Cultura

Que dejen sus obras como estaban, solicita González Gortázar

El arquitecto es autor de la 'Hermana Agua' y la 'Plaza del Federalismo', que el municipio alteró sin consultarlo

GUADALAJARA, JALISCO (19/ABR/2012).- Los meses han transcurrido y los funcionarios han cambiado de nombre, sin embargo, pese a un único e infructuoso intento de acercar a ambas partes por gestión del Colegio de Arquitectos del Estado de Jalisco, nada se ha hecho por devolver un par de obras de Fernando González Gortázar a su estado original.

Se trata de la Fuente de la Hermana Agua (1970) y la Plaza del Federalismo (1975) que fueron modificadas  por el Ayuntamiento de Guadalajara sin consultar al autor, quien desde entonces ha solicitado, además de la restauración de las mismas al entonces secretario de Servicios Públicos Municipales (Mauricio Gudiño) cuando se reunieron en el Colegio de Arquitectos en enero pasado, una cita con el Presidente interino de Guadalajara (Francisco Ayón), sin obtener respuestas.

Durante su reciente visita a la ciudad con motivo de las Jornadas Internacionales de Diseño del ITESO, González Gortázar externó su molestia ante tal desidia y falta de voluntad por parte del Ayuntamiento tapatío, señaló en entrevista.

—¿Cuál es la situación actual?


—Después de aquellas palabras del señor Mauricio Gudiño en las que despreciaba el respeto a los derechos de autor, y por tanto, por la ley que los protege, y se otorgaba a sí mismo la facultad de alterar creaciones de otros sin entender que no estamos en una autocracia y que la potestad de los funcionarios públicos tiene límites; y después de un texto que publiqué en EL INFORMADOR (14 de enero 2012), hubo una reacción gremial que me conmovió. Muchos arquitectos escribieron en prensa o en redes sociales uniéndose a mi protesta, muchos otros hicieron circular mensajes en el mismo sentido proponiendo incluso acciones coordinadas y acciones colectivas y en eso, a través del presidente del Colegio de Arquitectos del Estado de Jalisco, (Carlos Martínez),el señor Gudiño me invitó a platicar. Desde luego acepté porque lo que yo quería era encontrar una solución, no prologar un conflicto. El encuentro se desarrolló y la única conclusión a la que se llegó fue hacer una visita conjunta a las dos fuentes en cuestión.

—¿Esto se llevó a cabo?

—La visita se llevó a cabo dos semanas después. El entonces secretario Gudiño asistió acompañado de varios colaboradores suyos y del presidente del Colegio, y yo por mi parte invité al ingeniero que construyó la Fuente del Federalismo, a la persona que hizo la instalación hidráulica de esa misma fuente y que intentó por última vez recuperar el caudal perdido de la Hermana Agua, y al director y de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO), para que dieran su opinión acerca de los criterios y procedimientos (necesarios) para devolverles su condición original.

Se plantearon algunas exploraciones y volvimos a tener, dos semanas después, otra reunión para presentar resultados. Yo vine desde México expresamente a ella, en cambio el señor Gudiño, no pudo encontrar un hueco en su agenda y nos dejó plantados. Asistieron algunos de sus colaboradores, pero  me quedó clarísimo que no se trataba de resolver problemas sino de hacer tiempo.

-—¿Se les ha buscado a ellos?

—Un colaborador que me acompañó en todas esas reuniones ha estado llamando a los antiguos colaboradores del señor Gudiño, y la buena fe se ha quedado en palabras huecas, no se ha demostrado en actos, de tal manera que no creo que esa buena fe que no ha habido hasta hoy, vaya a aparecer de un día para otro.

—¿Qué será entonces lo consecuente?

—Solicité (además) hace  más de tres semanas una audiencia con el alcalde interino de Guadalajara. La señorita que me atendió, prometió que le pasaría a la persona adecuada mi solicitud y me responderían, eso no ha sucedido ni va a suceder, de tal manera que yo quiero dar por cerrado el asunto tomándole la palabra al ex secretario Gudiño y exigiendo de acuerdo con los derechos que me concede la legislación vigente, que la fuente del Federalismo sea devuelta a la condición previa a las obras que malamente hicieron en ella.

No hay voluntad, no hay compromiso, no hay convicción de que la cultura deba tener un reflejo en el arte del espacio público, lo siguen viendo como un asunto prescindible, olvidable, que ocupa el último lugar en su jerarquía de prioridades. Somos los ciudadanos tapatíos los que hemos aprendido con el transcurso de los años, las autoridades no.”

Devolverle a la fuente del Federalismo su estado original y retirarle la pintura a la Hermana Agua son las peticiones de González Gortázar quien señala a esta última como “la fuente que puso al arte urbano en el centro del interés social por primera vez” y que ahora es solo “una sombra de sí misma”.

ALTERACIONES
Fuentes de la discordia

La fuente de la Hermana Agua está en el camellón de Avenida de las Rosas y López Mateos.

La Plaza del Federalismo están en la calle España, esquina con Federalismo.

FRASE

"
Es increíble que en tantos años de pugnar por crear conciencia acerca de lo poco que nos queda de las riquezas originales de Guadalajara, la ciudadanía haya aprendido y las autoridades no "

Fernando González Gortázar,

 arquitecto y escultor.

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