Deportes
Acereros deben cambiar la historia
Pittsburgh no ha mantenido la consistencia en los partidos finales de la Conferencia Americana, aunque luchará por quitarse ese estigma al enfrentar a Cuervos este domingo
CIUDAD DE MÉXICO.- La marca de los
Acereros de Pittsburgh en los juegos de campeonato no ha sido la más destacada.
Los de negro y plata han disputado 13 juegos por la corona de la Conferencia Americana, donde su récord es de 6-7, mientras que como locales su foja es de 4-5.
El último triunfo de Pittsburgh en su casa fue en 1995, cuando jugaban en el extinto Estadio de los Tres Ríos, al derrotar a los Potros de Indianápolis 20-16 el cual se convirtió en uno de los duelos más memorables en su historia.
Jim Harbaugh lideraba en aquel entonces a los sorprendentes equinos, quienes llegaban al partido por la supremacía de la AFC como el último equipo clasificado, además de que habían protagonizado regresos espectaculares y se esperaba hicieran lo mismo con Acereros.
Sin embargo, Neil O'Donnell y Cordel Stewart se fusionaron para comandar dos ofensivas decisivas, las cuales ayudaron a obtener el boleto al Super Bowl XXX ante los Vaqueros de Dallas.
‘Bam' Morris y el pateador Norm Johnson realizaron su parte para eliminar a los Potros.
Curiosamente, John Harbaugh, coach de los Cuervos de Baltimore y hermano de Jim, enfrentará a los metaleros, lo que hace suponer una revancha familiar.
Sin duda, Acereros deberá revertir la historia ya que no quiere volver a pasar las pesadillas con San Diego y Buffalo, quienes le prohibieron acceder al Gran Juego.
Los de negro y plata han disputado 13 juegos por la corona de la Conferencia Americana, donde su récord es de 6-7, mientras que como locales su foja es de 4-5.
El último triunfo de Pittsburgh en su casa fue en 1995, cuando jugaban en el extinto Estadio de los Tres Ríos, al derrotar a los Potros de Indianápolis 20-16 el cual se convirtió en uno de los duelos más memorables en su historia.
Jim Harbaugh lideraba en aquel entonces a los sorprendentes equinos, quienes llegaban al partido por la supremacía de la AFC como el último equipo clasificado, además de que habían protagonizado regresos espectaculares y se esperaba hicieran lo mismo con Acereros.
Sin embargo, Neil O'Donnell y Cordel Stewart se fusionaron para comandar dos ofensivas decisivas, las cuales ayudaron a obtener el boleto al Super Bowl XXX ante los Vaqueros de Dallas.
‘Bam' Morris y el pateador Norm Johnson realizaron su parte para eliminar a los Potros.
Curiosamente, John Harbaugh, coach de los Cuervos de Baltimore y hermano de Jim, enfrentará a los metaleros, lo que hace suponer una revancha familiar.
Sin duda, Acereros deberá revertir la historia ya que no quiere volver a pasar las pesadillas con San Diego y Buffalo, quienes le prohibieron acceder al Gran Juego.