Cultura

París se vestirá de arte para pasar una ''Noche en Blanco''

Propuesta de la capital francesa para que sus ciudadanos no duerman en la madrugada del próximo domingo

PARÍS, FRANCIA (01/OCT/2010).- La novena edición de la "Noche en blanco" parisiense, la propuesta de la capital francesa para que sus ciudadanos no duerman en la madrugada del próximo domingo, aterriza en las calles con medio centenar de propuestas artísticas firmadas por conocidos autores contemporáneos llegados de todo el mundo.

París, que reivindica su papel de creador de esta ceremonia de noctámbulos adoptada por decenas de ciudades europeas, pretende seguir marcando tendencia y este año ha apostado por las propuestas más actuales, frente a pasadas ediciones en las que el arte callejero era la clave.

De esta forma, el comisario de la manifestación, Martin Bethenod, pretende mostrar la diversidad de estas propuestas artísticas a menudo poco conocidas por el público.

Esculturas, vídeos, instalaciones, representaciones, conciertos,... toda una serie de propuestas jalonarán las calles de la Ciudad de la Luz con la intención de que sus ciudadanos y visitantes no duerman.

Para conformar la oferta, los organizadores han pedido la colaboración de numerosos establecimientos artísticos que han prestado sus obras y de un buen número de creadores que las han ideado para la ocasión.

Es el caso del cubano Wilfredo Prieto, que frente a la Torre Eiffel propondrá una instalación en la que flotarán todas las banderas del mundo pero en blanco y negro, una metáfora del efecto que la falta de colores provoca en la diversidad.

La edición cuenta con un buen número de invitados internacionales, con los que quieren mostrar el diálogo de culturas por encima de las fronteras.

Entre las firmas que podrán verse por las calles de París figura la de Michelangelo Pistoletto, Chen Zhen, Claude Lévêque, Erik Samakh o Rirkrit Tiravanija, junto a artistas emergentes como Karen Cytter, Nicolas Milhé o Claire Fontaine.

Los organizadores han querido también poner remedio a los problemas de dispersión que en anteriores ediciones había sufrido la Noche en Blanco, por lo que la mayoría de las propuestas se agruparán entorno a tres zonas.

Al este, la plaza del Trocadero que se sitúa frente a la Torre Eiffel; en el centro entorno a las dos islas del Sena y el dinámico barrio de el Marais; y en el oeste las propuestas se esparcirán entre las callejuelas del popular barrio de Bellville.

El final simbólico de la "Noche en Blanco" estará marcado por una instalación en la que miles de despertadores digitales comenzarán a sonar de forma simultánea en un mismo lugar a las 7 de la mañana.

Esa señal marcará el final de la noche y de una propuesta faraónica en la que el Ayuntamiento de la capital gala ha invertido 1,2 millones de euros. EFE

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