Cultura
Preparan la obra Ensayo interrumpido por un karaoke
Será el segundo trabajo que A la Deriva Teatro estrenará el próximo domingo a las 20:00 horas
GUADALAJARA, JALISCO (24/OCT/2012).- La obra de teatro Ensayo interrumpido por un karaoke será el segundo trabajo que A la Deriva Teatro estrenará el próximo domingo a las 20:00 horas en el espacio del grupo teatral, ubicado en la calle Langloix 1430.
Dirigida por Fausto Ramírez, la obra es una readaptación de Espectros, del dramaturgo noruego Henrik Ibsen (1828-1906), en la que Ramírez propuso a los cuatro actores participantes (Adrián Gaitán, Guillermo Íñiguez, Mely Ortega y Edith Castillo) que tejieran la historia de los personajes creados por Ibsen más allá de la que el escritor contó ("una historia después de caído el telón") y que se censuró el día de su estreno en 1881. A los histriones el esfuerzo les tomó más de dos meses y medio.
Durante un ensayo que se ofreció a los medios de comunicación en Casa A la Deriva, vestidos de negro de pies a cabeza, los actores cristalizaron algunas escenas en las que los personajes se quejaron de que los clásicos han sido presentados demasiadas veces. Renegaron de la realidad que se presenta en estas obras, ya que muchas de ellas tocan lugares comunes que todavía se presentan en las telenovelas: un hombre casado que sostiene un romance con otras mujeres; hijos que heredan los vicios de los padres, hasta el hecho de que se queme una guardería con 49 niños dentro.
La escenografía se montó en el vestíbulo del inmueble con sólo tres sillas, un telón rojo al fondo de una pared interior, una mesa con una computadora, un par de bocinas y una lata de cerveza. En ese lugar se contó también la historia de una pareja de casados que discutían airadamente. Ambos alzaron la voz al nombrar una relación incestuosa. Reflexionaron sobre los espectros que toda la gente lleva adentro. Interrumpieron el diálogo. De las bocinas saltó la canción Todo se derrumbó dentro de mí, de Emmanuel. Continuó la historia de un sacerdote refugiado como un fracasado Dj de karaoke, luego del derrumbe de una guardería en el Norte del país.
Luego de concluir con el tentempié, los actores explicaron que el hilo conductor de la historia es reflexionar acerca de los espectros -vicios del pasado- que cada persona carga ya sea por influencia de los padres, familiares, amigos.
En la ficha del montaje, Fausto Ramírez acepta que desde sus primeros pasos en el teatro le llamó la atención qué sucedía con los personajes después del cierre del telón. Comenta que "trabajar con el actor-personaje desde el presente y aceptarlo como un híbrido de la escena contemporánea, con su pasado y sus referentes, me ha ayudado a despejar muchas dudas pero a la vez ha abierto otra línea de inquietudes". Ensayo interrumpido por un karaoke se realizó como parte del proyecto de beca del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
La obra está pensada para que el público tenga más cercanía con los actores. La apuesta descansa en la actoralidad, consideran los actores, pues Fausto Ramírez utilizó pocos elementos escénicos. "Lo que se pone en crisis es el proceso de creación, porque no es cotidiano, parte de otra forma de trabajo en la que sí hay análisis y reflexión sobre el texto, una postura sobre cada uno de los personajes", sostuvo Edith Castillo.
Agregaron que al ser "el pasado algo que influencia el presente" una idea muy actual, no es equivocado pensar que con respecto a las situaciones que vive el país -pusieron de ejemplo el regreso del PRI a la Presidencia de la República- los sucesos se vayan repitiendo constantemente.
Luego del estreno del domingo, habrá otras dos funciones el lunes y el martes a las 20:00 horas con un costo de 80 pesos por persona. La obra se interrumpirá hasta diciembre próximo, pues los actores participarán con la obra Todas las Julias del mundo en la XXXIII Muestra Estatal de Teatro, que se llevará a cabo del 9 al 17 de noviembre, en San Luis Potosí.
AGENCIA INFORMADOR / GONZALO JÁUREGUI
Dirigida por Fausto Ramírez, la obra es una readaptación de Espectros, del dramaturgo noruego Henrik Ibsen (1828-1906), en la que Ramírez propuso a los cuatro actores participantes (Adrián Gaitán, Guillermo Íñiguez, Mely Ortega y Edith Castillo) que tejieran la historia de los personajes creados por Ibsen más allá de la que el escritor contó ("una historia después de caído el telón") y que se censuró el día de su estreno en 1881. A los histriones el esfuerzo les tomó más de dos meses y medio.
Durante un ensayo que se ofreció a los medios de comunicación en Casa A la Deriva, vestidos de negro de pies a cabeza, los actores cristalizaron algunas escenas en las que los personajes se quejaron de que los clásicos han sido presentados demasiadas veces. Renegaron de la realidad que se presenta en estas obras, ya que muchas de ellas tocan lugares comunes que todavía se presentan en las telenovelas: un hombre casado que sostiene un romance con otras mujeres; hijos que heredan los vicios de los padres, hasta el hecho de que se queme una guardería con 49 niños dentro.
La escenografía se montó en el vestíbulo del inmueble con sólo tres sillas, un telón rojo al fondo de una pared interior, una mesa con una computadora, un par de bocinas y una lata de cerveza. En ese lugar se contó también la historia de una pareja de casados que discutían airadamente. Ambos alzaron la voz al nombrar una relación incestuosa. Reflexionaron sobre los espectros que toda la gente lleva adentro. Interrumpieron el diálogo. De las bocinas saltó la canción Todo se derrumbó dentro de mí, de Emmanuel. Continuó la historia de un sacerdote refugiado como un fracasado Dj de karaoke, luego del derrumbe de una guardería en el Norte del país.
Luego de concluir con el tentempié, los actores explicaron que el hilo conductor de la historia es reflexionar acerca de los espectros -vicios del pasado- que cada persona carga ya sea por influencia de los padres, familiares, amigos.
En la ficha del montaje, Fausto Ramírez acepta que desde sus primeros pasos en el teatro le llamó la atención qué sucedía con los personajes después del cierre del telón. Comenta que "trabajar con el actor-personaje desde el presente y aceptarlo como un híbrido de la escena contemporánea, con su pasado y sus referentes, me ha ayudado a despejar muchas dudas pero a la vez ha abierto otra línea de inquietudes". Ensayo interrumpido por un karaoke se realizó como parte del proyecto de beca del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
La obra está pensada para que el público tenga más cercanía con los actores. La apuesta descansa en la actoralidad, consideran los actores, pues Fausto Ramírez utilizó pocos elementos escénicos. "Lo que se pone en crisis es el proceso de creación, porque no es cotidiano, parte de otra forma de trabajo en la que sí hay análisis y reflexión sobre el texto, una postura sobre cada uno de los personajes", sostuvo Edith Castillo.
Agregaron que al ser "el pasado algo que influencia el presente" una idea muy actual, no es equivocado pensar que con respecto a las situaciones que vive el país -pusieron de ejemplo el regreso del PRI a la Presidencia de la República- los sucesos se vayan repitiendo constantemente.
Luego del estreno del domingo, habrá otras dos funciones el lunes y el martes a las 20:00 horas con un costo de 80 pesos por persona. La obra se interrumpirá hasta diciembre próximo, pues los actores participarán con la obra Todas las Julias del mundo en la XXXIII Muestra Estatal de Teatro, que se llevará a cabo del 9 al 17 de noviembre, en San Luis Potosí.
AGENCIA INFORMADOR / GONZALO JÁUREGUI