambios en un golfista en los recesos de temporada, es algo muy común. Y dichas modificaciones se notan aún más cuando se trata de las figuras en este deporte.
Tiger Woods lo enfrentó entre 2003 y 2004. Hizo modificaciones en su swing, bajo la instrucción de Hank Haney, y durante dos campañas no logró ganar ningún “Major” en el PGA Tour.
“Sentía que podía mejorar aún más”, confesó Woods previo a la campaña 2005. Y sus palabras resultaron proféticas, al ganar el Masters y el British Open. Volvió a ser el mismo Tiger de siempre.
Algunas estadísticas claves en la LPGA, que usualmente eran dominadas por Lorena, se vieron afectadas por los cambios que tuvo la tapatía, arrojando como saldo el que sus posibilidades se mermaran.
“Lorena había encabezado la gira en ‘Greens in regulation’ durante los últimos tres años, y ahora está en el lugar 18”, comentó para EL INFORMADOR Beth Ann Baldry, analista de la revista Golfweek, y una de las voces autorizadas en la gira LPGA.
“Otra área que preocupa es el putt, ya que Lorena estaba entre las cuatro mejores y ahora también está lejos de las primeras, ya no la vemos embocar tantas oportunidades para birdie como antes”.
En busca de un balance
Aunque no es partidaria por dar detalles de su vida privada, Lorena siempre ha expresado su interés por tener un equilibrio más allá del campo de golf.
Su agenda es cada vez más apretada. Y ella trata de darle el tiempo justo a todo, sea con patrocinadores, sus actividades altruistas con su fundación, o la preparación para su boda el próximo mes de diciembre.
“Trato de ser profesional todo el tiempo con esta parte de mi vida, atiendo cosas dentro y fuera del campo, no se trata solamente de practicar y jugar. Siento que he logrado administrarme bien en ese sentido”, dijo.
Mantenerse como la número uno del mundo no es tarea sencilla, pero Lorena ha demostrado la determinación y la disciplina requerida para alcanzar la meta. Y con la misma seguridad de siempre, afirma que los resultados no tardarán en llegar.
“Siento que estoy haciendo las cosas correctas, y voy a trabajar de la misma forma”, agregó, “pienso en los resultados y que estos van a mejorar”.
Y durante sus primeras seis campañas, su trabajo se tradujo en buenos resultados, llegando a la cima del ránking en abril de 2007, además de sumar sus primeros dos títulos en “Majors”, al ganar el Women’s British Open, en el Old Course de St. Andrews (2007), y el Kraft Nabisco Championship (2008).
Esta campaña, sin embargo, la historia fue distinta.
Ochoa no logró meterse entre las 10 primeras en ninguno de los cuatro torneos grandes. Algo que nunca le había ocurrido desde su llegada a la LPGA como integrante con tarjeta.
“En los torneos que he jugado recientemente, sólo tuve un mal día durante la semana”, afirmó Ochoa previo al inicio del Women’s British Open, el cuarto “Major” de la campaña para la giraLPGA.
Y el día malo al que se refiere Ochoa, le pasó factura en su score final en los últimos tres grandes del calendario (LPGA Championship, US Women’s Open y Women’s British Open), donde no pudo ser factor en la clasificación.
El precio de pertenecer a una elite
Al llegar a un nivel de elite en el mundo del golf, Lorena se topó con un proceso de cambios dentro y fuera del campo de golf, en busca un balance entre su vida pública y privada.
Muchos atletas de elite han pasado por este proceso de transición, donde los resultados aparentan no ser los mejores. Como le ocurriera a Tiger Woods, entre 2003 y 2004, cuando no pudo brillar en los “Majors”.
En 2009, Lorena Ochoa no fue la excepción a la regla.
Primero, fue el trabajo con su instructor, Rafael Alarcón, enfocado a mejorar sus tiros en distancias de 100 yardas o menos, además de corregir algunas deficiencias en su alineación con el putt.
“Cambié mi putter y mi alineación con el bastón. Pienso que son cambios grandes que van a funcionar en la siguiente etapa de mi carrera, que será una modificación para mejorar”, afirmó Lorena.
Los cambios en un golfista en los recesos de temporada, es algo muy común. Y dichas modificaciones se notan aún más cuando se trata de las figuras en este deporte.
Tiger Woods lo enfrentó entre 2003 y 2004. Hizo modificaciones en su swing, bajo la instrucción de Hank Haney, y durante dos campañas no logró ganar ningún “Major” en el PGA Tour.
“Sentía que podía mejorar aún más”, confesó Woods previo a la campaña 2005. Y sus palabras resultaron proféticas, al ganar el Masters y el British Open. Volvió a ser el mismo Tiger de siempre.
Algunas estadísticas claves en la LPGA, que usualmente eran dominadas por Lorena, se vieron afectadas por los cambios que tuvo la tapatía, arrojando como saldo el que sus posibilidades se mermaran.
“Lorena había encabezado la gira en ‘Greens in regulation’ durante los últimos tres años, y ahora está en el lugar 18”, comentó para EL INFORMADOR Beth Ann Baldry, analista de la revista Golfweek, y una de las voces autorizadas en la gira LPGA.
“Otra área que preocupa es el putt, ya que Lorena estaba entre las cuatro mejores y ahora también está lejos de las primeras, ya no la vemos embocar tantas oportunidades para birdie como antes”.
En busca de un balance
Aunque no es partidaria por dar detalles de su vida privada, Lorena siempre ha expresado su interés por tener un equilibrio más allá del campo de golf.
Su agenda es cada vez más apretada. Y ella trata de darle el tiempo justo a todo, sea con patrocinadores, sus actividades altruistas con su fundación, o la preparación para su boda el próximo mes de diciembre.
“Trato de ser profesional todo el tiempo con esta parte de mi vida, atiendo cosas dentro y fuera del campo, no se trata solamente de practicar y jugar. Siento que he logrado administrarme bien en ese sentido”, dijo.
Mantenerse como la número uno del mundo no es tarea sencilla, pero Lorena ha demostrado la determinación y la disciplina requerida para alcanzar la meta. Y con la misma seguridad de siempre, afirma que los resultados no tardarán en llegar.
“Siento que estoy haciendo las cosas correctas, y voy a trabajar de la misma forma”, agregó, “pienso en los resultados y que estos van a mejorar”.