Deportes
Afición rojiblanca, contenta y satisfecha por el triunfo
Hubo buena afluencia en restaurantes y bares tapatíos para ver el juego ante el América
GUADALAJARA, JALISCO (07/OCT/2012).- Dejaron todo a un lado durante dos horas. Querían estar concentrados en todos los aspectos de este duelo, con el orgullo de por medio. Con anticipación llegaron a restaurantes y bares, que tuvieron buena demanda, e incluso a los centros comerciales. Las pantallas de exhibición sirvieron para tener a los amantes del futbol a la expectativa. Y es que el Guadalajara visitaba al América, en el Clásico nacional.
La población estaba dividida. Se veían muchas camisetas del Guadalajara así como del equipo de Coapa, pero todos en los primeros minutos lucían preocupados, sabían que una derrota tenía muchas consecuencias, como aguantar al rival con las clásicas burlas.
Los del Rebaño se veían más confiados pese a que su equipo no había dado el do de pecho durante el campeonato. Sentían que ése era de momento de comenzar la cuesta arriba, no había mejor rival para gritar que están vivos y cuando apareció conectando de cabeza Marco Fabián, para poner el 1-0, ahí los presentimientos cobraron fuerza. Cada gol se festejó con mucha euforia, parecía que habían ganado el título, lo cual reconoció Juan Bañuelos, uno de los tantos aficionados que observaron el Clásico en un restaurante.
“La verdad es que cuando llegó el primer gol, sentí que América ya era de nosotros”.
La otra cara, la frustración de los americanistas, porque los números tenían como favoritos a los suyos. Pero al final, pudo más el orden, la concentración y la determinación rojiblancass que la habilidad de Christian Benítez y compañía.
En el recorrido que realizó este diario en varios restaurantes y bares, se constató una buena cantidad de personas, más de 70% de ocupación, hablando de los lugares que por tradición pasan el futbol.
La población estaba dividida. Se veían muchas camisetas del Guadalajara así como del equipo de Coapa, pero todos en los primeros minutos lucían preocupados, sabían que una derrota tenía muchas consecuencias, como aguantar al rival con las clásicas burlas.
Los del Rebaño se veían más confiados pese a que su equipo no había dado el do de pecho durante el campeonato. Sentían que ése era de momento de comenzar la cuesta arriba, no había mejor rival para gritar que están vivos y cuando apareció conectando de cabeza Marco Fabián, para poner el 1-0, ahí los presentimientos cobraron fuerza. Cada gol se festejó con mucha euforia, parecía que habían ganado el título, lo cual reconoció Juan Bañuelos, uno de los tantos aficionados que observaron el Clásico en un restaurante.
“La verdad es que cuando llegó el primer gol, sentí que América ya era de nosotros”.
La otra cara, la frustración de los americanistas, porque los números tenían como favoritos a los suyos. Pero al final, pudo más el orden, la concentración y la determinación rojiblancass que la habilidad de Christian Benítez y compañía.
En el recorrido que realizó este diario en varios restaurantes y bares, se constató una buena cantidad de personas, más de 70% de ocupación, hablando de los lugares que por tradición pasan el futbol.