Cultura

Última noche del festival de música clásica de Reino Unido

Este año se rindió homenaje a los compositores de música clásica Händel, Purcell y Haydn.

LONDRES,INGLATERRA.- Como cada septiembre desde hace 115 años, los británicos desempolvaron hoy sus banderas y dieron rienda suelta a su patriotismo para celebrar la última noche de los BBC PROMS, una cita obligada para los amantes de la música clásica que este año ha rendido un emotivo tributo a los compositores Händel, Purcell y Haydn.

Bajo la batuta del estadounidense David Robertson y con las aportaciones de la mezzo soprano Sarah Connolly, y la trompetista Alison Balsom, la última noche de los BBC PROMS volvió a poner en pie a un Royal Albert Hall lleno hasta la bandera y envuelto por completo de rojo, azul y blanco.

Sin embargo, esta última sesión se caracteriza por ser un evento que trasciende a la propia música y este año el encargado de poner la nota extravagante, además de los propios asistentes, fue el naturalista inglés David Attenborough, realizador de documentales y premio Príncipe de Asturias de las Ciencias.

Attenborough se presentó ante el respetable con una pulidora de suelos dispuesto a interpretar la hilarante obra orquestral "A Grand, Grand Overture" (1956) de Sir Malcolm Arnold, una creación cómica que se sirve de utensilios comunes como aspiradoras, pulidoras, o rifles para crear un efecto único.

Junto al naturalista estuvieron el comediante británico Bremner, la periodista Martha Kearney, y el pianista Stephen Hough.

También hubo hueco para los ritmos más exóticos de la mano de "Rasga o coraçao" (1926) del brasileño Heitor Villa-Lobos, o del "Libertango" (1974) del argentino Astor Piazzola.

Uno de los momentos cumbres llegó cuando la BBC Symphony Orchestra interpretó la "Música para fuegos artificiales reales" (1794) de George Friedrich Händel, que rindió tributo al genio en el 250 aniversario de su fallecimiento.

En ese momento, el Royal Albert Hall se fusionó con los cinco recitales paralelos que tenían lugar en Glasgow (Escocia), Swansea (Gales), Salford (norte de inglaterra), County Down (Irlanda del Norte), y el colindante Hyde Park de la capital del Támesis, que quedó cubierto por sonoros fuegos artificiales.

Por último el patriotismo exacerbado tomó las riendas del recital y del propio recinto, y lo transformó en un gigantesco coro que terminó cantando al unísono el himno nacional.

Así, tras 57 días de espectáculo, los asistentes a esta gala final de los legendarios "Henry Wood Promenade Concerts presented by the BBC", nombre originario de este festival, se despidieron con lágrimas en los ojos hasta la cita del 2010. 

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