Cultura
Trajo la Revolución Sexual varios cambios para la Humanidad
Repasó 20 siglos de historia para explicar las raíces del celibato en la Iglesia
CIUDAD DE MÉXICO.-El historiador francés Jean Meyer dijo hoy aquí que de 40 años a la fecha se han dado cambios en la conducta sexual y religiosa de la sociedad de todo el mundo y que "la Revolución Sexual trajo consigo varios cambios sustanciales para la humanidad".
Añadió que la virginidad ya no es una obsesión para los hombres y que se aceptó el control de la natalidad.
En entrevista, agregó que la sexualidad se ejerce desde edad temprana y los homosexuales "salieron del closet". Todo eso, sostiene Meyer, "hará que la sociedad valore y revalore la condición del celibato y así se lo hará saber a la Santa Sede. ¿Cuándo? ''Eso no lo sé".
Meyer, radicado en México, tiene una teoría sobre la práctica o no del celibato dentro de la Iglesia Católica, "que el detonante para que los sacerdotes puedan tener esposa e hijos ya está en camino", es una de ellas.
Meyer, que ha sido profesor de El Colegio de México y de la Sorbona de París, explicó: "Me llevó varios años estudiar el tema del celibato sacerdotal, hasta que reuní la información necesaria para presentar, en un sólo libro, un panorama completo de su devenir histórico".
Ahora, lo que presenta bajo el título "El celibato sacerdotal", editado dentro de la colección Tiempo de Memoria, de la editorial Tusquets, es "la historia completa de este delicado tema dentro de la Iglesia católica. Tras leer sus 280 páginas, el lector podrá madurar un juicio propio al respecto", advirtió.
Meyer sostuvo categórico que no dicta posiciones, sino que muestra el panorama, las posiciones a favor y en contra, y las opiniones que a lo largo de dos mil años se han dado en torno al celibato que deben guardar o no los sacerdotes, todo ello en los diferentes tiempos, culturas y espacios físicos.
La teoría que el entrevistado esgrime, sin embargo, es que el detonante para que Roma sentencie sobre si el celibato debe continuar o se debe abolir, ya está en camino, "sin que lo sepamos los hombres de esta época". Luego hizo una analogía con lo que sucede bajo tierra antes de un sismo:
"Así como bajo el nivel de la Tierra se mueven las placas que durante años van acumulando energía para dar paso a un gran temblor, así la sociedad mundial, dentro de la Iglesia Católica, puede estar guardando opiniones y sentimientos que algún día dará a conocer Roma, quién habrá de decidir".
Una cosa es cierta: El autor del libro en cuestión no está a favor, ni en contra del celibato, sino, de acuerdo con sus propias palabras, "todo lo contrario". En el camino de sus investigaciones se topó con teóricos y tras leerlos, concluyó: "Sí es cierto, el celibato debe continuar en la Iglesia."
Sin embargo, poco más adelante leyó a otros estudiosos del tema, muchos de ellos inmersos en la vida religiosa, y llegó a pensar: "Sí es cierto, el celibato se debe abolir".
O sea, que el autor presenta en su libro las voces a favor y en contra, para que el lector se forme un juicio razonado por sí mismo.
"Yo no opino. Lean el libro y decidan", concluyó Meyer, quien repasó 20 siglos de historia para explicar las raíces del celibato en la Iglesia Católica.
Estudió documentos, encíclicas y concilios de todas las épocas para crear, en un libro, el retrato completo de ese hábito que tiene tantos detractores como defensores, el celibato sacerdotal.
Añadió que la virginidad ya no es una obsesión para los hombres y que se aceptó el control de la natalidad.
En entrevista, agregó que la sexualidad se ejerce desde edad temprana y los homosexuales "salieron del closet". Todo eso, sostiene Meyer, "hará que la sociedad valore y revalore la condición del celibato y así se lo hará saber a la Santa Sede. ¿Cuándo? ''Eso no lo sé".
Meyer, radicado en México, tiene una teoría sobre la práctica o no del celibato dentro de la Iglesia Católica, "que el detonante para que los sacerdotes puedan tener esposa e hijos ya está en camino", es una de ellas.
Meyer, que ha sido profesor de El Colegio de México y de la Sorbona de París, explicó: "Me llevó varios años estudiar el tema del celibato sacerdotal, hasta que reuní la información necesaria para presentar, en un sólo libro, un panorama completo de su devenir histórico".
Ahora, lo que presenta bajo el título "El celibato sacerdotal", editado dentro de la colección Tiempo de Memoria, de la editorial Tusquets, es "la historia completa de este delicado tema dentro de la Iglesia católica. Tras leer sus 280 páginas, el lector podrá madurar un juicio propio al respecto", advirtió.
Meyer sostuvo categórico que no dicta posiciones, sino que muestra el panorama, las posiciones a favor y en contra, y las opiniones que a lo largo de dos mil años se han dado en torno al celibato que deben guardar o no los sacerdotes, todo ello en los diferentes tiempos, culturas y espacios físicos.
La teoría que el entrevistado esgrime, sin embargo, es que el detonante para que Roma sentencie sobre si el celibato debe continuar o se debe abolir, ya está en camino, "sin que lo sepamos los hombres de esta época". Luego hizo una analogía con lo que sucede bajo tierra antes de un sismo:
"Así como bajo el nivel de la Tierra se mueven las placas que durante años van acumulando energía para dar paso a un gran temblor, así la sociedad mundial, dentro de la Iglesia Católica, puede estar guardando opiniones y sentimientos que algún día dará a conocer Roma, quién habrá de decidir".
Una cosa es cierta: El autor del libro en cuestión no está a favor, ni en contra del celibato, sino, de acuerdo con sus propias palabras, "todo lo contrario". En el camino de sus investigaciones se topó con teóricos y tras leerlos, concluyó: "Sí es cierto, el celibato debe continuar en la Iglesia."
Sin embargo, poco más adelante leyó a otros estudiosos del tema, muchos de ellos inmersos en la vida religiosa, y llegó a pensar: "Sí es cierto, el celibato se debe abolir".
O sea, que el autor presenta en su libro las voces a favor y en contra, para que el lector se forme un juicio razonado por sí mismo.
"Yo no opino. Lean el libro y decidan", concluyó Meyer, quien repasó 20 siglos de historia para explicar las raíces del celibato en la Iglesia Católica.
Estudió documentos, encíclicas y concilios de todas las épocas para crear, en un libro, el retrato completo de ese hábito que tiene tantos detractores como defensores, el celibato sacerdotal.