Cultura
Premian creaciones de Ricardo Agraz
Plata para la Casa Natalia, y mención para el malecón de Cajititlán en bienal regional de la disciplina
GUADALAJARA, JALISCO (24/SEP/2011).- La dedicación a los detalles y el amor que se le imprime a los proyectos son los sellos de Agraz Arquitectos. Con la Casa Natalia, el Malecón de Cajititlán y la publicación que recoge 10 años de trayectoria, el despacho tapatío fue reconocido en la pasada Bienal Regional de la Federación de Colegios de Arquitectos, en la que compitieron obras concluidas de los estados de Colima, Tepic, Sinaloa, Baja California y Jalisco.
Para Ricardo Agraz, el director de la firma de arquitectos, los premios no cambian los objetivos laborares y prefiere mantener los pies en sus proyectos, los cuales son cuidados al máximo, con la palabra “love”, ésa que en su oficina es una pequeña escultura que sobresale del librero, donde también hay piezas del artista contemporáneo Adrián Guerrero.
Y no es una casualidad, ya que la firma integra el arte a sus trabajos como ocurre en la sede del despacho, una casa con más de 50 años que le perteneció a los padres de Ricardo Agraz, quien rehabilitó la finca y convirtió la planta baja en una pequeña galería, donde un tragaluz transforma un móvil, a partir de sombras, en una obra de arte que cambia según la posición del Sol.
Con la Casa Natalia, Agraz Arquitectos obtuvo la Medalla de Plata, máxima galardón en la categoría Casa Habitación y Unifamiliar en la Bienal Regional de la Federación de Colegios de Arquitectos. Así como dos menciones honoríficas en la Categoría de Diseño urbano con el Malecón de Cajititlán y en Publicaciones con la recopilación de una década de trabajos.
El juego de los cómplices
“Todos los días se construyen casas, es el tema que más hace el arquitecto. Parece que no hay nada más que hacer en las casas, sin embargo no es cierto, cada familia piensa diferente y cada casa se hace pesando en sus necesidades”, explicó en entrevista Ricardo Agraz (Guadalajara, 1962), quien relató el proceso creativo de Casa Natalia, la cual está ubicada al poniente de la ciudad.
En este proyecto, el despacho invitó a Adrián Guerrero a trabajar una pieza, que toma la escritura del sistema Braille para plasmar el mensaje que unos padres le heredarán a su hija. “Ésas son las diferencias que empiezan a suceder en la casa”.
Además del trabajo con Guerreo, la firma ha invitado a sus proyectos a pintores como Pedro Escapa, Fernando Sandoval y Paco Morales. “Esperamos que sean más, ellos le aportan a las casas ciertos elementos, que son arquitectónicos, que al estar intervenidos por artistas adquieren otra connotación”.
Lafilosofía del despacho, explicó Agraz, es “entender que la casa habitación es el lugar donde la gente vive, come y duerme, pero no sólo eso, que es lo funcional, creemos que la casa es el escenario, donde transcurre la existencia, porque el 90% de los recuerdos de los seres humanos tienen que ver con la arquitectura”.
Para proyectos como Casa Natalia y otros es necesario un cómplice, pues es imposible jugar ping pong solo. “Necesitas un interlocutor para entablar este diálogo”, expresó el arquitecto, quien señaló que la edificación de una casa es un proceso complejo de desprendimiento.
“Mientras la casa está en construcción, la casa es del arquitecto. Voy a la obra y siento que la casa es mía, yo la dispuse y la hice, incluso cuando ellos –los clientes- van a visitarla les explico ‘aquí va quedar la sala y ésta será tu cocina’, pero hay un momento, cuando la terminas y entregas las llaves, estás entregando tu casa, y la siguiente vez que vayas vas a tener que tocar y esa parte es muy dura. Aunque la casa siempre ha sido de ellos, tú la sientes como propia”, dijo Ricardo Agraz, quien tiene un posgrado en la escuela de Estudios Avanzados de Arquitectura de la Academia Internacional de Arquitectura en Santo Kiriko, Bulgaria y es miembro de la Academia Nacional de Arquitectura Capítulo Guadalajara desde 1998..
El arquitecto consideró que la casa es diferente gracias a las familias, que permiten soluciones diferentes según las necesidades personales.
En la memoria descriptiva de Casa Natalia se explica que el proyecto resume de las políticas de Agraz Arquitectos, “ya que reúne las condiciones para una solución acorde a las características representativas de la firma”.
Es “una pieza de arquitectura que busca relacionarse con los anhelos cotidianos y las tradiciones, existentes y por existir, de esta familia que la ha hecho suya”.
El paso de los Reyes
Uno de los proyectos actuales de Agraz Arquitectos es el Malecón de Cajititlán, mismo que obtuvo Mención Honorífica por su diseño urbano. La memoria descriptiva de la propuesta señala que el malecón y la plaza principal habían estado durante años “en el olvido y por ende, en condiciones de deterioro absoluto al carecer de pavimento, mobiliario y otros equipamientos. Por ello, el desafío del proyecto consistió en recuperar este espacio urbano perteneciente al ejido local”.
El proyecto está dividido en varias partes, por su cercanía a la laguna, en el malecón que funciona como andador. “La línea que rodea o enmarca esta pieza se contiene en dos filas de árboles a manera de alameda. Se trata de sauces llorones que son habituales y característicos de la zona, y poseen las propiedades de poder florecer al borde del lago”. Le sigue la calzada, “un lugar de permanencia y protección bajo estas barreras de árboles que ulteriormente vienen a convertirse en un destacado enunciado del proyecto”, y después una zona de mesas.
Ni mejores, ni peores
El Malecón Cajititlán aún no se inaugura, pero ya está listo. Este espacio, cada 6 de enero convoca a miles a festejar a los Santos Reyes. Dicho festejo marca la obra, pues se colocaron tres estelas que aluden a los tres Reyes Magos. “Conjugan el ladrillo tradicional de Tlajomulco de Zúñiga con la modernidad de las placas metálicas”, explicó Ricardo Agraz.
“El proyecto contempla el equipamiento y mobiliario urbano integral para una plaza pública así como una serie de embarcaderos que fueron instalados tanto para pescadores como para botes turísticos”, dice el documento. Además se contempla una segunda parte con la construcción de un salón de usos múltiples.
Sobre los reconocimientos, el arquitecto aseguró: “los premios no nos hacen mejor ni peor”.
Para saber
10 años de historia
La publicación Agraz Arquitectos 10 años es un repaso de 1999 a 2009 por las obras del despacho tapatío. El ejemplar incluye textos e imágenes de las edificaciones desde casas habitación hasta obra pública, así como remodelaciones. Los textos que presentan al despacho son autoría de Augusto Quijano, Jorge Iglesis y Ana Guerrerosantos y las imágenes fueron capturadas por Mito Covarrubias. Por este trabajo, Agraz Arquitectos obtuvo una mención honorífica en la Bienal Regional de la Federación de Colegios de Arquitectos.
Para Ricardo Agraz, el director de la firma de arquitectos, los premios no cambian los objetivos laborares y prefiere mantener los pies en sus proyectos, los cuales son cuidados al máximo, con la palabra “love”, ésa que en su oficina es una pequeña escultura que sobresale del librero, donde también hay piezas del artista contemporáneo Adrián Guerrero.
Y no es una casualidad, ya que la firma integra el arte a sus trabajos como ocurre en la sede del despacho, una casa con más de 50 años que le perteneció a los padres de Ricardo Agraz, quien rehabilitó la finca y convirtió la planta baja en una pequeña galería, donde un tragaluz transforma un móvil, a partir de sombras, en una obra de arte que cambia según la posición del Sol.
Con la Casa Natalia, Agraz Arquitectos obtuvo la Medalla de Plata, máxima galardón en la categoría Casa Habitación y Unifamiliar en la Bienal Regional de la Federación de Colegios de Arquitectos. Así como dos menciones honoríficas en la Categoría de Diseño urbano con el Malecón de Cajititlán y en Publicaciones con la recopilación de una década de trabajos.
El juego de los cómplices
“Todos los días se construyen casas, es el tema que más hace el arquitecto. Parece que no hay nada más que hacer en las casas, sin embargo no es cierto, cada familia piensa diferente y cada casa se hace pesando en sus necesidades”, explicó en entrevista Ricardo Agraz (Guadalajara, 1962), quien relató el proceso creativo de Casa Natalia, la cual está ubicada al poniente de la ciudad.
En este proyecto, el despacho invitó a Adrián Guerrero a trabajar una pieza, que toma la escritura del sistema Braille para plasmar el mensaje que unos padres le heredarán a su hija. “Ésas son las diferencias que empiezan a suceder en la casa”.
Además del trabajo con Guerreo, la firma ha invitado a sus proyectos a pintores como Pedro Escapa, Fernando Sandoval y Paco Morales. “Esperamos que sean más, ellos le aportan a las casas ciertos elementos, que son arquitectónicos, que al estar intervenidos por artistas adquieren otra connotación”.
Lafilosofía del despacho, explicó Agraz, es “entender que la casa habitación es el lugar donde la gente vive, come y duerme, pero no sólo eso, que es lo funcional, creemos que la casa es el escenario, donde transcurre la existencia, porque el 90% de los recuerdos de los seres humanos tienen que ver con la arquitectura”.
Para proyectos como Casa Natalia y otros es necesario un cómplice, pues es imposible jugar ping pong solo. “Necesitas un interlocutor para entablar este diálogo”, expresó el arquitecto, quien señaló que la edificación de una casa es un proceso complejo de desprendimiento.
“Mientras la casa está en construcción, la casa es del arquitecto. Voy a la obra y siento que la casa es mía, yo la dispuse y la hice, incluso cuando ellos –los clientes- van a visitarla les explico ‘aquí va quedar la sala y ésta será tu cocina’, pero hay un momento, cuando la terminas y entregas las llaves, estás entregando tu casa, y la siguiente vez que vayas vas a tener que tocar y esa parte es muy dura. Aunque la casa siempre ha sido de ellos, tú la sientes como propia”, dijo Ricardo Agraz, quien tiene un posgrado en la escuela de Estudios Avanzados de Arquitectura de la Academia Internacional de Arquitectura en Santo Kiriko, Bulgaria y es miembro de la Academia Nacional de Arquitectura Capítulo Guadalajara desde 1998..
El arquitecto consideró que la casa es diferente gracias a las familias, que permiten soluciones diferentes según las necesidades personales.
En la memoria descriptiva de Casa Natalia se explica que el proyecto resume de las políticas de Agraz Arquitectos, “ya que reúne las condiciones para una solución acorde a las características representativas de la firma”.
Es “una pieza de arquitectura que busca relacionarse con los anhelos cotidianos y las tradiciones, existentes y por existir, de esta familia que la ha hecho suya”.
El paso de los Reyes
Uno de los proyectos actuales de Agraz Arquitectos es el Malecón de Cajititlán, mismo que obtuvo Mención Honorífica por su diseño urbano. La memoria descriptiva de la propuesta señala que el malecón y la plaza principal habían estado durante años “en el olvido y por ende, en condiciones de deterioro absoluto al carecer de pavimento, mobiliario y otros equipamientos. Por ello, el desafío del proyecto consistió en recuperar este espacio urbano perteneciente al ejido local”.
El proyecto está dividido en varias partes, por su cercanía a la laguna, en el malecón que funciona como andador. “La línea que rodea o enmarca esta pieza se contiene en dos filas de árboles a manera de alameda. Se trata de sauces llorones que son habituales y característicos de la zona, y poseen las propiedades de poder florecer al borde del lago”. Le sigue la calzada, “un lugar de permanencia y protección bajo estas barreras de árboles que ulteriormente vienen a convertirse en un destacado enunciado del proyecto”, y después una zona de mesas.
Ni mejores, ni peores
El Malecón Cajititlán aún no se inaugura, pero ya está listo. Este espacio, cada 6 de enero convoca a miles a festejar a los Santos Reyes. Dicho festejo marca la obra, pues se colocaron tres estelas que aluden a los tres Reyes Magos. “Conjugan el ladrillo tradicional de Tlajomulco de Zúñiga con la modernidad de las placas metálicas”, explicó Ricardo Agraz.
“El proyecto contempla el equipamiento y mobiliario urbano integral para una plaza pública así como una serie de embarcaderos que fueron instalados tanto para pescadores como para botes turísticos”, dice el documento. Además se contempla una segunda parte con la construcción de un salón de usos múltiples.
Sobre los reconocimientos, el arquitecto aseguró: “los premios no nos hacen mejor ni peor”.
Para saber
10 años de historia
La publicación Agraz Arquitectos 10 años es un repaso de 1999 a 2009 por las obras del despacho tapatío. El ejemplar incluye textos e imágenes de las edificaciones desde casas habitación hasta obra pública, así como remodelaciones. Los textos que presentan al despacho son autoría de Augusto Quijano, Jorge Iglesis y Ana Guerrerosantos y las imágenes fueron capturadas por Mito Covarrubias. Por este trabajo, Agraz Arquitectos obtuvo una mención honorífica en la Bienal Regional de la Federación de Colegios de Arquitectos.