Cultura
Recibe Antonio Muñoz Molina el Premio Jerusalén
El autor dio voz a un discurso en el que criticó a los fanatismos, las dictaduras y las ocupaciones militares
CIUDAD DE MÉXICO (11/FEB/2013).- Por ser una de las mayores figuras literarias mundiales de los siglos XX y XXI, el escritor y académico Antonio Muñoz Molina recibió hoy el Premio Jerusalén, dotado con 10 mil dólares, monto que el autor declaró que donará a algún proyecto de cooperación entre israelíes y palestinos.
Durante la ceremonia de premiación, realizada en el Centro Internacional de Convenciones de Jerusalén, el autor dio voz a un discurso en el que criticó a los fanatismos, las dictaduras y las ocupaciones militares, sin hacer referencia al conflicto israel-palestino.
Según información difunda por medios de comunicación internacionales, como la revista "Ñ", "Terra Argentina" y "El País", el novelista también se refirió la labor del escritor, el cual, aseguró, "no es un profeta, ni un canal de las voces humanas de la comunidad, ni un cura, ni tampoco un portavoz (...) En una democracia liberal moderna un escritor es un ciudadano como cualquier otro".
Sin embargo, apuntó, los literatos no están libres de los peligros de la intolerancia y el barbarismo, incluso de desarrollarlos por sí mismos.
Lo que sucede cuando "desarrollamos la convicción de que la razón absoluta está de nuestra parte o de que otra gente no se merece los mismos derechos que tenemos nosotros, entre ellos el mero derecho a la vida", puntualizó.
Muñoz Molina evocó a escritores judíos que dieron vida a grandes obras en los campos de concentración nazis, como Vassili Grossman o Victor Klemperer, así como a Ana Frank o Miguel de Cervantes, quienes en su opinión son ejemplos de "la buena escritura que habla en voz baja".
En su intervención, el presidente israelí Shimon Peres citó a personajes de la obra del premiado escritor y confesó estar sorprendido porque en su obra aborda la fuerza increíble en lo más hondo de la genética humana.
Al justificar la entrega del premio a Muñoz Molina, el jurado calificador refirió que en la obra del novelista español hay una preservación de la memoria historia y una "fuerte conexión con la cultura, historia y literatura internacional".
El Premio Jerusalén que se otorga cada dos años a autores que exploran temas sobre la libertad humana en la sociedad, y lo han recibido destacados escritores como Octavio Paz, Mario Vargas Llosa, Susan Sontag, Arthur Miller o Jorge Semprún.
Este año, diversos personajes y organizaciones pidieron a Muñoz Molina renunciar a la distinción, dotada de 10 mil dólares, a lo que el escritor español se negó.
Durante la ceremonia de premiación, realizada en el Centro Internacional de Convenciones de Jerusalén, el autor dio voz a un discurso en el que criticó a los fanatismos, las dictaduras y las ocupaciones militares, sin hacer referencia al conflicto israel-palestino.
Según información difunda por medios de comunicación internacionales, como la revista "Ñ", "Terra Argentina" y "El País", el novelista también se refirió la labor del escritor, el cual, aseguró, "no es un profeta, ni un canal de las voces humanas de la comunidad, ni un cura, ni tampoco un portavoz (...) En una democracia liberal moderna un escritor es un ciudadano como cualquier otro".
Sin embargo, apuntó, los literatos no están libres de los peligros de la intolerancia y el barbarismo, incluso de desarrollarlos por sí mismos.
Lo que sucede cuando "desarrollamos la convicción de que la razón absoluta está de nuestra parte o de que otra gente no se merece los mismos derechos que tenemos nosotros, entre ellos el mero derecho a la vida", puntualizó.
Muñoz Molina evocó a escritores judíos que dieron vida a grandes obras en los campos de concentración nazis, como Vassili Grossman o Victor Klemperer, así como a Ana Frank o Miguel de Cervantes, quienes en su opinión son ejemplos de "la buena escritura que habla en voz baja".
En su intervención, el presidente israelí Shimon Peres citó a personajes de la obra del premiado escritor y confesó estar sorprendido porque en su obra aborda la fuerza increíble en lo más hondo de la genética humana.
Al justificar la entrega del premio a Muñoz Molina, el jurado calificador refirió que en la obra del novelista español hay una preservación de la memoria historia y una "fuerte conexión con la cultura, historia y literatura internacional".
El Premio Jerusalén que se otorga cada dos años a autores que exploran temas sobre la libertad humana en la sociedad, y lo han recibido destacados escritores como Octavio Paz, Mario Vargas Llosa, Susan Sontag, Arthur Miller o Jorge Semprún.
Este año, diversos personajes y organizaciones pidieron a Muñoz Molina renunciar a la distinción, dotada de 10 mil dólares, a lo que el escritor español se negó.