Cultura
Presentan indéditos de Lispector
Para la joven escritora Brenda Lozano, los textos reunidos en este material le permitieron revisar vida y obra de la autora Clarice Lispector (1920-77)
CIUDAD DE MÉXICO (01/SEP/2011).- Textos inéditos de la escritora brasileña Clarice Lispector (1920-77), traducidos al español, componen el libro Descubrimientos, que fue presentado en una velada que contó con comentarios por parte de Brenda Lozano, Luis Felipe Fabre y Brenda Ríos.
En el café Las hormigas de la Casa del Poeta Ramón López Velarde, los presentadores refirieron anécdotas y su impresión sobre el volumen que contiene las crónicas que Lispector escribió de 1967 a 1973 para el Jornal do Brasil, traducidas por Claudia Solans.
Brenda Ríos fue la encargada de moderar el panel, misma que tras una breve semblanza de los invitados cedió la palabra, y así éstos pudieron comentar su gusto y satisfacción al tener entre sus manos, y vidas, el material de Clarice Lispector.
Para la joven escritora Brenda Lozano, los textos reunidos en este material le permitieron revisar vida y obra de la autora. La mayoría de los textos, añadió, se centran en su creación y su quehacer diario, a partir de tres puntos importantes: amar a los demás, escribir y cuidar a sus hijos.
Lispector “es una autora marginal, no busca hacer frases” porque sí, sino que “buscaba algo más a través de” ella, y que es comunicar algo “grande”, afirmó. Finalizó su participación al decir que se ‘leen para vivir’ los textos de Clarice Lispector.
En su turno, Luis Felipe Fabre expresó su gusto por el libro Descubrimientos Adriana Hidalgo Editora, 2011), el cual describió como un conjunto de “cachitos” interesantes, bien contados, por parte de la autora, que comunican algo a los lectores.
Para él, Clarice Lispector se presenta en sus creaciones como la “madre de las cosas”, “se hace cargo del mundo” y lo da a conocer. Además, dijo, para ella “su única ambición” fue el poder de “la relevancia”, el creerse sus descubrimientos y plasmarlos en sus textos; “ella salía a buscar la experiencia de la realidad”.
Así que hablara de un vendedor, de un señor mascando chicle, de mujeres, de niños o de escritores renombrados.
Durante su intervención también se dio el atrevimiento de clasificar, de manera superficial y graciosa, el libro con textos para la superación personal.
Manifestó su gusto por leer a esta escritora brasileña, “uno la empieza a leer por literatura, pero (después) se convierte en lectura para la vida”, que comunica y reconforta.
En el café Las hormigas de la Casa del Poeta Ramón López Velarde, los presentadores refirieron anécdotas y su impresión sobre el volumen que contiene las crónicas que Lispector escribió de 1967 a 1973 para el Jornal do Brasil, traducidas por Claudia Solans.
Brenda Ríos fue la encargada de moderar el panel, misma que tras una breve semblanza de los invitados cedió la palabra, y así éstos pudieron comentar su gusto y satisfacción al tener entre sus manos, y vidas, el material de Clarice Lispector.
Para la joven escritora Brenda Lozano, los textos reunidos en este material le permitieron revisar vida y obra de la autora. La mayoría de los textos, añadió, se centran en su creación y su quehacer diario, a partir de tres puntos importantes: amar a los demás, escribir y cuidar a sus hijos.
Lispector “es una autora marginal, no busca hacer frases” porque sí, sino que “buscaba algo más a través de” ella, y que es comunicar algo “grande”, afirmó. Finalizó su participación al decir que se ‘leen para vivir’ los textos de Clarice Lispector.
En su turno, Luis Felipe Fabre expresó su gusto por el libro Descubrimientos Adriana Hidalgo Editora, 2011), el cual describió como un conjunto de “cachitos” interesantes, bien contados, por parte de la autora, que comunican algo a los lectores.
Para él, Clarice Lispector se presenta en sus creaciones como la “madre de las cosas”, “se hace cargo del mundo” y lo da a conocer. Además, dijo, para ella “su única ambición” fue el poder de “la relevancia”, el creerse sus descubrimientos y plasmarlos en sus textos; “ella salía a buscar la experiencia de la realidad”.
Así que hablara de un vendedor, de un señor mascando chicle, de mujeres, de niños o de escritores renombrados.
Durante su intervención también se dio el atrevimiento de clasificar, de manera superficial y graciosa, el libro con textos para la superación personal.
Manifestó su gusto por leer a esta escritora brasileña, “uno la empieza a leer por literatura, pero (después) se convierte en lectura para la vida”, que comunica y reconforta.